domingo, 11 de marzo de 2007

Esperando con paciencia.


“Si tu árbol da fruto, regocíjate, pero no lo arranques hasta que esté maduro”.
Anónimo.



La paciencia es un ingrediente muy importante. Con paciencia perseverante podemos sufrir con serenidad y podemos esperar las cosas que tardan en llegar, con calma interior. Ser pacienzudo es difícil, pero vale la pena, ya que esto nos ayuda a lidiar con los padecimientos físicos y morales con serenidad. Lograr cosas importantes incluye mucho tiempo. Difícilmente podremos realizar cosas si no sabemos esperar. La paciencia debe ser lago de todos los días y debe acompañarnos en los pequeños esfuerzos diarios. La paciencia es el camino conducente a al afirmación personal y al mejoramiento de nuestra vida en general. Ser paciente es ser inteligente y disponer nuestra voluntad para trabajar disciplinada y apasionadamente con el fin de alcanzar los objetivos concretos. Tener paciencia es esperar lo mejor sin apresurarse.
“En una ocasión le pidieron a Charles Dickens que leyera ante un publico numeroso algunos de sus cuentos. Este gran escritor respondió que le faltaba tiempo, pues tenia la costumbre de leer diariamente un mismo trabajo durante más de 5 meses antes de leerlo en publico, porque confesaba que el único merito de sus producciones era la humilde, paciente y prolongada atención con que las componía”. La paciencia es una virtud que nos ayuda a trabajar en una cosa, una y otra vez, hasta que después de un tiempo razonable, logramos terminarla sin haber desesperado. No podemos tener éxito sin paciencia. No podemos lograr nada si no sabemos esperar sin desesperarnos. Pero con dedicación y entrega, voluntad y determinación, podemos, sí brindarnos a voluntad al servicio de la paciencia. Los aspectos más profundos de nuestra inteligencia se activan en la medida en que la persona está comprometida con la paciencia perseverante. ¿Qué mejor manera de lograr las cosas que esperando con paciencia? ¿Cómo lograremos algo si no tenemos paciencia?
La paciencia requiere ser receptivo al paso del tiempo. El tiempo pasa y lo que deseamos no llega. Entonces, hay que seguir esperando pacientemente. Los individuos que se destacan en algo son aquellos que se distinguen siempre por la paciencia y la perseverancia en su labor. Sin paciencia la vida no tiene sentido. Sin paciencia no podemos creer en nosotros mismos. La paciencia es la virtud que espera que las flores crezcan, que los árboles den su fruto, es la virtud que nos ayuda a esperar algo en lo que creemos con todo el corazón. Lo importante de la paciencia es que nos hace entender que las pequeñas batallas diarias son tan importantes como la guerra en general. En la vida, la clave de la realización personal es tener paciencia. Una persona inteligente aprovecha cada circunstancia y cada momento, para aprender de la vida pacientemente. El eminente escritor Robert L. Stevenson afirmó: “Cualquiera puede acarrear su carga, por ardua que sea, hasta el ocaso, cualquiera puede realizar su trabajo, por arduo que sea, durante un día, cualquiera puede vivir dulce, paciente, amorosa, permanente, durante veinticuatro horas”.

Julio C. Cháves.

Los buenos modales.


“La misma virtud ofende cuando va unida a unos modales desagradables”,
Middleton



La cortesía y la afabilidad hacen que nos guarden respeto y cariño. La falta de respeto y los modales duros y repelentes, hacen que los demás se alejen de nosotros. Por falta de discreción, respeto, honor, afabilidad, muchas personas se pasan la vida lidiando y luchando contra dificultades y problemas que ellas mismas se han creado; debido a su áspera brusquedad; entonces el éxito se les hace imposible. Los individuos que alardean de sus hechos con aire de vanidad, son portadores de pretensiones egoístas y arrogancias multitemáticas, lo cual los hace desagradables, dañinos e indignos. La falta de buenos modales nos aparta del éxito y de la compañía de personas realmente buenas e inteligentes. La Rochefoucauld ha dicho que “nada impide tanto mostrarnos naturales como el deseo de parecerlo”. Por tanto, si de veraz queremos resultar agradables y cordiales, debemos buscar siempre la sinceridad y la verdad, ya que de este modo expresaremos con gracia lo mejor de nosotros mismos. La benevolencia y la simpatía, son llaves que nos abren los corazones de todas las personas. ¡Los buenos modales conducen al éxito!
Siempre debemos mostrar respeto por todas las personas. Debemos ser cordiales con los ricos y los pobres por igual. Con igual cortesía y consideración, alegría y cariño, debemos repartir afecto por donde quiera que vayamos. De hecho, si somos personas inteligentes respetaremos la individualidad de los demás porque es de ese modo como logramos que nos respeten también. Para tener éxito debemos practicar los buenos modales. “El talento”, ha dicho un conocido escritor, “es la fuerza; el tacto, la habilidad. El talento es el peso; el tacto, el impulso. El talento sabe lo que hay que hacer; el tacto, la forma de hacerlo. El talento hace respetable al hombre; el tacto lo hace respetado. El talento es la riqueza; el tacto es moneda suelta”. Podemos ser carismáticos, geniales, brillantes, talentosos, pero si nos mostramos insinceros, discordiosos, engreídos, vanagloriosos, autosuficientes y orgullosos, seguramente todo lo que sepamos o hagamos no servirá de nada. Únicamente en la bondad altruista y en la sincera empatía podemos hallar aceptación y confianza mutua. A fin de cuentas, las personas más complacientes, cordiales y bien educadas, eso las hace respetuosas y respetables.
Una persona inteligente y sensata, cortes y humilde, jamás pretende ser mejor que nadie, ni más sabia, ni más rica. Nunca alardea de su posición social o sus posesiones, de su patria o sus creencias; ni jamás mira de arriba a los otros porque no hayan nacido con sus privilegiados dones. No alardea de sus hechos ni de sus virtudes, ni airea su vanidad y elocuencia. Por el contrario, en todo lo que dice o hace, se conduce inteligente y modestamente, sin pretensiones o arrogancias, demostrando siempre humildad y nunca jactancias, demostrando amor más con sus hechos que con sus palabras. Siempre con sinceridad y autenticidad, gracia y honor. Los buenos modales caracterizan a las buenas conductas. Bien se ha dicho que “una hermosa figura es mejor que una hermosa cara, y una hermosa conducta es mejor que una hermosa figura; produce mayor placer que la contemplación de estatuas o cuadros; es la más bellas de las artes”. ¡Buenos modales, buena conducta!

Julio C. Cháves.

La puntualidad.


Una persona es puntual cuando ejecuta las cosas con exactitud y a tiempo. La puntualidad está íntimamente relacionada con la diligencia y la responsabilidad. Un viejo refrán dice que: “La puntualidad es la cortesía de los reyes”. Los individuos puntuales merecen respeto, porque su exactitud en ejecutar las cosas a tiempo les da ese derecho. Las grandes empresas de la vida sólo pueden confiarse a quienes saben ser puntuales siempre. Quien es puntual sabe apreciar el tiempo. La impuntualidad es el desprecio del tiempo. El que no sabe ser puntual realmente no merece confianza. Se cuenta que en una oportunidad un empleado de Washington llegó tarde a su trabajo. El empleado alegó que el reloj iba atrasado. A lo que Washington respondió: ¿El reloj iba atrasado? Entonces no hay más remedios: o usted ha de comprarse otro reloj, o yo he de buscar otro empleado. Gran verdad contienen las celebres palabras del almirante Nelson: “Debo todos mis éxitos a haber acabado todo un cuarto de hora antes del tiempo prefijado”.
La impuntualidad y las cosas ejecutadas fuera de tiempo, son significativos errores del hombre actual. La falta de voluntad es lo que muchas veces nos conduce a la impuntualidad y la falacia moral. La puntualidad es garantía de éxito y oportunidades. Si una persona es impuntual es seguro que tarde o temprano fracasará. Uno de los secretos del éxito es: Ser puntual. Nuestras obligaciones requieren que seamos puntuales. Por esto debemos ser conscientes de la importancia que tiene la buena utilización del tiempo. Ser puntual hasta en las cosas pequeñas nos conduce a la autodisciplina y la superación personal. Si somos impuntuales perderemos la confianza de los demás, pero si somos responsables en el cuidado del tiempo los demás confiarán en nosotros. Ser puntual es hacer evidente nuestra fuerza de voluntad, nuestro respeto hacia nosotros mismos, nuestro cuidado personal. Cumplir firmemente con nuestras obligaciones nos proporciona orden, dinero, éxito, grandeza de espíritu. Ser puntual es gestar el tiempo sabiamente. “Casi sin aliento llega un hombre a la sala de espera: “Déjeme usted, quiero irme en el expreso”.
“En este momento acaba de salir” contesta con firmeza el portero.
“¡Horror! ¿Y qué hago yo ahora? Tenia que irme sin falta. Me causará daños incalculables” ,gime el viajero atrasado. Sin embargo, no tiene derecho a quejarse; el tren salió con puntualidad; sólo los hombres no suelen ser exactos”.

Julio C. Cháves.

Las virtudes y los valores.


“Hay huellas que perduran para siempre”,
Anónimo



El mundo les debe mucho a los hombres que cultivaron las virtudes y los valores morales en sus vidas. Estos demostraron los valores con esfuerzos silenciosos y afanes benignos, desafiando a las tempestades de la vida, poniéndole el pecho a las balas, sobreponiéndose al sufrimiento en busca de las verdades universales como son la verdad, el deber, el amor. El valor moral es la característica más elevada de las personas virtuosas: el valor de buscar el bien y la verdad; el valor de ser honesto, justo, comprensivo; el valor de hacer el bien sin esperar nada a cambio. Los valores y las virtudes hacen que los hombres dejen huellas indelebles en las almas de los hombres.
Las buenas personas, si tienen virtudes valiosas, son atacadas por las calumnias y las persecuciones físicas y psicológicas. De hecho, expresó un filosofo antiguo, “en cualquier parte donde un alma ha querido expresar sus ideas se encuentra un gólgota”. Grandes personajes de la historia fueron perseguidos y vituperados por sus pensamientos sublimes. Esto le sucedió a Galileo, cuyo carácter de hombre de ciencia casi ha sido eclipsado por el de mártir. Denunciado por los sacerdotes desde el pulpito por su teoría acerca del movimiento de la tierra, lo cual lo condujo a Roma a los 70 años, para responder a su heterodoxia. Fue prisionero de la Inquisición y no sabemos con exactitud si fue torturado. Se lo persiguió hasta después de su muerte, ya que el papa se negó a que su cuerpo fuera depositado en una tumba. Al final su teoría resultó siendo cierta. Hasta el puro y sencillo Newton fue acusado de pretender “destronar” a Dios con su sublime descubrimiento de la ley de la gravitación; y un cargo parecido se formuló contra Benjamín Franklin cuando explicó la naturaleza del rayo. Al final las teorías de Newton y Franklin resultaron ser ciertas.
Los desgraciados y desventurados son producto de sus vicios contravalores. Las cosas malas que advertimos en el mundo se deben a la debilidad y a la indecisión de las personas a las cuales les falta el valor de hacer el bien, buscar la verdad y practicar el amor. De hecho, hay personas que saben lo que es el bien y las falta el valor de realizarlo. Los individuos malos viven conforme a sus salvajes instintos, conforme a sus malas costumbres y a su inconstancia. Para ser un valioso virtuoso es necesario un buen ejercicio del valor moral para resistir las influencias corruptoras de lo que se ha dado en denominar “La sociedad”, esta sociedad tan alienada y corrompida por el egoísmo, la indiferencia, la apatía y las malas costumbres. La cobardía moral es lo que nos llena de adulonería, snobismo, artificialidad, mentira, miseria, maldad y desamor. Nos falta valor. Valor para decir la verdad aunque nos duela. Valor para vencer al mal con el bien. Porque los hombres verdaderamente virtuosos dicen la verdad, aunque en ello se hagan impopulares o seres anónimos. Una persona debe tener el valor de ser ella misma, no la sombra ni el eco de otro. La persona fuerte y valerosa es quien dirige, guía y domina las malas costumbres. Después de todo, la vida de una persona justa y enérgica es como un foco de luz que ilumina en la oscuridad. El hombre valeroso, virtuoso, es tan magnánimo como gentil. Se preocupa por ser generoso, afable, compasivo, honesto, perseverante, disciplinado, verdadero, sonriente, luchador, osado, humilde, sencillo, manso, fiel, autentico, positivo, ordenado, de buena influencia para los demás, se preocupa por cultivar los valores y las virtudes en su vida, porque esto le da sublime valor como persona virtuosa.

Julio C. Cháves.

Deleitando los oídos.


La música amansa las fieras, mantiene los signos vitales más estables ,libres del estrés, y provee de serenidad al alma. En la India , el flautista encanta la serpiente venenosa. Una marcha militar enardece el ánimo de los soldados. Una madre duerme a su hijo cantándole una canción de cuna. La música posee un lenguaje universal. Arthur Schopenhauer, filosofo alemán (1.788-1.860), dijo: “La música expresa lo que hay de esencial en el mundo”.
La música es un idioma en el cual se comunican ideas, sentimientos, creencias. El compositor alemán Jacob Félix Meendelsohnn-Bartholdy (1.809-1847), el cual fue muy renombrado en su época, expresó: “La música es más precisa que la palabra, y querer explicarla con palabras es oscurecer su sentido genuino”. La música es tan positiva que se usa para curar enfermedades de origen nervioso: la angustia, neurosis, depresión, etc. Las llamadas terapias musicales o músico terapias se usan con un nivel alto de buenos resultados, ya que hacen cambiar positivamente el estado de ánimo del paciente. La música favorece el recogimiento y eleva los sentimientos y las emociones. Se puede oír todo tipo de música. Hay personas que necesitan escuchar música alegre y otras que necesitan escuchar algo que las tranquilice. Hay algunos que necesitan música tranquilizante y otra música energizante, todo depende de los gustos y necesidades de las personas.
Platón (427- 347 a . c.) dijo que la música podía fortalecer el ánimo de las personas. Pitágoras (582- 507 a . c) usaba la música como terapia para las embarazadas. Creía que el sonido de la flauta beneficiaba a la madre y al feto. La música es buena en la fábrica, en la oficina, en los talleres, en las oficinas municipales, en la sala de espera de los aeropuertos, etc. La música ayuda a vivir y amansa las fieras, dice el viejo refrán.
Chopin (1810-1.849) tocaba música para el gran Duque para ayudarle en sus ataques epilépticos. Un filosofo francés, afirmó: “La música es cien veces más rápida que las palabras”. Los científicos han comprobado que la música es un sedante que atenúa los dolores físicos. En algunos países, los dentistas, cuando tratan a sus pacientes, les hacen escuchar música con auriculares. De este modo, no sienten casi el dolor. Un periodista pensó: “El que se sienta en el sillón del dentista y oye la Novena Sinfonía de Beethoven, en lugar del zumbido estridente del torno, se sustrae al efecto de esa música. Se concentra en ella, no piensa en el dolor, pierde el miedo y antes de darse cuenta, el tratamiento ha terminado”. Huelga decir que la música tiene efectos psicológicos y fisiológicos que se transforman en comportamientos sociales o antisociales, pacíficos o violentos, según su ritmo. De ahí la importancia de elegir la música. Siempre es bueno escuchar música positiva, con buenos ritmos musicales y buenas letras. La música influencia nuestra vida totalmente.
Como dije en la primera línea: “La música amansa las fieras”. Obviamente también puede enfurecer aun más a las fieras. Lo adecuado es que la música que escuchemos amanse nuestro estado de ánimo.

Julio C. Cháves.

EL conocimiento y la adaptación a la vida .

“El conocimiento es poder”, Francis Bacon.



Toda persona aprende de su medio, buscando constantemente en él (quizás de modo consciente o inconciente) cosas que aprender. Siempre buscamos conocimiento. Nadie puede permanecer igual. La vida cambia y nosotros cambiamos con ella. De ahí la importancia del conocimiento. Actualmente, gracias a los libros, a las enciclopedias, a las revistas y diarios, a las televisión (Me refiero a los canales educativos y culturales) y la Internet , podemos acceder a una amplia cantidad de conocimientos útiles sobre nosotros mismos y el universo. Si tenemos ganas podemos aprender. Y si adquirimos conocimientos útiles podemos vivir más ordenadamente, más sabiamente, y podemos interpretar las circunstancias de la vida de un modo totalmente adecuado y pertinente, sacando provecho de nuestras elecciones de vida. John Dewey dice: “El conocimiento no es algo separado y que se basta a sí mismo, sino que está envuelto en el proceso por el cual la vida se sostiene y se desenvuelve. Las sensaciones no son parte de ningún conocimiento, bueno o malo, superior o inferior. Son, más bien, provocaciones incitantes, ocasiones para un acto de indagación que ha de terminar en conocimiento”.
El conocimiento es el carburante de la vida. Nadie puede vivir una vida realizada si no tiene conocimientos útiles. El conocimiento nos ayuda a vivir. De hecho, para apreciar una obra de arte es necesario haber nacido con un sentido artístico, o haber cultivado esa capacidad mediante la enseñanza. Son relativamente pocas las personas que nacen con un sentido innato del colorido, las formas y la armonía. Para apreciar bellos cuadros se deben tener conocimientos respecto a lo que es el verdadero arte. El conocimiento nos ayuda a adaptarnos a las más a ciegas circunstancias de la vida. Anaxágoras afirmó: “La inteligencia es lo más puro de todas las cosas. Tiene un conocimiento total de cada cosa y es la máxima fuerza”.
En la vida hay muchas cosas que aprender. Todos los días se aprende algo nuevo. Lo único que necesitamos para adquirir conocimientos es curiosidad y voluntad para aprender. Sir Isaac Newton, en el albor de su vida, cuando algunas personas elogiaban su sabiduría, él respondía: “Soy como un niño que camina por la playa del mar, levantando una piedrita aquí y una allá, pero sigo teniendo al frente el gran océano de la verdad”. Y Tomas Edison dijo en cierta oportunidad: “No conozco ni la millonésima parte del uno por ciento de nada”. Goethe afirmó que: “Con el conocimiento se acrecientan las dudas” y esas dudas son el combustible para que la curiosidad. Lo mejor que podemos hacer para vivir mejor es adquirir todo tipo de conocimientos, ya que esa información adquirida nos ayuda a adaptarnos a la vida. El conocimiento es la sangre de la inteligencia. Sin conocimiento la vida se hace difícil, complicada y laberíntica. Hay que adquirir conocimientos. Siempre teniendo en cuenta que “El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad”, declaró Ernest Heminway.

Julio C. cháves.

El placer que conduce al conocimiento.


Hoy vivimos en un mundo donde el esfuerzo intelectual es algo fuera de moda. A la gente no le resulta agradable leer. A nadie le resulta interesante la cultura escrita. Los lectores con pasión están desapareciendo. Actualmente, la cultura de la imagen, ocupa un lugar preponderante en nuestra sociedad. Todos pasan mucho tiempo frente a la televisión. En consecuencia, nadie posee ganas de leer. En realidad, los lectores son muy pocos, ya que son contados con los dedos quienes están dispuestos a pagar una cuota de esfuerzo por una sólida y concreta adquisición intelectual. Leer implica voluntad, ganas de crecer, esfuerzo, ganas de pasar tiempo a solas, reflexión, meditación, liberarse de prejuicios. En una oportunidad le hicieron esta pregunta a ROBERTO FONTANARROSA: -¿cómo te iniciaste en la literatura? FONTANARROSA respondió: “Todo arranca con el gusto por la lectura. Yo siempre relacione a la lectura con el placer. De chico leía los libros de la colección de “ROBIN HOOD”, que eran puro entretenimiento. A mi hijo le digo que lea, no para que sea un intelectual o vaya a una mesa redonda, sino para que se divierta. A mí, si un libro me cansa, lo tiro. Yo nunca pude estudiar, no termine la secundaria. Me formé leyendo. Era un desastre en la escuela, una especie de vegetal, siempre sentado en la silla, sin hacer nada, sin hablar, sin molestar a nadie. Hasta que dejé de ir. Esto refleja otra época del país. Si no estudiabas no pasaba nada. Pero tenias que trabajar. Era sencillo conseguir trabajo. Y empecé a trabajar en publicidad, en la agencia de un amigo de mi viejo…”.
La lectura es formadora. La saturación de imágenes, mediante el cine, la TV , conduce al ocio intelectual y a la pasividad racional, lo cual impide que podamos disfrutar de la felicidad de la lectura. El hábito de leer nos permite organizarnos por dentro, nos ayuda a interpretar las circunstancias de la vida, y nos permite gozar de riquezas interior; también nos ayuda a comunicarnos mejor, mediante la lengua oral y escrita. Leer implica acceder a un mundo de comprensión, información, nuevos conocimientos. El conocimiento posee un valor fundamental y mediante el libro, podemos acceder a él. RODOLFO ALONSO dice sobre los lectores: “Desconfía de los lectores “Literarios” especializados. Si me dieran a elegir, elegiría a aquellos sabios analfabetos que sin saber leer se arremolinaban en las ventas de “ La Mancha ” alrededor de alguien que les leía “El Quijote” recién aparecido. Gente común, de pueblo, nada menos, gente viva y en contacto con la vida, para lo cual el libro no era algo distinto, ajeno, separado de la vida”. Leer es un placer. En los libros existe un menú temático que nos permite a acceder a una biblioteca de conocimientos múltiples; en sus paginas podemos encentrar el odio, el resentimiento, el amor, el espanto, los laberintos: a DIOS podemos encontrarlo en las sagradas paginas de la BIBLIA ; al infierno podemos conocerlo mediante “ La Divina Comedia ” de Dante; en fin: los libros son mundos dentro de este mundo.
Leer es formarse, construirse, adquirir armas mentales para luchar contra la adversidad, la muerte, los desencuentros, las circunstancias inéditas que enfrentamos en la vida. Leer implica disciplina, orden interior, ganas de aprender cosas nuevas, mejorar nuestra capacidad comunicativa. Los libros son amigos de papel, tinta, hilo, símbolos descifrables. LILIANA HEKER expresa respecto a los lectores: “Un lector no se hace de un día para el otro, hacen falta valor y tiempo, condiciones favorables y una razonable libertad espiritual para aceptar la literatura como un legado, un medio por el cual ciertos hombres han tratado de fijar en palabras lo mejor de sí mismos”.

Julio C. Cháves.

Los buenos libros.


“Un buen libro figura entre nuestros mejores amigos”, Anónimo.



A una persona la podemos conocer por los libros que lee. Como una persona tiene la capacidad de influenciarnos, los libros también tienen esa capacidad. Por eso es bueno estar en la compañía de buenas personas y buenos libros. Sir Philip Sydney decía: “Nunca están solos quienes están acompañados por buenos pensamientos”. Y los libros son portadores de buenos pensamientos y esos pensamientos cobijan gérmenes de acción, porque las buenas palabras que habitan en los buenos pensamientos inspiran y engendran buenas obras. Los libros nos conducen al conocimiento de las cosas, eso nos permite adaptabilidad a todas las circunstancias. ¿Qué debemos leer? Libros que nos ayuden a ser mejores personas, que nos acerquen a los demás y también a Dios. Un buen libro instruye, entretiene y transmite solaz; podemos acercarnos a ellos en la tristeza y el gozo, la prosperidad y la miseria. Siempre están, los libros, como íntimos amigos fieles y sabios a nuestro lado. Hazlitt decía: “Los libros soplan en el corazón; los versos del poeta se infiltran en la corriente de nuestra sangre. Los leemos siendo jóvenes, los recordamos cuando viejos. En sus páginas leemos lo que les sucedió a otros, pero lo sentimos como si nos hubiese sucedido a nosotros mismos. Se encuentran por todas partes, buenos y baratos. No respiramos más que el aire de los libros. Le debemos todo a sus autores; sin ellos, seriamos bárbaros”. Además, Emerson en su obra “Sociedad y soledad”, nos da los siguientes consejos para elegir un buen libro: “Entre los contemporáneos, no es tan fácil distinguir la notoriedad de la fama. Aseguraos, pues, de no leer libros mediocres… Las reglas prácticas que aconsejo son estas:
1) No leer nunca un libro que no haya sido publicado un año atrás.
2) No leer sino libros famosos.
3) No leer sino lo que a uno le guste: “La máxima de Lord Lytton era: “En la ciencia leed con preferencia los libros nuevos; en la literatura los viejos”.
Con el estudio de buenos libros, como la Biblia , podemos hacernos más inteligentes y sobresalientes entre las personas más ilustres. De hecho, los libros constituyen una parte de la verdadera felicidad, purifican el espíritu de la vulgaridad y la ignorancia, y dan al individuo una grandeza colosalmente pura y relevante. Cuando uno es joven debe dejarse guiar por la Biblia y los libros de hombres virtuosos, eso inflama positivamente el corazón, estimula el entusiasmo, y encauza los esfuerzos de la voluntad en direcciones correctas. La compañía de buenos libros puede hacer que una persona construya una buena vida. Si somos inteligentes debemos reconocer con placer sincero nuestra deuda a muchos libros, por la devoradora actitud que excitaron en nuestros espíritus y mentes, su lectura. Los buenos libros figuran entre los mejores amigos, ya que su lectura eleva los pensamientos y sentimientos y las aspiraciones, actúan como defensa contra las malas costumbres, las malas compañías y los malos pensamientos. Los buenos libros purifican, fortifican la mente; ensanchan y humanizan el espíritu; preservan de las trivialidades mundanales, dulcifican y llenan de gracia el alma. ¡Leer es aprender a pensar! “Desde los Evangelios hasta el contrato social “, dice De Bonald”, “son los libros lo que han hecho las revoluciones”.

Julio C. Cháves.

La importancia del libro.


JOSEFINA DELGADO dijo: “uno nunca sabe que lee, por qué lee. Lo que importa es hacerlo. Y en el camino, definir aquellas preferencias que, por supuesto, pueden cambiar. Eso sí, RECHAZAR UN LIBRO SIN ABRIRLO ES UN PREJUICIO”. Aunque alguna vez lo haya practicando. La literatura es una de las fuentes de las que la gente común se inspira para establecerse a si mismos. El verdadero escritor no es únicamente un creador sino que también es un sabio. Es un representante de millones de personas anónimas y como arquitecto de la sociedad, no puede permitirse olvidar ni por un momento la más elevada santidad que cubre su sublime labor. Los escritores intelectuales son los mensajeros de las multitudes silenciosas, son los guardianes de la sociedad. El más leve error de un escritor puede resultar una catástrofe, pero la bondad puede capacitarlo para transformar a la sociedad más allá del reconocimiento público. La verdadera literatura se mueve junto con la sociedad. El trabajo del escritor es resistir y lidiar con la infelicidad, procurando la verdad, el crecimiento interior y la satisfacción de la conciencia colectiva. MARIO VARGAS LLOSA expresó: “ LA LITERATURA NOS DEFIENDE DE LA INFELICIDAD ”. HAROLD BLOOM dijo que “UN LECTOR ES QUIEN DUDA Y PIENSA”; y JOSEFINA DELGADO, añade: “UN LECTOR DUDA, PIENSA Y ADEMAS, SE PERMITE CAMBIAR.”
Los seres humanos, durante su peregrinaje en la tierra, en ocasiones desean hacer una pequeña y vivificadora pausa. Las rodillas de algunos individuos se tornan endebles y se sienten fatigados y frustrados, es en esa instancia, cuando la gente se vuelve hacia la literatura. La literatura es una amorosa consejera, instructiva compañera de viaje. Respecto a la literatura, compañera de viaje, MARCOS GIRALT TORRENTE, dijo: “EL DESAFIO DE LA VERDADERA LITERATURA ES NEGARSE A HACER PRODUCTOS A LA CARTA PENSANDO EN LO QUE se SUPONE ESPERA LA GENTE Y , EN CAMBIO, ESCRIBIR ALGO HONESTO. NO es UNA FRIVOLIDAD PARA CUMPLIR UN RITO, SINO ALGO QUE REFLEXIONE SOBRE TEMAS QUE A UNO LE PARECEN IMPORTANTES”. A mi me agradan lo autores que me hacen pensar, que me comunican la verdad de corazón a corazón. La verdadera literatura debe ser revolucionaria, debe cambiar a la gente para bien, debe conducir a la reflexión, a la unidad, al mejoramiento de los individuos, lo cual, en consecuencia, también producirá cambios en las relaciones interpersonales. La auténtica literatura posee estética, forma, pero también posee humanidad, sentimientos, dudas iluminadoras, verdades trascendentes que conducen a una mente superior: DIOS. Los escritores, antes de escribir, deben mirar a su alrededor y asegurarse de la dirección en que la sociedad se está moviendo y las causas básicas de su debilidad. Además, deben tomar una postura firme e inteligente contra las fuerzas aparentemente irresistibles de la destrucción y la maldad. Es factible que nadie ayude a los escritores con estos objetivos, esto no importa, lo que importa son los ideales éticos- estéticos-morales-humanos. HORACIO GONZALEZ, pensó: “ESCRIBIR ES UN DILEMA, CUANDO TODO PARECE TENDER A LA UNANIMIDAD DE UNA ESCRITURA GRIS”.
El libro siempre será importante. Para todos. Muchas personas han pensado que el libro llegará a su fin. Por ejemplo, HAROLD BLOOM, declaró: “CON EL NUEVO SIGLO SE TERMINA EL LIBRO, LA ERA DEL LIBRO”. En su lugar tendremos la era de la pantalla de la televisión, de la pantalla de una computadora, de la realidad virtual y todos los otros sustitutos del duro, difícil y glorioso acto de la lectura. En contraste, el DR. GUILLERMO JAIM ETCHEVERRY, piensa: “EL LIBRO ES LA INVENCION CENTRAL DE LA CIVILIZACION MODERNA. ASI LO DEMUESTRA LA HISTORIA DE LA COMUNICACIÓN. Para mover una montaña, hay que escribir un libro. Para fundar una religión, hay que escribir un libro. Para lanzar un partido político, hay que escribir un libro. Atacar a un enemigo, apoyar a un amigo, contar una historia, justificar una carrera, requieren escribir un libro. Hasta para promover la cultura digital y criticar los libros, hay que escribir un libro, como lo han hecho los garúes de la sociedad de la información. Como sostienen algunos autores, el desprestigio de la lectura resulta el descrédito contemporáneo del esfuerzo. La lectura de un libro requiere realizar un esfuerzo intelectual que pocos están dispuestos a emprender. Leer es una tarea formativa porque la lectura que es un hábito que se adquiere durante la infancia y la adolescencia nos hace reflexivos y racionales, nos enseña a escribir y hablar. Sobre todo, nos impulsa a meditar, a desarrollar nuestra imaginación. Nos introduce en el universo de las ideas abstractas, en un mundo donde sólo se valora lo material, lo que se ve, se toca, se consume. Es indudable que la mayor parte del conocimiento complejo, basado en abstracciones, seguirá transmitiéndose por la lectura. Por esto, pese al auge de los medios audiovisuales, el dominio y la comprensión de la palabra escrita, distinguirá a las sociedades capaces de mantener el liderazgo político y económico, y de mejorar el nivel de vida de sus habitantes”.

Julio C. Cháves.

De gutemberg y la expansión del conocimiento.


Desde 1.456, que fue cuando Gutemberg inventó la impresión tipográfica, disponemos de libros. El libro es un portador de conocimiento. En las páginas de los libros hay vida, alimento tanto para el intelecto como para el alma. Los libros son muy importantes. Leer alarga la vida. Leer implica disciplinarse a uno mismo, implica ordenar la vida, desarrollar la voluntad y la inteligencia. Ser un lector es indispensable para poder interpretar la vida de modo profundo, sólido e inteligente. Ser lector denodado es estar dispuesto a vivir más tiempo y con más fuerza. Los libros son fetiches necesarios, son amigos de papel, y compañero de viaje.
Adolfo Bioy Casares decía: “Leer es agregar un cuarto a la casa de la vida.” Hay muchos libros para leer. Hay que dialogar con el autor. Si el libro es de nuestra propiedad hay que tener un lápiz a mano para subrayar lo que tocó nuestra alma. Un lector estaba muriendo y susurró a una persona que estaba cerca: “¡Qué lástima morir cuando hay tantos libros para leer!” Según Virginia Wolf, “el cielo debe ser una lectura continua e inagotable”. Desde que era un adolescente aprecio los libros. Leí libros que me han acercado a Dios, otros que me han enseñado lo complejo que es el ser humano y otros que me han ayudado a vivir una vida más inteligente. A lo largo de los años los libros me han ayudado a reflexionar sobre las cosas que realmente tienen importancia. Leer libros es una santa obsesión. Es obvio que la vida enseña más que muchos libros. Pero en fin: los libros nos ayudan a vivir, a elegir, a ser felices.
Los libros hablan y ejercen una profunda influencia en nuestras vidas. Transmiten conocimientos, información formativa. Hace poco tiempo tuve una conversación con una amiga que tiene más de 80 años y me dijo: ¿Sabias Julio, que yo nunca aprendí a leer ni a escribir? Yo le pregunté: ¿Quiere aprender María? Ella me contestó: Ya estoy vieja para eso, pero vos valora el hecho de haber aprendido. Hoy día María ya no esta con nosotros pues hace muy poco tiempo falleció. Pero en mi corazón quedó grabado indeleblemente su consejo y su amistad.
ROBERT ESCARPIT expresó al referirse al habito de leer: “Tan sólo la lectura directa, sin mediador, es lectura en el más autentico sentido de la palabra. Cultivar el habito de la lectura es indispensable para que podamos ser personas inteligentes y maduras en todo el sentido de la palabra”. EDMUNDO DE AMICIS dijo respecto a los libros: “EL destino de muchos hombres dependió de haber tenido o no una biblioteca en su casa”.
Siempre recuerdo la pequeña biblioteca que tenia mi viejo. Eran pocos libros, pero en fin, gracias a esos pequeños libros, conocí esos pequeños amigos de papel. Desde entonces, compro libros nuevos y usados. En mi casa tengo una biblioteca que alberga muchos autores. Hace muchos años me refugio en ella. Gracias a ella he aprendido muchísimas cosas. Y, sobre todo, he descubierto esos fieles amigos de papel.
JORGE LUIS BORGES, decía: “Mi verdadera educación fue la biblioteca de mi padre, en gran parte de libros ingleses. Yo recuerdo, sobre todo, la Enciclopedia Británica , que sigo releyendo y que no he agotado aún”. Debemos cultivar el hábito de leer pues es muy importante. Los libros son compañeros de viaje. En ellos se halla el conocimiento, el consejo, la sabiduría de la vida. ¡A leer que el tiempo apremia!

Julio c. Cháves

Salas de Chat llenas de vacíos afectivos.


La falta de amor es lo que llena las salas de Chat.
Las personas que entran en las salas de chateo buscan
Relaciones virtuales porque tienen carencias afectivas.



Cuando las personas son débiles en sus relaciones afectivas procuran de diferentes maneras alejarse de este vacío, de este tedio interior. Por este motivo, muchas personas, de toda edad, son proclives a adherirse a relaciones virtuales en las salas de Chat. Muchos individuos con sensaciones de abandono y estigmatización social, encuentran en las salas de Chat la posibilidad inmediata de tapar con relaciones virtuales sus carencias afectivas.
Las propuestas de Internet no son nada ingenuas y envuelven a las masas en ofertas seductoras con consecuencias nefastas en el desarrollo de la personalidad y se su sexualidad. En las salas de chateo se estimulan las expresiones perversas y las malas intenciones yacen escondidas debajo del anonimato. Al verse influenciados por individuos que fingen ser otro tipo de individuos, muchas personas débiles, susceptibles, e influenciables, sucumben ante las mentiras y artimañas de los lobos vestidos de corderos.

Madres adolescentes.


El embarazo adolescente es un fenómeno social.
Comienzan los juegos sexuales durante la pubertad
Y en un momento de desenfreno, sin planearlo, quedan embarazadas.



Las estadísticas nacionales señalan que el 25 % de los embarazos suceden en adolescentes. El organismo de estas púberes no esta preparado ni psicológicamente ni físicamente para recibir en su seno a un nuevo ser y darle la atención debida. Esta inmadurez física y psicológica explica las complicaciones que surgen durante la preñes de estas niñas, como por ejemplo cuadros de anemia profunda, depresión, intentos de suicidio, sentimientos de culpabilidad, anorexia, etc. Una vez que llega el parto, el médico obstetra advierte que a menudo la joven parturienta no presenta los diámetros pélvicos adecuados para dar a luz al niño y en consecuencia el cirujano debe practicar una cesárea con todos los riesgos que ello implica.
Como si estas complicaciones fueran pocas, luego de dar a luz, la madre adolescente se encuentra con que no dispone de ingresos propios para atender a su hijo y ni tiene idea del problema en que se ha metido. Además, su púber marido la ha abandonado debido a su falta de preparación para lidiar con este compromiso. El dramático fenómeno de las madres adolescentes tiende a acrecentarse, pues el inicio precoz de las relaciones sexuales tenidas en el cincuenta por ciento de los casos es antes de los quince años. La falta de conocimientos de métodos anticonceptivos y otras características de la pubertad, conlleva una alta tasa de embarazos no deseados.
Este drama de las madres adolescentes se ha impregnado en todos los sectores de la sociedad. No se crea que la precocidad de las relaciones sexuales sea exclusiva de los sectores marginados de la sociedad, ya que encuestas realizadas en escuelas y colegios donde acuden padres de buenos ingresos mensuales, se presentan con cada vez más frecuencia de casos de alcoholismo, drogadicción y embarazos no deseados. En el caso de los jóvenes de mejor estatus social no es por causa de falta de educación, sino que los padres ocupados por ganar plata o conseguir un estatus social más elevado, no se comunican con sus hijos, no crean un clima de confianza y no les imparten información que puede impedir que sus hijos sucumban ante las malas costumbres y las pasiones desenfrenadas.
En lo referente a soluciones que los padres deben hablar abiertamente sobre el tema del sexo con sus hijos, aportándoles información sobre los diferentes métodos anticonceptivos. Asimismo es indispensable que los padres consoliden hogares verdaderos, en los cuales ellos den un buen ejemplo, que no tengan una doble vida y que recurran a los valores morales para dominar los impulsos y dominar los excesos. El buen ejemplo de los padres y la información pertinente sobre profilaxis, contribuirá a que los adolescentes lidien con el tema de la sexualidad a su tiempo y sin transformarse en madres antes de tiempo.

Julio Cèsar Cháves.
Escritor78@yahoo.com.ar

Piercings: Adornos arriesgados.


Los piercings también hacen acto de
Presencia en los cuerpos de los adolescentes
Y jóvenes de chacabuco. Uno sale a caminar
Por la avenida alsina y puede ver como personas
De todo tipo muestran estos elementos decorativos
Del cuerpo.


Hace apenas diez años que están con fuerza entre nosotros, y desde entonces poblaron rápidamente los cuerpos de adolescentes y jóvenes. Motivados por el deseo de diferenciarse de los demás, y como rebeldía ante las modas más conservadoras o como simples adornos decorativos, el piercings se ha convertido en la señal distintiva de muchos jóvenes.
El piercings es una técnica más del llamado Body art, en la se incluyen también los tatuajes y las escarificaciones. Piercings significa perforante o penetrante y consiste en una perforación en la que se pone algún tipo de aro, anillo, bola o cadena normalmente de bisutería. Los piercings son colocados en cualquier parte del cuerpo. Se ponen en las orejas, cejas, nariz, labios, lengua, y en lugares menos visibles como son el ombligo, la tetilla y los genitales.
Julio César Cháves.
Escritor78@yahoo.com

Comunicados por el celular.


Son aparatitos muy pequeños que caben en la palma
De las manos. Con ellos todos estamos comunicados.
Actualmente nadie puede prescindir de ellos. Nadie
Puede estar si no envía un SMS o mensaje de texto.



Uno va por la calle y puede ver como todos utilizan los teléfonos celulares para estar comunicados. Los mensajes de texto o técnicamente llamados SMS, son una tendencia creciente en nuestra urbe. Esta tendencia, que hace años se impuso en Europa y Asia, desembarcó en la argentina con fuerza después de la crisis del 2001, y en solo un año, entre el 2003 y 2004, el porcentaje de usuarios de celulares que utilizan los mensajes de texto se ha incrementado del 7% al 44%.
Estos aparatitos se han masificado. Y personas de toda edad los utilizan. Los padres les regalan a sus hijos celulares para saber donde se encuentran. Los usuarios de teléfonos celulares han dejado de utilizar su voz y sus orejas, y han pasado a comunicarse con los dedos y los ojos a través de los mensajes de texto. Dìa a dìa los mensajes de texto reemplazan a la voz. Desde hace un año en nuestro país las líneas móviles superaron a las líneas fijas. Actualmente en Argentina hay aproximadamente 10 millones de celulares. Con menos de 400 caracteres los mensajes de texto pueden simplificar, ordenar y optimizar conversaciones. Los que más han incrementado esta tendencia urbana son los jóvenes ya que el 80 por ciento de los usuarios que utilizan mensajes de texto son menores de 25 años. Por medio de los mensajes de texto, todos saben como están los demás.
Movilidad, personalización, y ubicuidad: estos paradigmas en la era de la información se cumplen puntualmente en la evolución del celular. La comunicación interpersonal a través de los SMS abarca múltiples posibilidades de expresión. El teléfono fijo comunica a lugares. Y el teléfono celular comunica a personas. Y lo hace con métodos en constante evolución. Gracias a estos aparatitos y con solo una frases podemos saber donde están y como están los demás. Estemos donde estemos, estamos comunicados.

Julio César Cháves.
Escritor78@yahoo.com

La historia de un agricultor que supo dar.

“Dan muy poca cosa cuando dan de lo que poseen.
Cuando dan algo de ustedes es cuando realmente dan”. Khalil Gibran (El profeta).



En cierta oportunidad un periodista le preguntó a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, que ganaba al concurso al mejor producto, año tras año. El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla con los vecinos.
- “¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso todos los años?”, preguntó el periodista.
- “Vera usted, señor “, dijo el agricultor. “EL viento lleva el polen del maíz maduro, de un sembrado a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz debo ayudar a que mi vecino también lo haga”.
- El agricultor sabía que su éxito estaba en su forma de dar. Si él no compartía su maíz con su vecino jamás tendría éxito. Al fin y al cabo, el que tiene la capacidad de ayudar a los demás es quien de hecho tiene verdadero éxito. Si damos logramos ser mejores. Si damos cosas damos muy poca cosa. Pero si lo que damos lo ofrecemos con amor damos muchísimo. Si deseamos ser auténticamente felices debemos ayudar a que los demás también encuentren la felicidad. Uno es valioso por los valores morales que transmite. Es fácil dar cosas, lo difícil es dar amor, bondad, paz, humildad, compasión, mansedumbre. Damos realmente cuando demos valores, cuando damos de nosotros mismos.
- El corazón necesita del dar, es su luz, su guía moral. El corazón necesita del placer de dar, necesita de la alegría de ver que el otro está bien. Cuando damos somos capaces de trascender todo egoísmo, toda mezquindad. Quien sea egoísta y mezquino naufragará, hundiéndose en la soledad, el fracaso y la amargura del “Sólo importo yo”. Podemos, desde ahora, advertir que si de veras queremos ser felices, debemos dar, siempre de corazón. Quien trabaja en sí mismo buscando la propia perfección, realizando su vocación humana, debe dar ya que ello constituye el lograr ser mejor de lo que se es. Dar es una virtud y lo que esta virtud exige de nosotros, antes que nada, es un amor veraz, real, profundo, activo, generoso, llegando hasta dar el don de nosotros mismos, hasta el sacrificio. Es el dar con amor virtud tangible y real, al mismo tiempo que agradable deber. La vocación obligatoria de toda alma es el fenómeno de dar. El amor se nutre del dar. Khalil Gibran, en “EL Profeta” a través de su personaje Almustafá, dice: “Es bueno dar cuando nos piden, pero es mejor dar sin que haya pedido alguno, sólo porque comprendemos. Y, para el hombre de mano abierta, la búsqueda de aquel que recibirá es mayor goce que el dar mismo. ¿Y acaso hay algo que puedan guardar? Todo lo que tiene será dado algún día. Den ahora que el tiempo de dar es de ustedes y no de sus herederos”.

Julio C. Cháves.

De la audacia a la grandeza.


“La fortuna favorece a los audaces”,
Erasmo de Rótterdam



La persona audaz jamás vuelve atrás. La audacia es lo que nos capacita para ser valerosos, atrevidos, osados. Dicho de otro modo, la audacia nos ayuda a adaptarnos a las circunstancias. Ser audaz nos permite luchar contra el viento, contra los imposibles. Ningún cobarde jamás logró nada. Porque la cobardía es lo contrario a la audacia; conduce al fracaso y a la frustración. Hay un refrán que dice: “El que arriesga, gana”. Y se puede decir que ser audaz es también correr riesgos, seguir hacia la meta fijada aunque tengamos que transitar un camino de incertidumbre. Si no asumimos riesgos jamás tendremos éxito. Si nos limitamos siendo negativos, cobardes, temerosos, nunca podremos realizar nuestros sueños, nuestras aspiraciones. Porque saber vivir es saber luchar, comenzar una y otra vez, levantarse después de cada caída.
El gran escritor Ralph W. Emerson en sus “Éticas literarias”, expresó: “Los hombres muelen y muelen en el molino de un axioma y lo único que sale es lo que allí se puso. Pero en el momento mismo que abandonan la tradición por un pensamiento espontáneo, entonces la poesía, el ingenio, la esperanza, la virtud, la anécdota ilustrativa, todo se precipita en su ayuda”. La audacia nos conduce a la creatividad, a las grandes empresas. Hay que enfrentar los obstáculos y superarlos. Si uno se cae debe volver a levantarse y debe seguir luchando, luchando, luchando. Adoptar una actitud audaz es imprescindible para resolver los problemas de la vida, y convertir de este modo los problemas en oportunidades para crecer, tener ideas, ser mejor personas. La audacia es una actitud mental y una predisposición de ánimo, que nos trae paz, seguridad, realización exitosa. E. Stanley Jones argumentó: “Cuando la vida te dé una patada, ¡que esa patada te lance hacia delante!”.
Muchas veces nuestros problemas nos derrotan, n o porque sean grandes, sino porque nosotros los enfrentamos con cobardía, apatía y negativismo. En cambio, cuando le ponemos el pecho a la balas, ahí nos mantenemos en pie. De hecho, los tiempos de lucha no son eternos. Si persistimos en poseer una actitud mental audaz cuando vengan tiempos mejores podremos disfrutar de una mejor vida. Sin lugar a dudas, la audacia es una forma de luchar. Al ser audaces superamos las incertidumbres, los miedos, las limitaciones. El hombre audaz entiende que la lucha es tan placentera como el momento de la victoria final. Hay mucha diferencia entre un cobarde y una persona audaz. La diferencia es que el cobarde es amante del fracaso y la frustración. Y el audaz es un individuo que ama la realización personal y el placer de luchar y vivir. Es obvio que siempre habrá peligros en el nuestro camino, siempre habrá miedos e incertidumbres. Pero lo bueno de la audacia es que nos ayuda a resolver estas cuestiones, nos ayuda a superar todos los obstáculos. Brooke Knapp, una de las más distinguidas aviadoras de los Estados Unidos, antes de llegar a ser le tenía miedo a los aviones. Ella dice: “Yo empecé a volar porque me producía miedo hacerlo. Si uno da no el 90 %, ni el 95%, sino el ciento por ciento, puede realizar cualquier cosa. La mayor oportunidad de desarrollo está en sobreponernos a las cosas que nos causan miedo”.

Julio C. Cháves.

Del entusiasmo a la exaltación del ánimo.


“Todo momento grande y exigente que se produce en los anales del mundo, es el triunfo de algún entusiasmo”.
Ralph W. Emerson (escritor norteamericano).


Vivir sin entusiasmo es vivir con un estado de ánimo sumergido en las tinieblas de la infelicidad. Cuando uno tiene entusiasmo el ánimo se configura exaltándose positivamente. El entusiasmo nos ayuda para que disfrutemos de la vida con fogosidad. Ser entusiasta es amar lo que uno es, lo que uno hace, es amar a los demás, es sonreír aunque las cosas muchas veces no nos vayan tan bien como desearíamos que fueran. Los entusiastas sienten placer por todo lo que la vida les da. Jamás se quejan de nada. Todo lo disfrutan. Todo lo saborean con amor. Porque el entusiasmo vivifica nuestro estado de ánimo.
El eminente pensador Dr. José Ingenieros, en su ensayo “Las fuerzas morales”, dice respecto a la importancia de ser entusiastas: “El entusiasmo era ya, para los platónicos, una exaltada inspiración divina, que encendía en el animo el deseo de lo mejor. El entusiasmo es salud moral; embellece el cuerpo más que todo otro ejercicio; prepara una madurez optimista y feliz. El joven entusiasta hace converger su mente hacia un ideal; sus energías son puestas en tensión por la voluntad y adquiere fuerzas desconocidas por los tibios y los timoratos. Los entusiastas despiertan los temperamentos afines, los conmueven, los afiebran, hasta atraerlos a su propio camino; obran como si todo obedeciera a su gesto, como si hubiera fuerza de imán en sus deseos, en su palabras, en el sonido mismo de su voz, en la inflexión de su acento”.
El entusiasmo es una virtud que nos inspira grandeza, afirmación y superación personal. Si somos entusiastas la vida tiene sentido. De hecho, si somos entusiastas nos llevamos bien con nosotros mismos y con los demás. No hay nada más motivante en la lucha diaria que el entusiasmo. Siempre debemos valorar la vida. Existen muchas cosas negativas. Pero ser entusiastas nos ayuda a tolerar esas cosas. Los buenos resultados son producto directo de un buen ánimo. Debemos tener interés por todas las cosas. Porque el interés es el combustible del entusiasmo. Nadie puede ser entusiasta sin interés. El interés debe ser nuestro motor. Así buscaremos lo mejor, lo positivo. El Dr. Jhon C. Maxwell expresó: “El futuro no solamente parece brillante cuando la actitud es correcta, sino que también el presente es mucho más placentero. La persona positiva entiende que el viaje es tan agradable como el lugar de destino”.

Julio C. Cháves