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miércoles, 24 de marzo de 2010

Los objetivos

“No permitas que aquello que no puedes hacer se interponga en aquello que si puedes hacer”, escribió el Dr. Lair Ribeiro, autor de El éxito no llega por casualidad. Un objetivo es una finalidad y consiste en ir hacia donde queremos llegar. Para tener objetivos es necesario saber lo que se quiere porque una persona sin rumbo no tiene buen destino. Muchos viven de trabajo en trabajo y fracasan en todo pues no saben lo que quieren y se dispersan sin concentrar las energías en una única cosa. Para ir hacia un lugar ante todo debemos tener ganas de ir. Definir un objetivo es ser consciente de lo que queremos hacer de nuestra vida. Todos tenemos talentos, dones, capacidades, pero si no las utilizamos bien jamás haremos algo.
Cuando sabemos realmente lo que queremos disponemos de lo primero y necesario para poder llegar a buen puerto y ver hechos realidad nuestros objetivos. No importa si son grandes o pequeñas nuestras aspiraciones, lo importante es saber lo que queremos hacer de nuestras vidas. Benjamín Franklin afirmó: “Me lo dices y lo olvido, me lo enseñas y lo recuerdo, me haces intervenir y aprendo”.
Indudablemente la sencilla voluntad de querer hacer algo, en complemento con la conducta aplicada en la utilización de nuestras capacidades, permite que salgamos adelante. La definición de los objetivos, una mente clara, un proyecto de vida, es imprescindible si queremos ser arquitectos de nuestras vidas. Tener conciencia de lo que se quiere es fundamental a la hora de avanzar hacia nuestros sueños. “La genialidad, dijo Clemente Nòbrega, consiste en saber identificar lo realmente importante”.
La persecución de claros, coherentes y definidos objetivos es la piedra filosofal que todo lo convierte en superación. Si aplicamos la inteligencia, la voluntad, la creatividad, la perseverancia y el buen ánimo a nuestras tareas diarias realizaremos todo sin esfuerzo, y todo lo haremos con entusiasmo. Uno debe poner empeño. Uno debe luchar con todo el vigor del espíritu. Si una persona sabe lo que quiere puede llegar a cualquier lado. Si un individuo tiene en claro sus ideales y objetivos, es usual que encuentre los medios adecuados y convenientes para atar todos los cabos sueltos y poder construir su vida sobre la roca de la seguridad interior. Cuando alguien sabe hacia donde va, los que no sabe a donde van, se suben a la vereda y lo dejan pasar. William George Ward dice finalmente: “El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie y el realista justa las velas”.

Llevando las ideas a la práctica

“No hay esperanza para una idea que al principio no parezca demente”, dijo Albert Einstein. Una idea es la representación de una cosa en la mente, es un designio, ingenio, traza. Los que tienen ideas se supone que aspiran a algo. Las ideas es cuando espera que algo intangible se vuelva real. Con esfuerzo, tenacidad, trabajo y un poco de oportunidades, podemos llegar a cabo nuestros sueños o deseos. Para ir hacia delante, progresar, es necesario imaginar, proyectar, idear, crear, inventar. Podemos tener muchas ideas, hablar de ellas, escribir al respecto, pero si no ponemos manos a la obra jamás logramos llegar a nada. “Un mar calmo nunca hizo exitoso a un marinero”, dijo Herman Melville.

Hay mucha gente que tiene ideas increíbles pero la mayoría de ellas mueren en los corazones y pasan al olvido, son enterradas en la memoria. Cuando se piensa que algo es imposible y que no se va a concretar, entonces no se logra nada, absolutamente nada. Todo lo que se alcanza es porque se cree en ello y se tiene una idea o deseo previo. Cuando ponemos esmero, fuerza, energía, inteligencia y voluntad podemos realizar cosas. Se tiene éxito en el campo de las ideas si se golpean puertas, si se construyen puentes, se sortean obstáculos. Las ideas llevadas a la práctica son señal de que anhelamos progresar, salir adelante. Cuando desea algo con todas las fuerzas seguramente va a alcanzarlo. Claro que cada tanto hay que revisar los sueños e ideas porque a veces hay que cambiar ciertas cosas, pero lo importante es tener ideas y creer en ellas.
También debemos ser coherentes y ver si nuestras metas son realmente importantes y tienen sentido. Si pensamos en realizar nuestros sueños seguramente se convertirán en realidad. Todo cuesta trabajo. Nada se regala. Pero si trabajamos por algo a la corta o larga lo conseguimos. James Allen declaró: “Una persona no puede viajar interiormente y permanecer quieta exteriormente”.
No importa cuan común o sencilla pueda ser una persona, si se lo propone puede hacer cosas extraordinarias. “Tiro no hecho es tiro errado”, dijo Wayne Gretzky.

lunes, 8 de marzo de 2010

Breve historia de los creadores de Google

Larry Page es matemático e ingeniero. Sergey Brin tiene un titulo en ciencias de la computación. Estos jóvenes son amigos y juntos fundaron en 1998 Google, el buscador más poderoso de Internet. Progresaron individualmente e hicieron progresar al mundo entero.
Todo comenzó en la primavera de 1995, cuando estos dos jóvenes se conocieron en un acto que la Universidad de Stanford había organizado para los estudiantes que aspiraban al doctorado en Informática. Eran muy jóvenes. Page contaba con veinticuatro años y Brin con veintitrés y en solo pocos años revolucionaron el ciberespacio. Con la invención de Google organizaron el cosmos virtual y ordenaron la galaxia de información disponible en Internet para que los usuarios-navegantes, con solo presionar unas pocas teclas, y una idea especifica de lo que se busca, pudieran encontrar la información requerida de modo ordenado.
Google comenzó en un garaje de un suburbio y hoy esta empresa esta valuada en miles de millones de dólares. Google ocupa un espacio preponderante en esta era de la revolución de la información. Google ha impactado a la sociedad toda. Nos permite acceder a información variada y ordenada. Con sólo un clic y una palabra o frase clara, corta y especifica, ante nuestros ojos y en pocos segundos, aparecen miles y miles de sitios web en más de 38 idiomas. Al igual que en la biblioteca de Alejandría, o mejor, podemos acceder a una fuente de conocimiento ilimitado. Larry Page y Sergey Brin inventaron este poderoso buscador que innovo el mundo entero. Tal vez muchos jóvenes de su edad los veían como a nerds, raros, pero ellos tuvieron una visión, una idea y la llevaron a práctica. Actualmente su buscador es el más importante de Internet y esta disponible para todos nosotros.
“El progreso social es consecuencia del progreso individual”, dijo Smiles.

Julio César Cháves escritor78@yahoo.com.ar

martes, 9 de junio de 2009

Siembra y vas a cosechar

Si sembras, si trabajas, si tenés fe, vas a cosechar. Dios no bendice al que no hace nada, Dios bendice al que siembra. La Biblia dice que el labrador para participar de los frutos debe trabajar primero. Esta ley de la siembra abarca todas las áreas de nuestras vidas. Nuestra cosecha depende de las semillas que sembremos. Cada vez que sembremos vamos a encontrarnos con dificultades, diversos problemas, pero esto no debe detenernos. A lo mejor nuestras semillas caerán en mala tierra y no darán fruto, pero si perseveramos y seguimos sembrando vamos a encontrar el terreno justo, donde nuestras semillas darán fruto y fruto en abundancia.

No trates de cosechar las siembras ajenas. Eso es robar. Jamás tenemos que envidiar o desear las pertenencias ajenas. Tenemos que estar contentos con nuestras vidas. Tampoco tenemos que compararnos. Dios nos creó originales, no tenemos porque ser fotocopias de nadie. Tenemos que cosechar nuestras propias siembras. Por supuesto que podemos imitar la forma de sembrar de otros, pero cada persona tiene semillas distintas. Además de sembrar nuestras propias semillas, también hay que cuidar nuestros cultivos. Hay que regar. Hay que cuidar nuestros sembrados. Entonces vamos a cosechar en abundancia. Muchas personas envidian las cosechar de otros, pero no ven que los otros trabajan duro para alcanzar sus sueños.
Si querés pescar tenés que ir al río. El pez no va a venir a vos, vos tenés que ir a buscar el pez. Tenés que echar la red. Tenés que llevar la caña con la carnada. Obvio que Dios puede darnos pescas milagrosas, pero eso no quiere decir que no tengamos que ir al río. Incluso la pesca milagrosa llega a nuestras vidas únicamente si vamos al río. Si no deseamos crecer, progresar, evolucionar, jamás vamos a lograr nada. El que hace algo, logra algo. El que trabaja obtiene resultados. El que anhela ir hacia el horizonte va a llegar lejos. Los barcos no se quedan en el puerto para siempre, los barcos fueron creados para navegar en el océano. No nos quedemos en el puerto de la comodidad para siempre, salgo a la mar y lleguemos a nuestro destino. Si tenemos fe y la ponemos en práctica a través de nuestro trabajo vamos a cosechar. El que siembra siempre cosecha. “…tiempo de plantar”, dice Eclesiastés 3:2.

Julio césar cháves
escritor78@yahoo.com.ar

jueves, 7 de mayo de 2009

Profecías autocumplidas

¿Qué es una creencia? ¿Cómo nos condiciona el funcionamiento de nuestra mente? Una creencia es una afirmación contundente. Cuando pensamos constantemente en una cosa y ponemos fe en ello, es porque tenemos una creencia. Hay creencias beneficiosas y otras perjudiciales. Las creencias perjudiciales son aquellas que obstaculizan nuestro crecimiento y anulan nuestras habilidades. En efecto, las creencias negativas imposibilitan que instrumentemos cambios y nos hacen mal. Por ejemplo, si una persona cree que la vida es dura y que el trabajo escaseara, entonces esa persona vivirá su vida con pesadez, insatisfacciones y necesidades sin cubrir. Por otro lado, las creencias beneficiosas son aquellas que nos permiten hacer cambios, nos permiten captar la realidad en su verdadero sentido, y disfrutar de los buenos momentos que la vida nos depara. El que cree que es posible ser feliz, seguramente va a sentirse feliz. Esto es una creencia beneficiosa.

¿De que modo podemos renovar nuestras mentes? ¿Cómo podemos modificar nuestros pensamientos? ¿Qué son las profecías autocumplidas? En Filipenses 4:8, el apóstol Pablo dice: “Por los demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Lo que dice básicamente el apóstol es que es bueno que analicemos nuestras creencias y selecciones las que resultan útiles y desechemos las que nos perjudican. Las profecías autocumplidas consisten en que las personas terminan experimentando lo que piensan. Los que piensan que algo malo va a suceder, entonces terminan autocertificando su fracaso. En cambio, los que piensan que todo va a mejorar, terminan concretando sus objetivos y haciendo realidad sus sueños.
Efectivamente, las creencias beneficiosas pueden encaminarnos al éxito. Ya que todo experimentamos las profecías autocumplidas, hablemos victoria, de manera que la oportunidad y la victoria llamen a nuestra puerta. Las creencias tienen poder. Por lo tanto, alberguemos creencias beneficiosas. Pensemos lo correcto. Pensamos lo bueno. Pensemos en bendición. Pensemos victoria y levantaremos vuelo. Proverbios 12:5 afirma: “Los pensamientos de los justos son rectitud”.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

lunes, 6 de abril de 2009

Pensamientos de bendición


Dios le atribuye a los pensamientos un poder monumental. Los pensamientos son el vehículo tanto de las bendiciones como de las maldiciones. Si pensamos en lo bueno vamos a hacer realidad lo bueno, pero si pensamos el mal cosecharemos múltiples desgracias. Lo semejante atrae lo semejante. Los pensamientos ejercen poder sobre nuestras vidas. Los pensamientos que gobiernan nuestras mentes en el presente condicionan y determinan nuestro futuro. El pensamiento es la antesala de la acción. “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad”, dijo el apóstol Pablo.

Nuestros pensamientos nos condicionan. Somos lo que pensamos. Por eso debemos tener pensamientos de bendición. Hay que sacarle las máximas bendiciones a todas las circunstancias que se nos presenten. Incluso hay que aprender de aquellas situaciones desagradables. Todas las experiencias siempre nos dejan un aprendizaje. De la misma manera que disfrutamos del éxito cuando lo alcanzamos debemos disfrutar del fracaso porque después de la tormenta siempre sale el sol. Cada vez que las cosas no salgan como las planeamos, casi siempre es necesario que las cosas se compliquen para que consigamos lo que deseamos, aunque de entrada parezca que lo malo no tiene sentido para nosotros. Al cristiano todo le ayuda para bien. Entonces siempre debemos pensar en bendición.

Si queremos crecer, madurar y fructificar, creo que es necesario que comiences a pensar en bendición. Somos humanos y es norman que nos encontremos en la vida con cosas que nos duelan, pero siempre podemos pensar que aprender de cada circunstancia es posible. A veces los acontecimientos negativos son la semilla de algo bueno que está por llegar y así es como hay que verlos. Pensemos en bendición. “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad”, vuelve a decir Pablo.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

martes, 30 de diciembre de 2008

Hábitos que conducen al fracaso

¿Cuáles son los hábitos que caracterizan a las personas fracasadas? ¿Qué camino podemos tomar para chocar con el fracaso? ¿Cuáles son las señales que nos indican que vamos por el camino incorrecto? En este artículo voy a responder estas preguntas y muchas más que no he formulado. Antes de contestarlas quiero aconsejarte que si haces todo lo contrario a lo que voy a decirte en esta nota vas a alcanzar tus sueños y vas a ser un ganador. Todas las personas tenemos sueños, metas, objetivos que alcanzar, pero debido a hábitos incorrectos lo único que hemos logrado es el fracaso. Y algunos de los hábitos que nos hacen fracasar son:

Dejar de lado lo importante: Fijamos nuestra atención en trivialidades, postergando lo fundamental, dejando de lado las actividades prioritarias, siendo indiferentes a aquellas cosas que caracterizan el encuentro con el éxito.
Miedo a lo desconocido: El miedo nos inmoviliza, impide que logremos llegar a nuestro destino. Este sentimiento ocurre cuando justificamos constantemente nuestra inactividad, nuestra desidia. Y por causa de no arriesgarnos lo perdemos todo, incluso nuestra capacidad.


Dejar las cosas por la mitad: Cuando dejamos las cosas por la mitad quedamos inconclusos. Nuestra vida queda a medio camino, los problemas no se resuelven y vamos acumulando problemas. Decimos que retomaremos la actividad cuando las circunstancias sean más óptimas. Ponemos excusas, postergamos, abandonamos, somos inconstantes.


Decir que mañana lo vamos a hacer: No damos el primer paso y dejamos para mañana lo que tendríamos que hacer hoy porque somos unos dejados, sin voluntad ni valentía para asumir la responsabilidad de nuestras vidas.


No sabemos por donde empezar: Aparentemente sabemos lo que queremos pero no tenemos un rumbo fijo. No sabemos por donde empezar y hacia donde ir. Nuestro destino es incierto. Tenemos ideas geniales, creativas, originales, pero nunca las llevamos a la práctica.
Estos son algunos de los hábitos que nos conducen al fracaso y nos impiden conseguir lo que queremos. Seguramente hay muchos más, pero a mi me parece que estos son los más comunes. Si implementamos a nuestro comportamiento hábitos que se contrapongan a estos hábitos seguramente vamos a conseguir lo que deseamos. El éxito y la felicidad están al alcance de todo el mundo, pero eso sí, todo implica esfuerzo, trabajo y sobre todo hábitos de éxito. Para materializar nuestros sueños tenemos que disciplinarnos hasta que los hábitos de éxito se incorporen a nuestra forma de ser, de modo que podamos llegar a la estrella que queremos, por lejos que este.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

viernes, 19 de diciembre de 2008

10 consejos para ser respetado

* Se limpio: Presentate ante los demás debidamente aseado y con la ropa limpia. La ropa no tiene porque ser cara, basta con que no esté rota o despintada. Ten un aliento fresco y lávate los dientes.
* No seas falso: Cuida tu lenguaje pero sin resultar excesivamente formal. Di siempre que puedas cosas positivas sobre los demás pero se sincero. Y si tienes que decir algo malo dilo sin temor. La gente diferencia a los que estan aparentando.

* Se optimista: Cuando la situación se ponga fea tienes que crecerte, los que están a tu alrededor sabrán apreciarlo. Los líderes son siempre respetados, y los líderes son siempre optimistas.

* Bromea: Es importante tener tus pequeñas bromas con personales con los demás. La complicidad es un factor importante.

* Se modesto: No presumas delante de los demás de tus logros, si son lo suficientemente importantes no necesitarás contarlos tu.

* No te pases de listo: La gente odia a los listillos y no son nada respetables. No actues como si lo supieses todo.

* Se un buen modelo: Intenta ser un modelo que los demás quieran seguir, si alguien intenta immitarte es un signo de respeto.

* No seas borrego: No te dejes llevar por la mayoría, ten tus propias ideas y tu propia personalidad.

* Da a la gente una oportunidad: No tengas prejuicios aunque los demás los tengan. Si tu respetas a los demás ellos te respetarán a ti.

* Preocupate de la gente, no de las cosas: Las cosas pueden arreglarse si se estropean, la gente es mucho más importante. Si los demás notan eso en ti te respetarán.


martes, 3 de junio de 2008

Los pies en la tierra, el corazón en el cielo

Alguien dijo que no somos seres humanos que tenemos una experiencia espiritual, sino que somos seres espirituales que tenemos una experiencia humana. Muchos cristianos confunden las cosas y piensan que todo es espiritual, que lo humano no importa, que experimentar emociones pertenece a la carne y que el “verdadero” cristiano que tiene un encuentro con Dios jamás se emociona.

Esta afirmación es errática porque si Dios nos dotó de emociones es porque entiende que necesitamos sentir. El aspecto humano es importante. Claro que debemos andar en el espíritu, escuchar la voz del Espíritu Santo y hacer la voluntad de Dios, pero también debemos entender que hay otras áreas, como el trabajo, el amor y la cultura, que también merecen nuestra atención y no tienen porque ser cuestiones relegadas a un tercer o cuarto plano.

A veces escucho a cristianos que están en el cielo antes de tiempo. Están vivos físicamente, tienen familia, pero tanto su cuidado personal como el cuidado de su familia no les interesa porque ellos quieren tener tesoros en el cielo, son espirituales y elaborar un proyecto de vida que gire en torno al trabajo, el ahorro y una buena posición económica, en fin, un retiro o jubilación, es algo en lo que solamente piensan los mundanos. Estos son cristianos que tienen los pies en el cielo, cuando en realidad tendrían que pisar tierra firme.

Por supuesto que somos cristianos y Cristo fue a preparar morada para nosotros los que creemos en él, pero esto no significa que debamos descuidar nuestro proyecto de vida. El libro de Apocalipsis dice que sobre la tierra vendrá el juicio de Dios. Yo creo en eso, pero esto no quiere decir que debamos hacer que nuestros pensamientos vivan abrumados por cuestiones escatológicas.

Nuestro corazón debe estar en el cielo, hay que amar a Dios con todas nuestras fuerzas, con nuestra mente. Al mismo tiempo, debemos trabajar, organizar nuestras vidas. Porque somos cristianos dentro y fuera de la iglesia. Martín Lutero, el gran reformador, dijo que el trabajo de las amas de casa es tan importante como el trabajo de los clérigos.

Es decir, a Dios lo servimos predicando, congregándonos, trabajando en la iglesia y también le servimos cuidando nuestra familia, estudiando, ahorrando, teniendo novia, casándonos, leyendo libros, trabajando cotidianamente por mejorar nuestras vidas. Para el cristiano todo debe ser importante. Claro que hay que ser equilibrado, establecer prioridades, separar lo accesorio de lo importante. De eso no hay duda. Yo simplemente digo que es bueno ser coherente con nuestro comportamiento. En fin, hay que tener el corazón en el cielo, pero los pies sobre la tierra.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

jueves, 8 de mayo de 2008

Que nadie robe tu tiempo


Los seres humanos habitamos en un tiempo cosmológico. La vida transcurre en secuencias. El pasado le da lugar al presente y en tercer lugar viene el futuro. Dios nos dio el tiempo para que lo administremos y le saquemos provecho. Ahora, como Satanás sabe que el tiempo que nuestro Creador nos regaló es limitado, trata por todos los medios de hacer que lo desperdiciemos en trivialidades y en cosas que no sirven de nada.

El libro de Eclesiastés dice que cuando somos jóvenes debemos acordarnos de nuestro Creador antes que vengan los días malos y digamos que no tenemos en ellos contentamiento. Satanás quiere robarnos el tiempo.

El enemigo de Dios y por consiguiente, nuestro enemigo, nos roba el tiempo de muchas maneras. Una de las formas que más emplea para conducirnos a una mala administración de nuestro tiempo es empujarnos a que nos dediquemos únicamente a las cosas espirituales, dejando de lado o postergando otras áreas como el trabajo y la familia.

Muchas esposas se la pasan en la iglesia y descuidan a sus esposos. Y después para colmo van y le dicen al pastor que su marido se les fue. Muchos jóvenes se la pasan en la iglesia y descuidan sus estudios, incluso se olvidan de si mismos y cuando pasan los años y se encuentran con una edad avanzada se acuerdan de vivir y lo viven todo arrebatadamente.

Otros gastan su tiempo en el chisme, las peñas, los bailes, en fin, la diversión sin sentido. Los cristianos, principalmente los jóvenes, debemos ser buenos administradores de nuestro tiempo. Entonces, cuando venga el porvenir, vamos a disfrutar de una vida más organizada, fructífera, productiva y todo contribuirá a que alcancemos una felicidad razonable.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

viernes, 2 de mayo de 2008

Jesús, el niño prodigio


Un niño prodigio es alguien que a una temprana edad domina uno o más campos científicos o artísticos emprendidos generalmente por adultos. Por edad temprana consideramos antes de los diez años de edad. Algunos de los campos más comunes de los niños prodigios son las matemáticas, el ajedrez, las artes visuales y la música, aunque pueden darse también en muchas otras áreas.

Jesús fue un niño prodigio. Por supuesto que era Dios, pero la Biblia dice que fue hombre al mismo tiempo. Jesús alcanzó la perfección. Desde muy temprana edad Jesús manifestó sabiduría, comprensión, grandeza. En el evangelio de Lucas dice que Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres. Jesús fue un niño prodigio. Los teólogos dicen que Jesús estaba sujeto a las leyes de la naturaleza humana.

De hecho, el apóstol Pablo dijo que Jesús fue hecho semejante a los hombres. Por lo tanto, Jesús, al igual que nosotros, poseía una ciencia, como dicen los teólogos, una ciencia experimental o adquirida, capaz de un verdadero progreso. Nuestro salvador estuvo en la tierra en condiciones análogas a las nuestras, experimentando impresiones del mismo género, sufriendo debilidades y limitaciones iguales que las nuestras. Lo que quiere decir que él creció en inteligencia de igual forma que otro ser humano.

Claro que Jesús fue Dios y hombre al mismo tiempo, pero lo que quiero abordar es su aspecto humano, el cual es análogo al nuestro. Desde muy temprana edad Jesús domino los conocimientos teológicos de su tiempo, haciendo traslucir en su vocabulario y en su comportamiento el conocimiento y la ciencia que iba adquiriendo a medida que iba viviendo y cada día iba agregándole a sus conocimientos muchas experiencias e impresiones nuevas.

Así vale afirmar que Jesús es la personificación de los hábitos religiosos que convergen en la santidad y la perfección. En la vida humana nada sucede por casualidad. Jesús se hizo a si mismo. El fue el segundo Adán, que al igual que el primero, estuvo sujeto a pasiones y limitaciones como las nuestras. Por consiguiente, Jesús fue un niño prodigio por aplico su inteligencia, dominando todo el conocimiento de su tiempo. Sus disposiciones virtuosas, su gracia santificante, toda su alma, estuvo, y por supuesto esta, ya que el libro de Hebreos dice que él es el mismo de ayer, de hoy y por los siglos, evocando la perfección humana. Jesús fue un niño prodigio.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

jueves, 24 de abril de 2008

Diez cosas que debe hacer un pastor para destruir su iglesia


1-Orar poco, leer poco la Biblia y menospreciar los libros.

2-Preferir a ciertos hermanos y dejar de lado a los demás.

3-No tener visión.

4-Predicar sermones sin bosquejo y adular, evitando cuestiones como el pecado.

5-Interesarse poco en las cuestiones sociales.

6-Pedir plata una y otra vez, una y otra vez hasta el cansancio.

7-Darle bolilla únicamente a los hermanos que dan buenas ofrendas.

8-Aprovecharse de los nuevos convertidos, pidiéndoles ofrendas especiales.

9-No darle importancia a los estudios bíblicos.

10-E irse de vacaciones dos veces por año. Entonces, todo será destruido. Los hermanitos se confundirán y se irán uno a uno.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

viernes, 14 de septiembre de 2007

Canalizando recursos


Hace unas semanas tuve una conversación sumamente interesante con Shannon, una amiga misionera quien me está ayudando a mejorar el inglés. Ella es canadiense y está organizando grupos de jóvenes para servir como misioneros en diferentes lugares. Yo le preguntaba que cual era el costo —en dinero— para que un misionero canadiense sirva en otras partes del mundo. Su respuesta fue que aunque es un costo significativo, no es prohibitivo. Su problema, en gran parte de los casos, sería más de concientización, logística, y canalización. Fuente: http://www.pezmundial.com/


jueves, 13 de septiembre de 2007

Llegaron los memes


Ya empezaron a circular los memes (ideas que se lanzan en un blog y se van propagando por toda la red) por los blogs cristianos. Este me lo pasaron dos amigos (Lizzie Sotola y Melvin Rivera) y tengo que decir cinco cosas que ustedes no saben de mí. Cuando leí de qué se trataba me preocupé, pues me di cuenta que gran parte de lo que uno debería contar en estos casos ya lo he venido compartiendo en mis memorias de Azua (enamoramientos de monjas y apuestas a la ruleta incluidos). Pero rascándome un poco la cabeza encontré algunos inéditos:
Me inscribí en clases para aprender a bailar merengue. La verdad es que nací con dos pies izquierdos, la única vez que bailé lo hice para comer bizcocho (¡el que no baila no come bizcocho!). Por este lado del mudo bailar es una actividad pecaminosa, tiene el mismo grado de pecaminosidad que
fumar tabaco o beber cerveza Presidente y dos grados menos que jugar a la quiniela palé. No pasé de la vuelta #3, pero un día de estos lo intento de nuevo. Espero no tener que dar muchas explicaciones al respecto. Fuente: http://www.pezmundial.com/