domingo, 15 de julio de 2007

Desenmascarando al G12 de la Misión Carismática Internacional


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¿De qué avivamiento estamos hablando?

Meditando sobre la actual condición general de la
juventud cristiana en Occidente

"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del
Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los
ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus
deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre" (1 Juan 2: 15-17)
¿Cómo podríamos definir que es el mundo conforme al pasaje que hemos leído? Podríamos
definirlo como el sistema espiritual invisible de maldad dominado por Satanás (1 Jn. 5: 19b). A
pesar de ello, muchas veces no se presenta como tal en apariencia, sino que se disfraza de libertad,
solidaridad, paz, amor, alegría de vivir, tolerancia, pluralismo, optimismo, humanitarismo,
espiritualidad, etc. etc. Es la oferta engañosa del diablo.
Implícito en el mundo, radica todo un proceso de seducción y deseo, que apela a los sentimientos e
intereses carnales de los individuos, incluso de los cristianos.
Otro símil al respecto lo encontramos en Mt. 7: 13, 14. La puerta ancha y el espacioso camino que
lleva a la perdición es también subproducto del mundo y su espíritu maligno.
Jesús dijo que muchos son los que circulan por esa ancha autopista al infierno, y relativamente
pocos los que entran por la puerta estrecha y andan por el camino estrecho que conduce a la vida
eterna. Nótese que Jesús se estaba dirigiendo a los judíos de su tiempo, y no a los impíos paganos
de las naciones.
La verdad de Dios, no es siempre plato de buen gusto, ni siquiera para muchos que se llaman
cristianos.
El camino espacioso que el diablo está ofreciendo al cristiano de hoy en día, está lleno de
presunción en lugar de fe, de gracia convertida en libertinaje, de deseos de los ojos en lugar de
santidad, de sueños que sin lugar a dudas se harán realidad, de ligereza, de vanagloria, de
entretenimiento y espectáculo en lugar de avivamiento, de prosperidad terrenal en vez de
prosperidad eterna, de fábulas en vez de doctrina, de "libertad" en lugar de gracia y pureza, de
comodidad en vez de padecimiento por la causa del Nombre, de "mensaje positivo" en lugar del
mensaje de la Cruz, de conquista y victoria fácil en vez de arrepentimiento de obras muertas,
sacrificio, renuncia y compromiso, de "tomar la tierra" en vez de que Cristo viene pronto, de
ecumenismo en vez de unidad en el Espíritu, de maldición encubierta en lugar de bendición, de
apatía e incluso muerte espiritual en lugar de vida eterna.
"El camino espacioso y desviado"
El mundo se presenta agradable y apetecible como el fruto del árbol que estaba en medio del huerto
del Edén (Gn. 3: 3).
Eva, marginando la orden expresa de Dios, amó y deseó el fruto prohibido del árbol de la ciencia del
bien y del mal, hasta que sucumbió a la tentación y lo comió. La apariencia de ese fruto la invitaba a
lo "nuevo", a lo "diferente", a la "conquista", a la experiencia de un poder y un conocimiento que
pensó la convertiría en alguien muy especial.
Similar es también la oferta del diablo para los cristianos especialmente en estos días que corren, y
muchos a la ligera aceptan, sin considerar lo que realmente la Biblia tiene que decir.
Así pues, el comer el fruto del árbol prohibido, representó la aceptación de la propuesta satánica de
ser "como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Gn. 3: 5).
"Eva se dejó llevar por los deseos de sus ojos (1 Jn. 2: 16), y eso también les ocurre a muchos hoy
en día"
¿Cómo podríamos relacionar el efecto del fruto prohibido del huerto del Edén con la propuesta y
tentación diabólicas hacia los cristianos en estos días?:
La declaración de la serpiente, tiene varias implicaciones y matices, aunque básicamente, tiene el
sentido de hacer creer al que es tentado, de que puede estar por encima de casi todo, escogiendo
en su espuria auto suficiencia como manejar su propia vida según su pensamiento, deseo o sueños,
determinando por sí mismo que está bien y qué está mal en función del simple criterio personalista.
Invariablemente, ese fruto representó el principio de la rebeldía, porque esa manera de proceder es
la del rebelde desde el principio, es decir, del maligno.
Podríamos, por tanto, definir la rebeldía como el uso de la libertad ausentando a Dios.
La propuesta del diablo siempre ha sido la misma: el uso de la libertad. Eso sí, la libertad sin Dios, lo
cual la convierte invariablemente en libertinaje.
La rebeldía es amar al mundo, porque este mundo es rebelde a Dios. La rebeldía es plato común;
une a los rebeldes.
"Libertad sobre fondo de tinieblas"
Estas son cosas de las cuales los cristianos deberíamos huir, pero lamentablemente, muchos no lo
hacen, y son presa de ese mismo espíritu satánico en mayor o menor medida.
1. Abriendo la iglesia al mundo (la iglesia se abre, y el mundo entra)
Por todo ello, y llegados a este punto, debo exponer ante todos ustedes, mis queridos lectores, mi
gran preocupación por cómo están yendo las cosas en muchos lugares del planeta en cuanto a la
Iglesia se refiere, y concretamente, en cuanto a la juventud cristiana, de entrada dejando claro que
hay honrosísimas excepciones; muchos jóvenes que aman al Señor y son serios en cuanto a su fe,
sujeción y compromiso.
En cuanto a edad se refiere, ya no soy joven, pero aunque a los jóvenes les cueste creerlo, yo les
comprendo porque una vez, no hace tanto tiempo lo fui, y recuerdo perfectamente como era y me
comportaba entonces. Digo esto, porque en cuanto a lo que voy a compartir, nada va a tener que
ver con el famoso asunto de diferenciación generacional o de "diferencia horaria", como me gusta
llamarlo. No creo, por tanto, que sea un problema de incomprensión, o similar.
"Nada que ver con el vacío o diferencia generacional"
Sinceramente creo que el verdadero problema radica, en cómo, tanto mayores como jóvenes, todos
llamándonos cristianos, y muchos siéndolo, hemos permitido abrir la iglesia al mundo, muchos con
la sanísima y buena intención de alcanzarlo, pero con el tremendo disgusto de ver que más bien el
mundo nos ha alcanzado a nosotros, y sobre todo a los jóvenes, y todavía muchos se atreven
llamarle a eso "avivamiento".
2. El diablo y los jóvenes cristianos
El diablo, es especialista en aprovecharse de la ignorancia, fallos, imperfecciones, y debilidades de
los creyentes para sus malvados propósitos.
Generalizando en cuanto a la juventud cristiana, esta tiene fuerza, vigor, ganas, ímpetu. Todo esto
es muy bueno. Pero también hay que decir, también generalizando, que es más ingenua, y carece
de la suficiente perspectiva.
Para el diablo en la actualidad, debido al poco tiempo que resta, los jóvenes son el objetivo
prioritario. Siempre tomará partido de sus naturales y lógicas carencias debidas a la edad, para
aprovecharse de las virtudes arriba mencionadas, para sus fines de destrucción.
Esa es la razón por la cual los que somos tutores espirituales de ellos, debemos velar
concienzudamente, y guiándoles convenientemente según las Escrituras, en el temor de Dios.
"Los jóvenes cristianos tienen fuerza y ganas. Hay que saber emplear todo eso en el temor de Dios"
Un joven (o jóvenes) con carisma, al que se le brinde el púlpito y medios de comunicación, tiene una
gran responsabilidad, ya que puede tener mucha influencia sobre los demás jóvenes. Entre otras
cosas, deberá ser ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza (1 Ti. 4:
12)
En cuanto a palabra, es decir, doctrina, me gustaría dar aquí un pequeño ejemplo, y no me gustaría
que se me mal interpretase, ya que no es mi intención avergonzar a nadie, sino argumentar para
poder entender mejor el asunto.
En la página web de un conocido medio evangelístico juvenil que conozco suficientemente bien,
podemos leer:
"Encuentros en la 4ª Dimensión, forma parte de una visión. Levantar un "ejército de jóvenes"
apasionados por Jesús, que ocupe el lugar que le corresponde y comience a conquistar la tierra"
(1)
Yo se que esto se ha escrito sin mala fe, aunque con ligereza, y sin duda, con falta del necesario
asesoramiento.
Si nos damos cuenta, desde una perspectiva bíblica o teológica podemos observar inexactitudes y
hasta aberraciones en esta declaración. A saber:
"Encuentros en la 4ª Dimensión". No es un concepto cristiano, sino budista. ¿Por qué emplear ese
lema si se pretende dar la gloria a Cristo?
¡Cuidado con la ignorancia!
Satanás ha estado por siglos diciendo que el "reino espiritual" (lo llaman 4ª dimensión) es lo que
realmente importa, más que este reino material o tridimensional (de ahí los gnósticos y la actual
Nueva Era)
De la información que da uno de tantos centros esotéricos o de la Nueva Era en cuanto a la
iniciación a la 4ª Dimensión, leemos así:
Iniciación a la 4ª Dimensión (Seres de Luz): "Pasamos de la 3ª Dimensión que se basa en todo lo
que se recibe a través de nuestros 5 sentidos y sometiéndonos a lo que nos ordena la mente, a la 4ª
Dimensión...Con esta Iniciación abriremos el Alma, la Conciencia y como no, el Corazón para recibir
a los Seres de Luz e invitarlos a formar parte de nuestra vida" (2)
Como podemos ver, es una explícita invitación a que entren demonios (seres de luz) en uno.
En lo que es la iniciación a la 4ª Dimensión, se utilizan términos como: "Las Dimensiones
Vibracionales, la Dualidad Universal, los Chacras o Vórtices de Energía, liberando el pasado, el
poder del pensamiento, el proceso reencarnativo (la Partida), el tribunal kármico, la Era de Acuario,
las 7 Leyes del Cielo, el karma y drama, el camino hacia el propio Maestro interior, el mundo de los
Seres de Luz (Guías)" (3)
Todos ellos conceptos ocultistas y mágicos que absolutamente nada tienen que ver con el
verdadero cristianismo.
"Representación de uno de esos ángeles disfrazados de "luz", que la Biblia los identifica como
demonios (ver 2 Co. 11: 14)"
Sigamos.
2. "...de una visión". No es que el término sea antibíblico, pero es a todas luces inapropiado,
debido al tremendo abuso que se ha hecho y se hace del vocablo "visión" (visión G12, por ejemplo)
3. Levantar un "ejército de jóvenes"... y comience a conquistar la tierra". Este término en modo
alguno se mantiene en pie frente a la Escritura, ya que los cristianos, seamos jóvenes o no, no
vamos a conquistar la tierra. Esta espuria doctrina es propia del G12 (Gobierno de doce), de la
nueva corriente apostólica, etc., y hace que muchos pongan su fe en una irrealidad, barnizada eso
sí, de espiritualidad.
La razón de que esos lemas hayan sido escogidos, es porque suenan actuales, y por tanto son
llamativos. Vienen de la pluma y del púlpito de numerosos maestros dominionistas, muchos de ellos
incautos e ignorantes, manejados por otros que saben muy bien qué es lo que hacen y a quién
sirven.
Evidentemente, esa es una manera de proceder que no le da la gloria a Dios.
"La iglesia de Jesucristo no tiene la encomienda de parte de Dios de conquistar la Tierra; eso es
simple dominionismo"
No quiero poner toda la responsabilidad sobre los hombros de un sector de la juventud cristiana. A
los jóvenes se les ha de enseñar bien la Palabra de Dios; se les ha de instruir, y esa es labor
fundamental de los padres, pastores y ministerios de las congregaciones de Cristo, además del
esfuerzo propio de cada uno de aquéllos.
"César Castellanos rostro visible del G12, enseña que la Iglesia ha sido llamada a ser la solución a
los problemas de cada nación (4), y de que la conquista de las naciones está dada por medio del
G12 (5). Estos son conceptos espurios y contrarios a la revelación del Neotestamentaria"
3. Los sueños, sueños son
Desde hace un tiempo a esta parte, es exagerado el énfasis en el medio eclesial, sobre todo
neopentecostal, G12 etc. que se está haciendo acerca de los "sueños" y "soñar sueños", y que Dios
"te concederá tus sueños", y que "visualices y tus sueños se cumplirán". Esto no es más que
doctrina absolutamente espuria, proveniente de la Nueva Era (metafísica).
Una bien conocida cantante cristiana, al término de su actuación ante miles de jóvenes,
acercándose a ella el presentador de ese evento juvenil, le preguntó: "¿Podrá Dios conceder los
deseos de todos estos jóvenes?" – Sin pensárselo dos veces, la cantante internacional se expresó
de la siguiente manera: "No sólo puede, ¡sino que lo va a hacer!" – Inmediatamente todo el auditorio
aplaudió la respuesta. (6)
Yo entiendo que llevados por la euforia del momento, uno puede decir cosas que luego
reflexionando, no diría en su cotidianidad. No obstante, el estar tan a flor de piel, denota
clarísimamente su impresionante difusión., y el impacto tremendo que está teniendo.
Pero no nos engañemos. Dios no va a conceder los sueños de nadie, sino son propuestas de Su
voluntad. Dios no es ningún "genio de la lámpara" para conceder los deseos personales de nadie.
Dios quiere que le pidamos para que nos de, pero siempre será lo pertinente a Su voluntad, y en Su
tiempo.
El enseñar que invariablemente los sueños de uno se van a cumplir, es una manera de atar al
creyente a su propia carne; es una invitación al egocentrismo. Es también una manera de desviarle
de los planes del Señor para su vida, y de descentrarle en cuanto a la expectativa de la venida del
Señor... (véase: si uno anda ciego tras sus deseos, no espera la venida del Señor, sólo el
cumplimiento de sus deseos)
4. Expresiones muy juveniles
Lo emocional es muy propio de los jóvenes, por eso no nos sorprendemos al escuchar lemas y
exclamaciones llenos de sentimiento, como "explotar para Cristo", "estalla nuestro corazón por
Jesús", "mega ultra concentración de jóvenes para Jesús", "apasionados por Jesús", etc. No veo
nada de malo en esto, sino todo lo contrario, pero, ¡atención! , esas palabras deberían ir de acorde
con una realidad, con la verdad de que realmente Jesús es tan importante para todos aquellos que
declaran estas cosas, ocupando Su lugar en los corazones...pero, ¿es esto siempre así?
El Señor no se deja impresionar por las palabras y las expresiones. El lo sabe todo. Por lo tanto
estas grandilocuentes y juveniles expresiones deberían ir acompañadas de una realidad vivencial en
términos de pureza, santidad, verdadera devoción por el Señor, verdadera piedad, verdadera
obediencia en amor, temor de Dios, etc. Si no es así, es solamente metal que resuena o címbalo
que retiñe; cosa vana.
"Charles Wesley, predicando a Cristo crucificado (1 Co. 1: 23) fue uno de los instrumentos humanos,
junto con su hermano John, que Dios usó para impulsar el verdadero avivamiento que fuertemente
impactó Inglaterra"
5. Libertad o libertinaje/avivamiento o entretenimiento
Cristo dio su vida por nosotros para librarnos del pecado y de sus consecuencias; esa es la
verdadera libertad que tenemos, no sólo los jóvenes, sino todos los que creemos en Él.
No obstante, aun y sin darse cuenta, muchos están haciendo de su presunta libertad, el dios de sus
vidas, por encima del propio Dios, y a eso le llaman "libertad en Cristo" y "avivamiento". Meditémoslo
despacio, desglosándolo:
Cuando los cristianos confundimos avivamiento con sensacionalismo, entretenimiento y
espectáculo, estamos en serios problemas. No tengo nada en contra del sano entretenimiento, pero
jamás lo he de confundir con el avivamiento.
El avivamiento no es sólo alegría y gozo del alma, ni libertad para expresarla ante todos. Eso el
mundo también lo hace y lo ofrece.
Avivamiento no es sólo un dechado de buenas intenciones, de presunta fe, que en realidad no es
más que presunción en muchos casos, cuando esa creencia no es conforme a la Escritura.
Avivamiento no es concentración masiva de cristianos, jóvenes o no tanto, para "explotar para
Cristo", si sólo lo es en apariencia y poco más, para mostrar nuestra "libertad cristiana" ante todos.
Avivamiento no es predicación de la Palabra, mezclándolo con música y bailes mundanos y gritando
a voz en cuello que "Jesús es el Señor", mezclando lo santo con lo profano, mezclando el fuego
santo con el fuego extraño.
Recientemente, y en este sentido, en un evento multitudinario de jóvenes cristianos en pleno centro
de Madrid al cual asistimos algunos de nosotros, ocurrió algo que tanto a mi esposa como a mí
mismo nos dio mucho que pensar, y nos preocupó sobremanera. Vimos a un evangelista joven, el
Hno. Cristian Franco con denuedo predicando abiertamente el Evangelio ante todos, pero también
vimos a la gente reunida allí, la inmensa mayoría creyentes profesantes, que se distraían hablando
unos con otros, jugando, entreteniéndose, sin apenas prestar atención al mensaje.
El hermano acabó su tiempo de exposición de la Palabra, e inmediatamente presentaron a una serie
de artistas, bailarines, y grupos musicales diversos que consiguieron ipso facto captar el interés de
la alegre y a todas luces desenfadada y despreocupada audiencia. (7)
Podíamos ver a todos aquellos jóvenes, coreando, bailando, divirtiéndose, etc.
Insisto, no tengo nada en contra del sano entretenimiento, pero jamás lo he de confundir con el
avivamiento. Tristemente, se confunden los términos. En ese evento, como en muchos otros de
similares características, no hubo avivamiento. Si lo hubiera habido, se hubiera atendido y
escuchado con el respeto que merece la Palabra. Pero no había interés por la Palabra, sino sólo por
el ocio y el divertimento "cristianos".
"¿Por qué imitar al mundo a la hora de adorar a Dios?"
6. La realidad espiritual hoy en día
Meditándolo, llego a la conclusión de que todo esto es sintomático. No obedece a ese evento
mencionado en concreto, sino que ese evento en particular, así como otros similares en general,
reflejan y muestran la realidad espiritual de hoy en día en el seno eclesial, y en concreto entre los
jóvenes.
Si los jóvenes cristianos y todos en general, deseamos ondear la bandera del avivamiento,
deberemos partir antes de la ineludible base de una verdadera vida de pureza y santidad en el amor
y el temor de Dios. De verdadero quebrantamiento ante el Señor. De conocer, amar y vivir la sana
doctrina de nuestro Señor Jesucristo. De no desear ni buscar ver "nuestros sueños cumplidos", sino
antes lo que es la voluntad del Señor para nuestras vidas. De no hacer lo que el mundo hace en
mayor o menor medida (como para así intentar llegar al mundo), sino todo lo contrario...
Pureza en nuestras acciones, motivos, comportamiento, relaciones. La pureza de Cristo. Nuestra
vida deberá buscar el reflejar el carácter de Cristo. Entonces podremos empezar a hablar de
avivamiento, antes no. Antes, hermanos, sólo es una quimera.
7. Concluyendo
Pensando en los eventos cristianos, el verdadero avivamiento, por cierto palabra que como tal no
viene en la Biblia, no se mide conforme a la vara de medir de este mundo. No se corresponde con el
número de personas que llene un evento evangelístico, o lo bien que predique el orador invitado, o
lo bien que canten o bailen los artitas invitados, o la buena aceptación por parte de propios o
extraños, o lo bien organizado que estuvieron los eventos de "avivamiento", etc. No se mide por la
apariencia.
En general, el avivamiento es otra cosa. El avivamiento debe empezar en el corazón de cada uno de
los creyentes, conforme a la obra del Espíritu Santo.
Un conocido ministerio de evangelismo juvenil sito en Madrid, España, lanzó hace poco el siguiente
encomiable lema:
"Es el tiempo de vivir y provocar una revolución santa en medio de la juventud de España y Europa"
(8)
Es una muy buena intención la expresada por dichos jóvenes, pero no olvidemos los dos factores
esenciales para ver un cumplimiento. Primero, la imprescindible obra del Espíritu Santo:
"Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican" (Salmo 127: 1)
Segundo, y como resultado de lo primero, será imprescindible una acción espiritual mucho más
comprometida que el simple deseo o la simple intención. Será requerible una verdadera entrega al
Señor, y un celo por la santidad, la pureza, amor a la Palabra, temor de Dios, y un verdadero llevar
la Palabra del Evangelio a los perdidos. Por tanto, un apartarse de todo aquello que es conforme al
mundo, conforme a la puerta ancha y al espacioso camino, conforme al deseo del fruto prohibido.
Dios les bendiga.
© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España
Julio 2007
www.centrorey.org
Notas:
1. Fran Quesada, Punto de Encuentro, http://www.ptodeencuentro.es/4dimension.php
2. Centro Ocultista "Hacia El Despertar",
http://www.haciaeldespertar.org/contenidoIndexDefault.htm
3. Ibidem
4. César Castellanos Domínguez, Liderazgo de éxito a través de los doce, pág. 395
5. Ibidem, pág. 397
6. Doris Machín, en "Sólo por Ti", "Concentración masiva de jóvenes" Madrid, 23/6/2007
7. Ibidem
8. Fran Quesada, Punto de Encuentro, http://www.ptodeencuentro.es/4dimension.php
FIN

La realidad de G12, 11ª parte

G12; revelando la realidad acerca del llamado
Gobierno de Doce; 11 ª parte

Comentario sobre la intervención de César Castellanos en la 10ª
Convención Anual Internacional 2005 en Bogotá
En Bogotá (Colombia) se celebró la 10ª Convención Anual Internacional en Enero, del 24 al 30, del
año 2005. El slogan del certamen fue "Restaurando el Altar de Dios".
Como no podía ser de otro modo, César Castellanos participó en esa multitudinaria convención, y
me gustaría comentar concretamente acerca de su intervención, ya que entiendo que nos podrá
ayudar a comprender mejor acerca del concepto de base del jesuítico Gobierno de Doce (G12)
Una vez convenientemente arropado y presentado por una pareja de sus incondicionales,
Castellanos, con una amplia sonrisa, después de hacer una breve apología de su "visión" y de sus
libros, invitó a todos a comprarlos.
A renglón seguido, y muy pausadamente, demasiado a mi entender, sin abandonar su bien encajada
sonrisa la cual se antojaba no exenta de cierto sarcasmo, comenzó su disertación desde el gran
púlpito de la convención.
Abrió su mensaje dando un testimonio que entiendo pretendería ser educativo, aunque por su
extrema ligereza, falta de tacto y de sabiduría, no creo que siquiera llegara a rozar esa posibilidad.
Dijo así refiriéndose al matrimonio que previamente le había presentado ante todos los allí reunidos:
"Déjenme decirles algo sobre esta pareja que me ha presentado ante ustedes; una mañana nos
llegaron unos miembros de la iglesia a la casa, fueron esta pareja, y dijeron: "Pastor venimos a que
nos bendiga, vamos a practicar un aborto, pero primero quisimos venir a que nos diera su bendición.
Como ya decidimos no tener más hijos, decidimos abortar este, pero queremos hacerlo con su
bendición"
Al oír esas palabras, dice Castellanos que les amonestó, diciéndoles que no podía hacer eso, y
seguidamente exclamó ante toda la audiencia:
"¡La hija que les nació luego, ha llegado a ser una gran "líder" entre los jóvenes!"
Sin pretender ser demasiado inquisitivo por mi parte, creo que fue absolutamente innecesario por
parte de Castellanos, con el fin de hacer una innecesaria apología de su concepto de liderazgo, el
sacar a colación la extremada inmadurez de esa citada pareja, la cual no veía por sí misma el
terrible pecado que es practicar un aborto.
Creo que esas personas se pudieron llegar a sentir muy avergonzadas ante toda la convención; al
menos, eso nos hubiera sucedido a mi esposa y a mí, si ese hubiera sido nuestro caso.
"Escrivá de Balaguer fue, muchos años antes que presuntamente Castellanos, quien entendió que
debía ser como Cristo, teniendo sus doce discípulos. Esa idea es de corte católico romano, propia
del jesuitismo"
Es menester prestar mucha atención con la guardia en alto
A César Castellanos hay que escucharle con mucha atención y con la guardia bien en alto, porque
es muy sutil y escurridizo, y sabe muy bien argumentar, de manera que si uno se descuida, casi dice
amén a todo lo que declara.
En primera instancia, sabe utilizar muy bien tópicos sobre el matrimonio, la familia, la transparencia,
la humildad. Clásicos conceptos cristianos que hasta los católicos conocen muy bien y creen. Todo
eso nos puede despistar si nos descuidamos.
En ese sentido, Castellanos entre bromas y diversos chascarrillos, dio una serie de ejemplos
personales acerca de la obvia relación de matrimonio, poniéndose siempre él y su esposa como
vivos ejemplos a aprender y seguir en definitiva. Literalmente dijo que después de haber aprendido
el valor de servirle a su esposa, como Cristo sirve a la Iglesia, ¡todos los días desde hace veintiocho
años le lleva el café a la cama!… ¿será eso verdad?
"César y Claudia"
Después de más de media hora larga argumentando sobre todos estos conceptos que son los
típicos rudimentos ya no del creyente, sino de cualquier persona mínimamente educada,
Castellanos abriendo con dificultad su Biblia, y tras equivocarse en la cita bíblica (a todos nos pasa
eso de todos modos), leyó un solo versículo: 2 Corintios 3: 18, y solamente basándose en esa
exigua porción bíblica, empezó a hacer su manida apología de la visión del Gobierno de Doce.
1. ¡Todos y cada uno de los que están en la Visión, son líderes!
Castellanos, ralla en lo obsesivo en su constante martilleo de que todos los cristianos son líderes,
pero esa es la misma esencia de su visión. Si no fuera así como él argumenta, no tendría ningún
fundamento su enseñanza (como de hecho no lo tiene). Si los cristianos no son todos líderes,
entonces su concepto de Gobierno de Doce, donde cada uno tiene sus "doce", y así hasta la cima
piramidal, no se sostiene en lo más mínimo, y se cae por su propio peso.
Para apoyar su criterio de que todos los cristianos son "líderes", en primer lugar nos presentó ante
toda la convención, al apóstol Pablo diciendo que él veía como líderes y pastores a los corintios;
como verdaderos ministros de Dios. Esas fueron sus palabras textuales y literales.
Dijo en la convención ante miles de personas, que a pesar de que en la primera carta o epístola a
los Corintios les consideraba inmaduros, ya al recibo de la segunda carta la cosa era diferente; para
entonces, todos los corintios eran todos líderes consumados. También esas fueron sus palabras
textuales y literales.
Hermanos que aman la Palabra, ¿fue eso así por parte de Pablo?
Es menester tomar, no a la ligera, sino muy en serio esas palabras de Castellanos, porque tuvo
peso lo que dijo, aunque absolutamente ausente de verdad.
Primeramente la historia, la cronología, y luego las mismas epístolas, nos dicen más bien todo lo
contrario, y nos explicamos. La primera epístola de Pablo a los Corintios, la escribió el amado
apóstol desde Efeso hacia la primavera del año 54 d.C. En ella, efectivamente, Pablo reprende a sus
amados corintios haciéndoles ver sus continuos fallos y pecados, así como su extremada inmadurez
(ver entre otros, 1 Co. 1: 10-17, 26-31; cap. 3; cap. 4; cap. 5; cap. 6; cap. 10; cap. 11; cap. 14; cap.
15). Prácticamente toda esa primera carta está repletita de amorosa exhortación y corrección, así
como de firme reprensión por parte de Pablo a sus hermanos más pequeños.
La segunda carta de Pablo a los Corintios fue escrita por el apóstol desde Macedonia (norte de
Grecia), solamente tres años más tarde que la primera; es decir, en el año 57 d.C.
La pregunta es evidente, ¿en sólo tres cortos años, invariablemente todos los corintios, según
Castellanos, llegaron a ser esos maduros líderes; todos pastores y ministros?
Veamos si eso es cierto, prestando atención a lo que leemos en esa segunda epístola de Pablo a
los Corintios, en primer lugar nos damos cuenta que Pablo tiene que seguir justificando y
defendiendo su ministerio entre ellos, dándoles una y otra vez razones del mismo en mayor o menor
intensidad (ver 2 Corintios 1: 12-24; 2: 1-4; cap. 3; cap. 4; 5: 11-20; cap. 6; cap. 8; cap. 10; cap. 11;
cap. 13).
En el capítulo 8 y 9, Pablo les amonesta por su falta de generosidad, poniendo a los de Macedonia
como ejemplo. En el capítulo 10, abiertamente Pablo tiene que, por enésima vez, defender su
ministerio. En el capítulo 11 les tiene que amonestarles con dureza, diciendo:
"Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme. Porque os celo con celo de Dios; pues os he
desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Pero temo que
como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera
extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el
que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el
que habéis aceptado, bien lo toleráis" (2 Corintios 11: 1-4)
En el capítulo 13, el último de la epístola, Pablo arremete de nuevo:
"Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo
asunto. He dicho antes, y ahora digo otra vez como si estuviera presente, y ahora ausente lo escribo
a los que antes pecaron, y a todos los demás, que si voy otra vez, no seré indulgente; pues buscáis
una prueba de que habla Cristo en mí, el cual no es débil para con vosotros, sino que es poderoso
en vosotros… Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no
os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados. Y oramos a Dios que ninguna
cosa mala hagáis" (2 Corintios 13: 1-3; 5-7)
¡No!, los corintios no se convirtieron todos ellos en líderes, pastores y ministros para el recibo de
esa segunda epístola como ignorante o intencionadamente sostiene Castellanos. De hecho, jamás
de los jamases, ni los corintios, ni los gálatas, ni los efesios, filipenses, colosenses, ni siquiera los
"madrileños", tampoco los "bogotanos" ni nadie, fueron TODOS líderes, pastores y ministros. Esta es
una singular falacia, expresamente pensada para sostener lo insostenible: la jesuita visión del
Gobierno de Doce.
No obstante, Castellanos dirigiéndose a toda la convención, y a cada uno de los allí presentes, dijo a
voz en cuello:
"¡Yo les veo a ustedes como pastores, como ministros. Hoy tu eres un ministro!"
No hay autoridad bíblica alguna para hacer esa lisonjera declaración, la cual es absolutamente
espuria y roza el esperpento, y lo único que realmente consigue es inflar el ego del oyente y enviarle
al país de la fantasía espiritual.
Mejor, aprendamos con la Biblia en la mano acerca de qué son los ministros y los ministerios
realmente. Empecemos leyendo en Efesios 4: 11, 12;
"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y
maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo
de Cristo"
Vemos que la Palabra de Dios nos dice que existen de parte de Cristo cinco definidos ministerios
por un lado, y por el otro, están los santos, que son todos los creyentes dispuestos a hacer la obra
del ministerio. No es esa una separación clerecía/laicado, cosa inexistente en el N.T., sino
solamente lo que se dice que es: Dios levanta los ministerios de entre los santos, que somos todos
los verdaderos creyentes.
No hay tiempo ni espacio aquí para desarrollar toda esta enseñanza bíblica, pero baste el decir que:
¡no todos son ministros; no todos son pastores! (los líderes no existen). Si todos son ministros y
pastores ¿dónde está los santos conforme a Efesios 4: 11, 12?
También leemos en 1 Corintios 12: 5; "Hay diversidad de ministerios, por el mismo Señor", es decir,
que el Señor define los ministerios y escoge y llama a quien los va llevar a cabo.
De nuevo: ¡No todos son ministros o pastores!... Permítanme llevar esto a un detalle un tanto
extremo con el fin de entenderlo mejor: ¿Se imagina usted una congregación donde todos se
creyesen pastores? ¿Se imagina usted una familia donde todos los hijos se creyesen padres? ¿Se
imagina usted una empresa donde todos los trabajadores fueran jefes? ¿Se imagina usted una
escuela donde todos los alumnos fueran profesores? ¿Se imagina usted un ejército constituido tan
sólo por generales? Pues básicamente ese sería el concepto manido hasta la saciedad por
Castellanos; según él: ¡cada miembro de la Iglesia de Jesucristo es un pastor o ministro!
¡Castellanos falta a la verdad!
"¿Se imaginan una empresa en la que todos, todos son jefes?
"¿Se imaginan un ejército sólo de generales? ¡Qué horror!
No sólo las palabras de Castellanos añaden una carga sobre los hombros de todos aquellos que NO
son llamados por Dios al ministerio como tal, en el contexto de 1 Corintios 12: 5, sino que por otra
parte, lejos de edificar al cuerpo de Cristo, lo encamina a la destrucción: estimula el ego, es decir, la
carne del oyente, y le hace como poco, entrar en una dinámica de irrealidad y fantasía religiosa, por
una parte, empujándole al orgullo espiritual, haciéndole creer ser superior a los demás, y por otra,
alentándole a la codicia.
¡Le hace creer lo que no es verdad!
Pero para César Castellanos todos los que están en la Visión del G12 son pastores y ministros.
Todos tienen esa categoría, por lo tanto la línea divisoria entre el "cristianismo" de la Visión y el
cristianismo "convencional" es profunda, así como evidente. Como muy elocuentemente dice mi
amigo el Dr. Antonio Bolainez: "Familia donde entra el G12, familia que es dividida; iglesia donde
entra el G12, iglesia que es dividida; concilio donde entra el G12, concilio que es dividido".
Por lo tanto, si quisiera destacar lo más redundante en la aportación de César Castellanos en su
alocución en esa convención en concreto, serían sin lugar a dudas dos cosas. Vi que todo el
enfoque de Castellanos estaba dirigido:
Primeramente a sí mismo, poniéndose como ejemplo de todo lo que dijo y
argumentó, contando innumerables experiencias espirituales que hacían que la
atención del oyente se centrara en su persona.
Segundo, en cuanto a la exaltación del concepto "líder", en un intento continuado de
apelar clarísimamente al ego, y a ejercer dominio sobre los "liderados".
En otras palabras: Él es el líder principal de todos los líderes, y ejemplo a seguir. Conscientemente o
no, el Espíritu Santo es sacado de la ecuación.
Enseñando sobre las tentaciones y lucha sobre la concupiscencia del creyente, el consejo que
Castellanos aportó en esa convención fue primeramente el buscar ayuda en un "líder espiritual".
De una manera muy sutil, a la vez que elocuente, Castellanos estaba dirigiendo al creyente, el cual
es un sacerdote de Cristo (1 Pr. 2: 5, 9; Ap. 1: 6), no a buscar al Señor primeramente, sino
directamente al "líder espiritual". Subliminalmente, eso crea una necesidad de dependencia del
liderado hacia su "líder", el cual requiere también a su vez de su "líder", y así hacia arriba de la
pirámide.
"El Hno. Dr. Antonio Bolainez y un servidor, orando por un ex líder del G12, el Hno. Tovar, en el
Simposio del 2006 en Londres, Inglaterra".
2. Nuevo orden sacerdotal
Para Castellanos, su entendimiento sobre el "líder" es el de un "nuevo orden sacerdotal" especial
que según él, Dios levanta para atender a los liderados. Decimos "nuevo orden sacerdotal", porque
el tal no está recogido en la enseñanza neotestamentaria. Todo este planteamiento es el típico del
sacerdocio católico romano.
En este sentido, y declarando fuera de contexto 2 Corintios 3: 17, que dice: "Porque el Señor es el
Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad", dijo lo siguiente dirigiéndose a cada
uno de los presentes en la convención:
"Dios te ha llamado a que tú des liberación a tu gente".
Así que la liberación ya no es patrimonio del Espíritu Santo por la sangre de Cristo, y por la fe del
creyente, sino que la responsabilidad primera recae sobre el "líder" del G12. De nuevo eso es poner
una carga monumental sobre los hombros del "líder", el cual deberá liberar a sus liderados, como si
se tratara de un "pequeño cristo" (veremos más acerca de eso en un momento).
¡Menuda responsabilidad! ¡Menuda mentira!
Seguidamente Castellanos hizo repetir a todos los asistentes a la convención hasta dos veces:
"Yo tengo la unción para llevar liberación a mis discípulos".
Así que ya no son los discípulos de Cristo, sino son los discípulos del "líder", y la unción, no la tiene
el "discípulo" sino el "líder". Sin embargo, la Biblia enseña otra cosa muy distinta:
(2 Corintios 7: 1) "Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda
contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios".
Esa limpieza es responsabilidad primera de cada creyente, por el Espíritu Santo. Huelga decir que la
asistencia del ministro o de cualquier otro hermano en Cristo nos pueda ser de ayuda también, pero
insistimos en que es el propio creyente, como sacerdote de Cristo, el que tiene acceso directo al
Padre para su propia ministración de limpieza, por los único méritos de Cristo por Su sangre.
¿Especiales, o especialmente engañados?
El concepto de liderazgo de Castellanos, contempla unas atribuciones muy por encima de lo
corriente. No es de extrañar entonces, que los que están en la "Visión", realmente se sientan muy
especiales en relación al resto de los cristianos. Cuando decimos "por encima de lo corriente"
queremos decir, por encima de lo emanado de la Palabra de Dios, no nos equivoquemos. El orgullo
espiritual está consecuentemente servido.
3. ¡En la Iglesia, no existen los líderes!
Como clarísimamente nuestro hermano Ricardo Estévez resaltó en su artículo "Jesús es nuestro
Líder" http://www.centrorey.org/temas28.html, el Señor nos manda que a nadie, en el contexto
ministerial, llamemos Kazeguetés, palabra griega que significa justamente "líder", es decir, jefe o
dirigente (Mt. 23: 10). Así que, todo el montaje argumental de la visión de liderazgo del G12 se cae
por sí solo.
Como ocurrió con el cura Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, Castellanos dice que recibió
del Señor la visión de hacer como Cristo hizo, es decir, tomar a doce y ser líder de ellos, como
Cristo lo fue de sus doce; pero eso contradice la misma Palabra de Dios, porque sólo Cristo pudo y
puede ser líder de doce, ya que Él es el Señor. La prueba inmediata la tenemos en el HECHO de
que ninguno de sus discípulos directos tuvo jamás "sus doce".
La Biblia enseña que todo aquel que toma el lugar de Cristo en algún modo, es un anticristo, y todo
ello tiene una fácil explicación, veámoslo:
Al colocarse un individuo al cargo de doce individuos que le deberán estar espiritualmente sujetos,
para cada uno de esos doce, su líder es su cobertura espiritual.
Ese líder de doce se constituye por tanto en un "pequeño cristo". Parece que eso no le importa nada
a Castellanos porque dirigiéndose a cada uno de los reunidos en la citada convención, a los cuales
llamó "líderes espirituales", les dijo a voz en cuello:
"Tu eres la voz de Dios, tu reemplazas a Jesús en esta tierra" (énfasis nuestro)
¡Eso mismo dijo literal y textualmente! Esa declaración es absolutamente blasfema, impropia de
los labios de alguien que se considere verdadero ministro de Jesucristo.
Si eso es cada líder del G12, ¿qué será el mismo Castellanos entonces?
Ahora bien, sigamos razonando el asunto que nos pertoca. Cada "pequeño cristo" está a su vez bajo
otro "pequeño cristo" al ser uno de sus doce… y, ¿hasta dónde avanza este proceso?
Evidentemente, en este sistema piramidal ascendente de gobierno, habrá a la postre una persona
humana que coronará dicha pirámide. Obviamente ese será el "pequeño cristo" principal de toda esa
estructura de falso gobierno espiritual…y esa persona, al no encontrarse ninguna otra sobre ella, se
supone que estaría directamente bajo Cristo. De esta manera, lo queramos o no, lo hayamos
suficientemente meditado o no, ese líder principal se constituye a sí mismo como pontífice o
mediador, como lo pretende ser el papa de Roma, por ejemplo; es decir, un puente entre Dios y Su
Iglesia. Y sin embargo, eso se da absolutamente de bruces con la mismísima Palabra de Dios que
clarísimamente dice:
"Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2: 5)
Es del todo evidente que la estructura jesuita (que lo es) de la visión de Gobierno de Doce (G12), es
a todas luces desechable, por ser blasfema y anticristo.
4. La fe en los cuentos y fábulas
César Castellanos en esa convención literalmente dijo que la fe siempre está en oposición a la
lógica. Eso no es cierto. La lógica también viene de Dios, y no están necesariamente reñidas una y
la otra, así como la verdadera ciencia no está reñida con la fe. Pero quizás eso lo dijo por lo que
seguidamente sentenció. Castellanos dijo así dirigiéndose a cada uno de los asistentes:
"¿Qué necesitas, traer un milagro financiero? ¡Lo puedes traer!, ¿un milagro de sanidad? ¡Lo
puedes traer!"
¡Impresionante!
Pues eso, ni viene de la lógica, ni tampoco de la fe. Otra vez, Castellanos apuntó a la visualización,
y al presunto poder que dice que tenemos para provocar milagros, consiguiendo lo que queremos,
extrayéndolo por la "fe" del "reino espiritual". Todo esto no es más que metafísica, y la Biblia, sin
ambages, lo llama hechicería y por tanto no es sino una obra de la carne (ver Gál. 5: 20)
En su último artículo, el Dr. Antonio Bolainez, refiriéndose al pasaje bíblico de 2 Timoteo 4: 1-4,
dice:
"Se levantarán falsos maestros con pasiones desordenadas, y los apartaran de toda verdad y los
entretendrán en los "cuentos de hadas", es decir, las fábulas. Sin lugar a dudas el apóstol Pablo,
habló bajo la inspiración del Espíritu Santo para estos tiempos finales, en los que está muy cerca la
aparición de nuestro Señor y Salvador Jesús en poder y en gran gloria… antes del rapto, se
levantará un gigantesco ataque contra la iglesia que será arrebatada, este ataque estará dirigido por
el espíritu de la bestia del falso profeta, y por medio de la multitud de falsos profetas infiltrados en
las esferas más profundas de la iglesia" (énfasis nuestro) (1)
Es más que evidente que parte de ese ataque contra la Iglesia que ha de ser arrebatada, viene
camuflado de "bendición", pero que no es más en ese sentido, que falsa fe. Fe en los cuentos y
fábulas, como es lo propuesto por Castellanos: que el creyente como un pequeño cristo, pueda
"traer" diversos milagros a voluntad.
Pero si son milagros, sólo los trae a existencia Dios, y no nosotros. No obstante a muchos les
encantan estos cuentos que acaban creyendo sin dilación, tomando el enemigo mucha ventaja de
todo ello.
5. Concluyendo
Evidentemente estos son tiempos eminentemente peligrosos, porque son los previos a la venida de
Cristo a por los suyos. Tal y como nos lo dice la Palabra de Dios, esperamos que el engaño sea
cada vez más profuso por todas partes. El sumo interés del diablo es el de que cuantos más
cristianos se queden en tierra cuando venga el Señor a por los suyos, mucho mejor.
Por eso, ahora es el tiempo de prestar atención más que nunca a las sabias palabras proverbiales:
"Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas que te hacen divagar de las razones de sabiduría"
(Proverbios 19: 27)
Es tiempo de dejar de escuchar todas esas espurias enseñanzas que nos apartan de la verdad la
cual, solamente se puede encontrar en la Biblia, y no en las bocas de los falsos maestros, los cuales
son expertos en apartar el oído de la verdad y llevar a la gente que les escucha a las fábulas… y a
la perdición.
Dios les bendiga.
© Miguel Rosell Carrillo, Centro Rey, Madrid, España
Marzo 2007
www.centrorey.org
Notas:
1. Dr. Antonio Bolainez, "Crisis en la Iglesia"; http://www.bolainez.org/temas/temas.htm
FIN

La realidad de G12, 10ª parte

G12; revelando la realidad acerca del llamado
Gobierno de Doce; 10 ª parte
La "Escalera del Éxito" de César Castellanos
En esta nueva entrega de "G12; revelando la realidad acerca del llamado Gobierno de Doce",
me estaré refiriendo a una de las partes centrales de la llamada "visión celular" de César
Castellanos; la que él mismo denomina "la Escalera del Éxito".
Como preámbulo que viene al caso, diremos que en su artículo "La fórmula de Dios para ganar" (1),

Castellanos reitera una serie de premisas que no podemos realmente encontrar en la Biblia, y que
son parte importante de su "visión". El énfasis en "conquistar", "ganar", "diseñar milagros",
"implementar nuevas estrategias", y demás conceptos, algunos cercanos, otros calcados de la
metafísica de la Nueva Era, y de las actuales técnicas del "desarrollo potencial" del individuo, es tan
exagerado como fútil, así como errado, y sin embargo, ese énfasis aludido es pilar básico en cuanto
a la argumentación de su "visión".
En dicho artículo, Castellanos diserta sobre el Logos y el Rhema, haciendo una valoración muy
partidista y distorsionada de ambos conceptos, como veremos a continuación. Empecemos por ahí.
"Existe un punto de falso encuentro entre el cristianismo y la Nueva Era. El G12 se encuentra
justamente ahí"
Tergiversando los conceptos de Logos y Rhema
Logos y Rhema, son dos vocablos de origen griego, que básicamente significan lo siguiente para el
creyente: El Logos es la Palabra escrita, es decir, las Escrituras y la verdad proclamada en ella (Lc.
1: 2; Hchs. 16: 6; Gál. 6: 6; 1 Jn. 2: 7; Ap. 3: 8 etc. etc.), así como el mismo Verbo de Dios (Juan 1:
1). El Rhema, sería la Palabra puntual dada por el Espíritu Santo al creyente (Ro. 10: 8; Ef. 6: 17;
He. 6: 5), siempre basada en el Logos aludido.
Pues bien, al respecto de estos dos conceptos, César Castellanos escribe lo siguiente:
"El rhema equivale a la parte práctica de la Palabra, es decir, es el paso entre el concepto y la
acción. Mientras nos quedemos en el marco conceptual de la Palabra, no daremos fruto. Es
necesario pasar del logos a la dimensión del rhema, entrar a la experiencia viva de la Palabra de
Dios. El rhema es diseñar el milagro y confesarlo en fe". (énfasis nuestro)
No tiene desperdicio esta declaración. Varias cosas nos está diciendo aquí dicho autor. Veamos:
Primero. El Logos (Palabra escrita), no es suficiente para el creyente; por sí solo no hace que el
cristiano de fruto. Eso está diciendo Castellanos.
Segundo. Hace al Rhema superior al Logos. De ahí que en la práctica, se de más importancia a las
profecías, sueños, visiones, visualizaciones, etc. que tienen o dicen tener Castellanos y sus
seguidores, que en definitiva al propio Logos, es decir, la Palabra escrita.
Tercero. Dice que el Rhema es la "experiencia viva de la Palabra de Dios"… ¿y no lo es el Logos?
El Rhema siempre deberá estar basado en el Logos; sin él es palabra que no es de Dios.
Cuarto. ¿Qué querrá decir Castellanos con: "El rhema es diseñar el milagro y confesarlo en fe"?
¿Quién "diseña" el milagro sino Dios? El creyente no "diseña ningún milagro", ni por "visualizarlo",
"soñarlo", ni "confesarlo", ni nada por estilo. Los milagros son sólo de Dios, y Él es el Diseñador,
Autor y Ejecutor. Tampoco depende de la confesión del creyente, sino que depende de que Él lo
quiera hacer…o no.
"Podemos confesar y confesar a voz en cuello, pero los milagros siempre son los que Dios hace, y
cuando Él quiere"
Otra vez, en todo esto vemos la subliminal herejía proveniente de la metafísica, implícita en la
Nueva Era, que enseña que como seres humanos somos como pequeños dioses, o pequeños
cristos, y que por tanto, en nosotros está la capacidad de crear, cosa que SOLAMENTE le
pertenece a Dios que es el Creador, y no a la criatura.
Pero sigamos analizando ese artículo mencionado (2), y veamos algunas frases más, como éstas:
¿Nuevas estrategias para "ganar" almas?
Dice Castellanos que hay que "…implementar nuevas estrategias para ganar almas". Aquí está
poniendo el peso de la salvación de las personas en la estrategia y poder de convicción del seguidor
del G12.
Castellanos coloca el peso de la salvación de las gentes sobre los cristianos. Primeramente, nos
asegura que a través de la creatividad podremos "conquistar la gente como lo hacían los apóstoles"
(3) Dice así:
"La creatividad consiste en hacer las cosas de una forma nueva, de una manera distinta; implica
romper con esquemas, con paradigmas que nos han encasillado durante tanto tiempo,
colocándonos en una prisión intelectual que no admite ninguna clase de cambio…si la tecnología
avanza gracias a la innovación cuánto más nosotros que tenemos la responsabilidad de conquistar"
(énfasis nuestro)
"El G12 coloca el peso de la salvación de las gentes sobre los cristianos"
Vamos por partes. Quien gana las almas es el Espíritu Santo, y no el creyente con su creatividad.
Más adelante en este artículo veremos el por qué del exagerado interés en "ganar almas" por parte
de Castellanos, pero de momento debo decir que la creatividad nada tiene que ver con un cambio
de paradigma, expresión esta de la metafísica; ni con romper con esquemas que supuestamente
nos hayan encasillado… ¿Es que la fuerza del mensaje del Evangelio depende de nuestra habilidad
y (o) creatividad? Pablo dijo:
<cree>> (Romanos 1: 16)
Por lo demás, el verdadero cristiano no está en ninguna "prisión intelectual", sino todo lo contrario:
Dice el apóstol Pablo: <<…habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del
nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno>>
(Colosenses 3: 9-10) (énfasis nuestro)
<<…el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la
mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo>> (1 Corintios 2:
15, 16) (énfasis nuestro)
Como podemos ver, todo esto dista mucho de estar en una "prisión intelectual".
Por otro lado, ¿Dónde en la Biblia se nos dice que nosotros los cristianos tenemos la
"responsabilidad de conquistar"? Como tantas veces hemos ya explicado (ver G12,
revelando…parte 7ª), los cristianos no somos llamados, ni a conquistar las naciones, ni a los
individuos, ni nada por estilo. Los cristianos no forzamos a nadie, ni nos apropiamos de nadie, y ese
es el sentido del verbo conquistar. Eso, lo hace el enemigo…o lo intenta.
"El ejemplo del español conquistando las Américas es sumamente empleado para definir como
supuestamente ha de ser el cristiano de estos tiempos por parte del G12 y similares, es decir, "un
conquistador de las naciones"
Pero lo que sí somos los cristianos es <>
(Ro. 8: 38), y eso tiene un significado muy diferente al que hasta la saciedad sostiene Castellanos.
¿Derribando gigantes que "amedrentan la sociedad"?
Y sin embargo, sigue diciendo en ese artículo mencionado:
"Dios quiere que nosotros derribemos los gigantes que amedrentan nuestra sociedad".
Castellanos se equivoca de nuevo. Dios no pide al creyente que derribe ningún gigante que
"amedrenta la sociedad". La sociedad es el mundo, y el mundo está bajo el maligno (ver 1 Juan 5:
19b), y esto es así porque la sociedad como tal, desea hacer la voluntad del diablo, y los hijos de
Dios no podemos obligar a los hijos del diablo a cambiar, poniéndonos por encima de la voluntad de
ellos.
Jesús de Nazaret, cuando se dirigía a los judíos que pretendidamente habían creído en Él (Jn. 8:
31), después de la negación de estos a permanecer en su Palabra y seguirle, el Señor les dice así,
versículos más abajo:
<> (Juan 8:
44) (énfasis nuestro)
Esta también es la realidad actual en relación a la gente del mundo. Estos desean hacer la voluntad
del diablo, aunque no sean conscientes de ello.
Jesucristo les dio la Palabra del Evangelio, la cual rechazaron. No derribó ningún "gigante que
amedrentara" a esos judíos impíos… ¿deberíamos hacer nosotros algo de lo cual Jesús no nos dio
ejemplo? ¡No!
¡Todo esto no es más que una falacia dominionista, y un enfocar en el ego del creyente, poniendo
además una carga indebida sobre su corazón y sus hombros!
Llegados a este punto, y habiendo tomado un poco el pulso de lo que vamos a comentar en este
estudio, avancemos pues:
1. La Escalera del Éxito de César Castellanos
Dice dicho autor en su libro "La Escalera del Éxito":
"El proceso que garantiza el éxito a toda persona dispuesta a consagrarse en el trabajo celular, es la
Escalera del Éxito" (énfasis nuestro) (4)
Ante la obvia redundancia que expresa el autor, nos preguntamos a qué se está refiriendo
exactamente. En su libro "Liderazgo de éxito a través de los doce", nos dice:
"Hace más de 150 años, el científico Justus Von Liebig, biólogo y químico, descubrió que para el
desarrollo de una planta…se requieren cuatro elementos fundamentales…" (5)
También nos lo dice en letras de molde en su libro "La Escalera del Éxito":
"Así como las plantas necesitan cuatro elementos fundamentales: Nitrógeno, potasio, cal y ácido
fosfórico para desarrollarse y dar fruto; del mismo modo en la vida cristiana hay cuatro escalones
que brindan fertilidad a la visión cuando son aplicados y cuidados como un todo" (6)
Castellanos compara su visión de cuatro escalones, con esos cuatro elementos químicos; ¡extraña
comparación por cierto, ya que hoy en día se sabe que son muchos más elementos los necesarios
para el crecimiento de las plantas!, pero Castellanos insiste en ese punto.
"El científico Justus Von Liebig"
A esos cuatro escalones les llama así: Ganar, Consolidar, Discipular y Enviar. Esta sería la
"Escalera del Éxito", un apelativo un tanto extraño para supuestamente definir la Gran Comisión
que nuestro Señor Jesucristo dio a la Iglesia para cumplir (Mr. 16: 14-18; Lc. 24: 36-49; Jn. 20: 19-
23).
He de señalar que me llamó poderosamente la atención el énfasis comparativo que hace
Castellanos de su "Escalera del Éxito" con la teoría científica de Justus Von Liebig, y me puse a
investigar un poquito. Lo que descubrí me asombró.
Encontré que el mismo ejemplo que nos da Castellanos acerca de Liebig y su teoría de los cuatro
elementos básicos para el crecimiento de las plantas, lo da el señor Ricardo Gevert, de la empresa
Gevert & Reinhardt Ltda., que se ocupa en lo referente al desarrollo estratégico de empresas
pequeñas y medianas, recursos humanos, etc. Gevert es miembro del Strategie Forum e.V., de
Alemania, una de las principales asociaciones especializadas en el desarrollo estratégico. Dice
Gevert:
"La esencia de esta estrategia, Wolfang Mewes la sistematizó y desde hace más de 30 años se la
conoce como EKS (ESC©) en castellano; es decir: Estrategia de Sentidos Concentrados)" (7)
(énfasis del autor)
Es evidente que Castellanos, se ha basado en gran manera a la hora de elaborar su "Escalera del
Éxito", en las investigaciones de Gevert, o de Wolfgang Mewes, investigador de sistemas, el cual
enseñó en los años cincuenta, que "El éxito depende única y exclusivamente de la estrategia"
(acordémonos del énfasis que hace Castellanos acerca de lograr "nuevas estrategias")
"El investigador de sistemas Wolfgang Mewes, creador de la ESC, (Estrategia de Sentidos
Concentrados)"
Gevert mismo define la ESC© (Estrategias de Sentidos Concentrados) como "El Origen del Éxito".
No se puede disimular de dónde se inspiró Castellanos para conseguir su manido título, la "Escalera
del Éxito"... Pero la ESC, es mucho más de lo que parece a priori. Escribe Gevert:
"La ESC es mucho más que una estrategia empresarial. La orientación es filosóficamente cercana al
cristianismo, pero nunca ha sido religiosa, a pesar de que también posee elementos del
pensamiento del sacerdote jesuita Pierre Teilhard de Chardin" (*) (8) (énfasis nuestro)
(*) Teilhard de Chardin (1881-1955), fue un sacerdote de la Compañía de Jesús (Jesuitas), fue
también paleontólogo y filósofo, creyente y expositor del evolucionismo.
Suyo es el concepto Punto Omega, que viene a decir lo siguiente: "Toda evolución se mueve hacia
el punto Omega (punto final). Cuando termine el proceso de evolución, todo se unirá para formar
parte de Dios; el punto Omega".
"El Jesuita Pierre Teilhard de Chardin"
Esa era la filosofía del jesuita Teilhard de Chardin, la de un dios evolucionario acuariano panteísta, y
no la de un Dios personal, como enseña la Biblia. (9)
¿Cómo es posible que un pastor evangélico, como se presenta ante todos Castellanos, llegue a
plagiar y plasmar los sistemas de desarrollo estratégico empresarial, que no dejan de ser sistemas
de este mundo, y que además posee "elementos del pensamiento jesuita de Chardin",
dirigiéndolos a la Iglesia de Jesucristo?
Más adelante en su exposición, Gevert escribe:
"La diferencia entre una buena y una mala estrategia no puede ser tan grande", opinan muchos
escépticos, conservadores y temerosos al cambio de pensamiento. La diferencia del efecto es
ejemplificada con David y Goliat, en donde el "débil" David vence a un Goliat sustancialmente más
fuerte, ¿Por qué? Simplemente porque utilizó sus fuerzas de manera más eficiente y además, en el
punto más eficaz" (10) (énfasis nuestro)
Todos los cristianos sabemos que eso no fue así, sino que David venció a Goliat, porque fue contra
él en el nombre de Jehová de los ejércitos, y fue Dios quien propició la victoria, porque Suya es, la
batalla y la victoria.
Curiosamente, Castellanos en su artículo comentado al principio (11), también hace una especial
mención al caso de David contra Goliat; ¿casualidad?, y dice así:
"1 de Samuel 17: 40-49, habla de la victoria de David y la derrota de Goliat. Todo lo que tenía David
para combatir a aquel gigante que amenazaba a su pueblo eran cinco piedras y una honda. La
habilidad de este jovencito fue adquirida en su trabajo" (énfasis nuestro)
Básicamente Castellanos nos está diciendo lo mismo que Gevert, quien además declara ser un no
creyente.
David no venció a Goliat porque previamente había adquirido su "habilidad en su trabajo" como
pastor de las ovejas de su padre Isaí, ni tampoco fue el caso, por saber utilizar "sus fuerzas de
manera más eficiente",sino porque Dios estaba con Él. Dios impulsó la piedra que David lanzó
con su honda con una velocidad y fuerza sobrehumanas, y por eso pudo horadar el caso del filisteo,
su cráneo, y hundirse en su cerebro.
El mérito no fue de David, sino de Dios. David sólo se prestó a obedecer en fe.
"El Sr. Ricardo Gevert, de Gevert & Reinhardt Ltda."
Claramente vemos que Castellanos, siguiendo los principios absolutamente secularizados del
"pensamiento estratégico", pretende aplicarlos a la Iglesia y a su funcionalidad. En el cumplimiento
de la Gran Comisión, el "éxito" de la misma no depende de ninguna estrategia humana, sino de la
sana y pura obediencia a Cristo, y de permitir que sea el Espíritu Santo, y no tan sólo el factor
humano y su estrategia y eficiencia, el que haga la obra, la cual de todos modos, es de Aquél.
¿Realmente esa "Escalera del Éxito", que suena a plagio en referencia a "El Origen del Éxito" de
Gevert, y es un enunciado típico del mundo del marketing comercial, sería el modus operandi para
cumplir con la Gran Comisión de Jesucristo?
¿Y qué de todos los millares de cristianos que nos precedieron y que no tenían ni idea de todas
esas técnicas presuntamente exitosas? ¿Es que Dios nos comisionó para sobreedificar empleando
técnicas de este mundo?... ¡Por favor! ¡El fin no justifica los medios!
Es muy importante cómo hacemos la obra que Cristo nos encargó. Pablo enseña a los Corintios:
<fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede
poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo>> (1 Co. 3: 10) (énfasis
nuestro)
Realmente, nos damos perfecta cuenta de que toda la Visión de Castellanos no está basada
en Cristo como fundamento, sino que ella es el fundamento de sí misma.
Teniendo todo esto en mente, sigamos adelante viendo lo que enseña Castellanos acerca de la
cuestión. Veamos ahora acerca de esos cuatro escalones que conforman su manida "Escalera del
Éxito":
I. Ganar- Para definirlo, Castellanos dice:
"Ganar es un proceso donde anunciamos el evangelio a toda criatura, pero a la vez debemos cuidar
de que puedan dar frutos dignos de arrepentimiento…puesto que el alma es eterna, debemos pedir
a Dios que nos haga expertos en el arte de rescatarlas" (12) (énfasis nuestro)
Cristo nos comisionó a predicar el Evangelio a toda criatura, pero no nos comisionó a rescatarlas o a
ganarlas. Aunque utilizamos comúnmente ese modismo, realmente deberemos admitir que esa es la
exclusiva obra del Espíritu Santo, Quien es realmente experto para rescatar.
Por mucho que nos empeñemos, jamás llegaremos a ser "expertos en ese arte", además de ser esta
una expresión muy ligera.
Dios es quien tiene misericordia de quien quiere tener misericordia, ya que suyo es el conceder el
perdón (Hchs. 8: 22), y suya es la salvación, y no nuestra (Ro. 9: 15). Nosotros no podemos salvar,
ni rescatar a nadie; no podemos forzar a nadie a que se entregue a Cristo. La Biblia enseña que el
crecimiento lo da Dios (1 Co. 3: 7), no nosotros. En todo caso nuestra parte es la de sembrar y
regar. En este sentido, comenta Carvajal:
"Los corintios se estaban haciendo seguidores de hombres, a lo cual Pablo les responde que Pablo
y Apolos únicamente son "servidores por medio de los cuales habéis creído" (1 Co. 3: 4). Pablo
quiere dejar claro que ellos no son más que herramientas que Dios utiliza, y como tales "ni el que
planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento" (1 Co. 3: 7) (13)
Pero como argumento bíblico para apoyar su tesis, Castellanos menciona Proverbios 11: 30; "El que
gana almas es sabio", aunque el contexto de ese versículo no tiene que ver con el sabio salvando
almas. El significado de ese Proverbio, en todo caso, tiene que ver con el saber convivir con los
incrédulos, dándoles nuestro mejor testimonio cristiano.
"Portada del libro de Castellanos <>"
Las almas no se pierden porque el que lleva la Palabra de salvación "no sabe cómo presentar el
evangelio de Jesucristo correctamente" (14) como dice Castellanos, porque el Espíritu Santo suple
toda deficiencia nuestra; de otro modo, el mérito sería nuestro. Pablo dijo una vez:
"Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con
excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a
Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni
mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con
demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los
hombres, sino en el poder de Dios" (1 Corintios 2: 1-5)
Esa demostración era la del Espíritu, Pablo, anonadándose el mismo en cuanto a lo natural.
Yo mismo fui ganado y salvado por el Señor, cuando mi mejor amigo que hacía poquito se había
entregado a Cristo, y era muy parco en palabras, sólo me dijo esto: "Miguel, Jesús te ama". Eso
tuvo tal impacto, que me derrumbé ante el Señor; ¿fue por mi amigo que era un "experto en rescatar
almas" que me entregué a Cristo? No, fue por el poder del Espíritu Santo.
La salvación es por gracia, por medio de la fe. La gracia es el poder de Dios que acompaña a la
simple, sencilla, y hasta a veces torpe exposición del Evangelio, que seguro, todo creyente
verdadero puede hacer, incluso un recién convertido (como lo hizo mi amigo). Dice la Escritura que
no es por obras la salvación, que no es por el esfuerzo humano, para que nadie se envanezca (Ef.
2: 8, 9)
II. Consolidar – Dice Castellanos que el "proceso de Consolidación, es iniciado después que el
nuevo hace su decisión por Cristo…consolidación es: "el cuidado y la atención que debemos darle al
nuevo creyente para reproducir en él el carácter de Cristo" (15) (énfasis nuestro)
A priori, parece muy escritural lo que dice el citado autor, pero no lo es realmente. Presten atención.
Estamos de acuerdo en que el recién convertido (siempre que genuinamente lo sea, y no le
hayamos forzado a serlo) necesitará de los cuidados espirituales y naturales consiguientes, pero no
estamos de acuerdo en darle estas cosas "para [nosotros] reproducir en él el carácter de Cristo", ya
que eso es lo que dice Castellanos (léanlo detenidamente).
No estamos de acuerdo, por una razón muy sencilla, ese carácter de Cristo SOLAMENTE lo genera
el Espíritu de Cristo en el creyente, y no nosotros. De otro modo estaríamos manipulando al
individuo efectuando cierto, o mucho control sobre su vida. De ahí tanto énfasis desproporcionado
en la cuestión del sometimiento y sujeción a los "líderes".
En esta misma línea, y basándose en Romanos 8: 29, que dice: "Porque a los que antes conoció,
también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo…", y también en
Efesios 4: 13, 15, Carvajal comenta al respecto:
"La Palabra no deja lugar a dudas: es el carácter de Cristo, la mente de Cristo lo que debe ser
reproducido en cada cristiano. ¿Quién es el que obra esto? ¿El líder del G12? En absoluto. Dios
mismo" (16)
Está claro. Y no obstante, yendo mucho más lejos, Castellanos, añade otra cosa en otra parte. Dice
así:
"…el principio de los doce es "un revolucionario modelo de liderazgo que consiste en que la
cabeza de un ministerio selecciona a doce personas para reproducir su carácter y autoridad
en ellos para desarrollar la visión de la iglesia, facilitando así la multiplicación; estas doce
personas seleccionan a otras doce, y éstas a otras doce, para hacer con ellas lo mismo que el
líder ha hecho en sus vidas" (17)(énfasis del autor).
Hermanos, ¿Es esto la Iglesia de Jesucristo, o no es más bien la iglesia del "cabeza de un
ministerio", y a su vez de cada "líder de doce"?... Así pues, ya no se trata de "reproducir en el nuevo
creyente el carácter de Cristo", lo cual ya argumentamos como misión imposible, sino que ahora se
trata de reproducir: sería en mi caso como pastor principal de la congregación donde el Señor me ha
puesto, mi carácter en doce a los que yo escogiera… ¡Pobres hermanos entonces, en quienes mi
carácter hubiera de ser reproducido! ¡Dios les ampare!...
Carvajal apunta en este sentido: "No es el carácter, no es la mente de ningún hombre lo que debe
reproducirse en el cristiano, sino Cristo mismo" (18), y este autor añade: ¿Es que nadie se da cuenta
de que todo esto es un planteamiento abiertamente anticristo? Es colocar al "líder" principal como un
cristo. Justamente ahí se cumplen de nuevo las palabras proféticas del Señor Jesús cuando dijo:
<muchos engañarán>> (Mateo 24: 4, 5)
Cuando uno pretende que su carácter, a modo del de Cristo se reproduzca en otros, se levanta, a
sabiendas o no, en un falso cristo, esto es, en un "en vez de" Cristo, es decir, en un anticristo.
Reiteramos: Solamente el Espíritu Santo puede, y debe hacer la obra de reproducir el carácter de
Cristo en cada creyente…empezando por el mismo pastor de la congregación, que como en mi
caso, ¡bien lo requiere!
Si nos damos cuenta, Castellanos de una forma extremadamente sutil, está llevando a sus
correligionarios a hacer "la obra del Espíritu Santo" tanto en el llevar el Evangelio a los perdidos, a lo
cual equivocadamente le llama "ganar", como a consolidar a los nuevos, de la manera que lo
enseña, y hemos visto.
"El concepto muy secularizado de líder es ampliamente utilizado por Castellanos, pero a la postre es
dirigido a que el creyente en G12, prácticamente lleve el peso de la salvación del mundo sobre sus
hombros (con sonrisa incorporada)"
Dentro del proceso de Consolidación, se establecen los encuentros (preencuentros; encuentros;
posencuentros). En ellos también se admiten, y sobre todo eso, a miembros de otras iglesias, con el
fin de que tengan ese "encuentro con Jesús" que parece ser, jamás realmente experimentaron antes
(19)
III. Discipular – Escribe Castellanos: "Pero no basta con que la persona escuche el Evangelio o que
asista a una congregación, sino que debemos realizar la tarea de convertirlos en discípulos de
Cristo…" (20) (énfasis nuestro).
¿De veras eso último?...Principalmente, esa es la tarea del Espíritu Santo, Quien es el único que
puede convertir a la persona a Cristo después de que ésta ha escuchado el Evangelio y lo ha
aceptado, y de nuevo, convertirla en un verdadero discípulo de Cristo. Por lo tanto, no podemos
atribuirnos a nosotros mismos la obra del Espíritu Santo. Eso es un error, y un pecado.
Pero Castellanos insiste, diciendo en cuanto a lo que es discipular y su objetivo, que es:
"Preparar a los líderes de células de una manera eficiente, para que cultiven la habilidad de ganar
vidas para Cristo, y luego continuar en los nuevos, el proceso de la visión hasta que se conviertan
en líderes de éxito" (21)(énfasis nuestro).
Cada vez se empantana uno más, conforme se avanza en la exposición de la "Visión". Cada vez, los
elementos ajenos a la Palabra son más numerosos, y se ve con claridad que todo ello redunda en
algo muy diferente y antagónico muchas veces a lo revelado en la Biblia.
Contrariamente a lo que explica Castellanos, bíblicamente discipular, nada tiene que ver con
"células". De hecho la palabra célula, o cosa semejante no viene en la Biblia, y tampoco el concepto
explicado hasta la saciedad por Castellanos (ver G12, revelando….parte 9ª)
Lo más parecido que encontramos en el Nuevo Testamento a esa cuestión, es cuando los discípulos
(y no "líderes" con sus "liderados") se reunían en las casas para partir el pan, comer juntos con
alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo (Hchs. 2: 46,
47), y de esa manera, ante tal testimonio de verdadero amor, y koinonia, el Señor añadía a la Iglesia
cada día los que habían de ser salvos.
Aunque estamos absolutamente de acuerdo con los grupos caseros de estudio de la Palabra, no
vemos en la Biblia ninguna enseñanza que haga referencia a la manida "visión celular" de gobierno
de 12, sino todo lo contrario, en cuanto a que el gobierno deberá ser el del Espíritu Santo, y no el del
"líder" de turno.
El proceso de "discipulado" del G12 y su "visión celular", es el de convertir a los creyentes
en "líderes", pero eso no lo enseña la Biblia, la cual ni siquiera usa ese término.
En cambio, el proceso de discipulado bíblico, es el que lleva a cabo el Espíritu Santo en la vida del
nuevo creyente, Quien es su verdadero Mentor; el aprendizaje de la Palabra y la aplicación de la
misma por parte del nuevo creyente, la cual es su responsabilidad ante Dios; el buen testimonio,
consejo y enseñanza de sus hermanos más mayores, incluyendo aquí el ministerio pastoral y su
magisterio. Eso proporciona al individuo la suficiente confianza y libertad para seguir al Señor, sin
imposiciones liderales. ¡Nada que ver con el tipo falso de discipulado del G12 u otros!
"Habiéndose entregado a Cristo, habiendo recibido el bautismo; el verdadero discipulado es el que
efectúa el Espíritu Santo en la vida del creyente"
Sin embargo, en el proceso del discipulado del G12, el individuo tiene que hacer su "Escuela de
Líderes", que si fuera un tipo de Instituto Bíblico, donde se aprendiera la Biblia, y todo el consejo de
Dios que hay en ella, sería perfecto. Lo triste es que no es así.
Sin entrar demasiado en todos los detalles temáticos que implican los diferentes niveles de la
misma, lo más destacable que podemos apreciar, aparte de los que son obvios, son los que tiene
que ver con el "éxito", "prosperidad", "excelencia", términos, estos y otros, y aplicación de los
mismos que muchas veces, o bien no los encontramos en la Biblia, o bien van más allá de Su
magisterio, y que se proyectan hacia el ego del adepto.
Con la excusa de que se busca un pragmatismo en la enseñanza cristiana, se obvia mucho de todo
lo verdadero al respecto. En el segundo nivel de la "Escuela de líderes", en el apartado Doctrina, se
tocan temas que poco o nada tienen que ver con la sana doctrina. Algunos títulos son los siguientes:
"Célula para el Crecimiento"; "la Visión"; La "Preparación Personal para Liderar"; "Estrategias para el
éxito"; "Motivación para el Crecimiento", etc. Nada encontramos de todo esto en la Biblia.
En el tercer nivel de Doctrina, los temas son similares: "¿Qué es ser Líder?"; "La Personalidad del
Líder"; "El Precio del Liderazgo"; "Principios para un excelente Liderazgo", etc.
Finalizada esa escuela, deberá hacer su tesis, así ya podrá ser "líder" de sus "doce", y luego de sus
"144", necesitará estar preparado para realizar los Encuentros y su Escuela de Líderes. "Necesitará,
por lo tanto, de un entrenamiento para enseñar. Será otro nivel en su formación" (22). A todo eso
Castellanos seguidamente le llama "luchar por la excelencia", pero yo le llamo, intentar poner a
todos los creyentes al mismo nivel de llamamiento, aunque utilizando técnicas, mecanismos y
enseñanza diferentes y hasta contrarios a la Palabra.
Todo ello no es sino redundar en una intensa manipulación y control sobre el individuo,
prefijándole los límites que el diseño de la Visión configuró en su momento, diseño éste
efectuado por mentes muy pensantes que tienen claros sus objetivos hacia la
implementación de la última expresión de la Gran Ramera, para ayudar al levantamiento del
Nuevo Orden Mundial y de sus dos principales líderes, la Bestia Anticristo y su Falso Profeta
(Ap. 13).
Después de pasar por la "Escuela de Maestros", deberá pasar por un "Reencuentro", eso será
"mientras el discípulo está en el segundo nivel de la Escuela de Líderes" (23) Ese "Reencuentro", es
una "ministración mucho más profunda en la vida del líder…" (24).
Si prestamos la suficiente atención, todo gira enrededor de la Visión. Si nos damos cuenta, todo está
totalmente encasillado, y la forma de hacer iglesia para Castellanos, es como si fuera la de una
corporación empresarial estandarizada.
¡Esa NO es la Iglesia de Jesucristo!
"La Iglesia de Jesucristo, no es una empresa comercial, sino una Asamblea santa"
IV. Enviar – es el cuarto y último escalón de la "Escalera del Éxito". Después de mucha
argumentación bíblica al uso para definir su estrategia del Gobierno de Doce, Castellanos en ese su
libro, de nuevo, nos intenta convencer de que debemos ser "ganadores de almas", (25) y dice así:
"…quienes han pasado por el proceso de la manera correcta, les es muy fácil convertirse en
ganadores de almas…deben saber cómo llegar de una manera estratégica a los no creyentes, pues
la meta es atraerlos para luego consolidarlos..." (Énfasis nuestro).
Yo no sé a ustedes, pero a mí me suena esto a estrategias de ventas, y yo las conozco, porque por
muchos años fui vendedor en el pasado. Pero en el Evangelio, nosotros los cristianos no "ganamos
las almas", las gana el Señor para sí, y no debemos usar de métodos manipuladores como el
atraerlos… ¿atraerlos además para una consolidación si realmente no han nacido de nuevo?... ¡Ah!
Claro, ¡para que "obtengan un nuevo nacimiento genuino" en los "Encuentros"! (26)
Castellanos, hablando sobre las excelencias del trabajo de forma homogénea, hombres a hombres,
mujeres a mujeres, jóvenes a jóvenes, etc. dice lo siguiente: "…con el trabajo homogéneo, no se
está dependiendo de determinada zona para lograr el crecimiento, sino que pueden conquistar
personas en toda la ciudad" (27)
¡Es increíble como llega a expresarse Castellanos! ¿"Conquistar personas"?, eso suena como en las
Cruzadas. Entonces, para el líder del G12 no sólo se "conquistan" las naciones y las ciudades, ¡sino
también las personas! Eso también lo vemos en el artículo mencionado al principio de este estudio,
donde Castellanos asegura que:
"La Biblia nos muestra cómo los discípulos ganaban gente. Dice que ellos iban cada día al templo,
es decir, que la gente que los apóstoles conquistaban para Dios era involucrada en la obra" (énfasis
nuestro) (28)
Los apóstoles no "conquistaban" las personas; eso no tiene sentido alguno. No puedo ver en ningún
lugar de la Biblia que se hable de que podamos "lograr el crecimiento", ya que sólo es Dios quien lo
da; y menos aún de "conquistar personas" en toda nuestra ciudad, ni en ninguna parte.
Veo que el creer y seguir toda esta filosofía pseudocristiana, puede llegar a desembocar, si no se
ataja a tiempo, en un codiciar almas, porque cuantas más personas se puedan "conquistar" para la
consolidación, más "fruto" se obtiene, así como la posibilidad de tener muchas células bajo el
liderazgo de uno. Todo ello es una clara apelación al poder y al dominio sobre los demás. En
absoluto es todo esto conforme a la Escritura.
Todo ello, con el pecado que eso supone, sólo redunda en un ego henchido, y en una presunción de
que se está haciendo la obra del evangelio, cuando de ninguna manera es esto así.
En fin, más fuerte se puede gritar, ¡pero no más claro!
Dios les bendiga.
Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España
Enero 2007
www.centrorey.org
Citas:
1. César Castellanos Domínguez, su artículo "La fórmula de Dios para ganar"; publicación cristiana
HECHOS (Acts), Marzo 2006, año 3, nº 32; pág. 51.
2. Íbidem
3. Íbidem
4. César Castellanos; "La "escalera del Éxito"; pág. 33
5. César Castellanos; "Liderazgo de éxito a través de los doce", pág. 328
6. César Castellanos; "La "escalera del Éxito"; pág. 37
7. Ricardo Gevert; www.ilustrados.com/documentos/ESC-EmpresasyOrigenExito.pdf
8. Íbidem; en comunicación personal vía e mail.
9. Pr. Juan Mª Argudo Avellana; "Nueva Era, la conspiración final; pág. 173
10. Ricardo Gevert; www.ilustrados.com/documentos/ESC-EmpresasyOrigenExito.pdf
11. César Castellanos Domínguez, su artículo "La fórmula de Dios para ganar"; publicación cristiana
HECHOS (Acts), Marzo 2006, año 3, nº 32; pág. 51.
12. César Castellanos; "La "escalera del Éxito"; pág. 37
13. F. Carvajal Bermúdez; su estudio "La Visión Celular frente a la Biblia".
14. César Castellanos; "La "escalera del Éxito"; pág. 38
15. Íbidem; pág. 57
16. F. Carvajal Bermúdez; "La Visión Celular frente a la Biblia".
17. César Castellanos; Liderazgo de éxito a través de los doce, págs. 148, 149
18. F. Carvajal Bermúdez; "La Visión Celular frente a la Biblia".
19. César Castellanos; "Liderazgo de éxito a través de los doce", pág. 389
20. Íbid; pág. 49
21. César Castellanos; "La "escalera del Éxito"; pág. 143
22. Ibid; pág. 145
23. Ibid; pág. 146
24. Íbidem
25. Ibid; pág. 166
26. César Castellanos; "Liderazgo de éxito a través de los doce", pág. 389
27. César Castellanos; "La "escalera del Éxito"; pág. 167
28. César Castellanos Domínguez, su artículo "La fórmula de Dios para ganar"; publicación cristiana
HECHOS (Acts), Marzo 2006, año 3, nº 32; pág. 51.
FIN

La realidad de G12, 9ª parte

G12; revelando la realidad acerca del llamado
Gobierno de Doce; 9 ª parte
"La Visión Celular: ¿Revolución del siglo XXI?"

Todos los cristianos tenemos un gran deseo de ver como más y más gentes se entregan a Cristo,
eso no cabe la menor de las dudas. Nos mueve un genuino anhelo de ver a las personas ser
libradas de la potestad de las tinieblas, y ser trasladadas al reino del amado Hijo de Dios (Col. 1:
13). Para ello, oramos, testificamos y obramos en consecuencia, o así deberíamos hacer al menos.
No obstante, en toda nuestra obra de cumplimiento de la Gran Comisión, jamás deberemos olvidar
que el fin NO justifica los medios. Con esto quiero decir que la manera de hacer las cosas para Dios,
deberá ser en lo general y en lo particular, agradable al que nos ha comisionado, y no sólo verlo
como un mero trámite para conseguir alcanzar metas u objetivos presuntamente salvíficos. En otras
palabras, deberemos hacer las cosas al modo de Dios, y no al modo de los hombres. En este
sentido, me preocupa grandemente una nueva táctica que se ha propagado en mayor o menor
medida y con diferentes énfasis, por casi todo el tejido eclesial en estos últimos años, para "ganar
almas" y discipularlas: Las células de gobierno.
1. Los grupos hogareños de estudio de la Palabra versus las "células de gobierno"
Acerca de los grupos caseros de estudio de la Biblia, donde los creyentes de una congregación, en
grupitos se encuentran en diferentes hogares, y tienen un tiempo de koinonia, oración, evangelismo,
estudio de la Palabra, etc., según sea el enfoque, no tengo nada que objetar, sino todo lo contrario,
más bien alentar. Estos grupos son una buena manera como ayuda al desarrollo de la vida cristiana.
Pero como iremos viendo, las "células", y sobretodo como plantea el asunto César Castellanos,
tiene un sentido muy diferente y contrapuesto.
Las células de Castellanos, no son los grupos hogareños
Las células de Castellanos, no son los aludidos grupos hogareños en absoluto. En primer lugar,
Castellanos a su "visión del G12" (no olvidemos que no significa grupo de doce, sino gobierno de a
doce), le llama "visión celular", y le da la categoría de modelo a seguir para toda la Iglesia de
Jesucristo, llamándola con el grandilocuente apelativo de "Revolución del siglo XXI" (1)
Tanta importancia le da Castellanos a su "descubrimiento", que hasta llegar a declarar lo siguiente:
"la Iglesia de Jesús está compuesta por las células que la conforman, son la base y
fundamento de la propia Iglesia" (2) (énfasis nuestro)
Analicemos metódicamente la siguiente declaración de César Castellanos. ¿Está la Iglesia de
Jesucristo compuesta por los grupos de hogar? A nadie se le ocurriría hacer esa pregunta porque
todo el mundo conoce esa respuesta. De la misma manera, la Iglesia de Jesucristo NO está
compuesta por células, sino por personas.
Por otra parte, si lo que quiere decir Castellanos, es que los grupos hogareños y las células son
prácticamente la misma cosa, ¿Qué ocurre con la iglesia que no tiene esos grupos? ¿Ya no es de
Cristo? ¡Usemos la mente para pensar!
Pero al mencionar el término FUNDAMENTO, eso evoca un cariz absolutamente mucho más
sobredimensionado. O bien Castellanos no sabe lo que dice, o bien todo lo contrario, pero su
afirmación en cuanto a que el fundamento de la Iglesia de Jesucristo es, en este caso, las células,
carece de posicionamiento doctrinal apostólico, más aún, cae en la simple y llana herejía. Leemos
así en la Palabra acerca de cuál, o mejor expresado, de Quién es el FUNDAMENTO de la Iglesia:
<>
(1 Corintios 3: 11) (énfasis nuestro)
El único fundamento de la Iglesia de Jesucristo es el mismo Jesucristo, y no las "células", vocablo y
aún, concepto, que no encontramos en la Biblia por ningún lugar.
Pero, ¿por qué hablar de células? ¿Qué son las células? Y ¿qué tendrán que ver los grupos caseros
de estudio de la Palabra con las células, si es que algo tienen que ver? Iremos viendo todas estas
cosas a lo largo de esta presentación.
2. Las células y la teología postmilenarista
Sin ambages, Castellanos afirma lo siguiente en su libro "La Escalera del Éxito":
"La Iglesia debe estar centrada en la estrategia celular" (énfasis nuestro) (3)
Desde que la Iglesia es Iglesia, no ha existido ningún énfasis "celular", y siempre ha subsistido como
tal, cumpliendo con lo que la Cabeza, que es Cristo ha querido de ella. El problema es que eso no lo
cree así Castellanos, ni los cientos de maestros dominionistas que actualmente han llegado a surgir
por todas partes como hongos, sobre todo en el mundo carismático y neopentecostal.
Ellos creen y enseñan que la Iglesia no ha sabido estar a la altura del llamamiento de Cristo (por lo
cual, indirectamente Cristo que es la Cabeza, también ha fallado), ya que no ha conseguido hasta la
fecha establecer el Reino, alcanzar las naciones (4), cristianizar las naciones y conquistarlas para
Él, pero que a partir de sus postulados neo reformistas (visión celular, nuevos apóstoles y profetas,
etc.), será diferente. El propio Castellanos asegura como cosa hecha, y ya asumida lo siguiente:
"Nuestra meta es alcanzar las naciones…creo que no existe otra forma para tomar nuestra ciudad,
nuestro país y al mundo para Cristo, si no es a través de la visión celular" (énfasis nuestro) (5)
Si nos damos cuenta, la "visión celular" de Castellanos, sería el modelo a seguir para, por fin,
conseguir todas esas cosas mencionadas que jamás "logró" la Iglesia de Jesucristo hasta la fecha,
ni tampoco logrará, por cierto, porque no es ese su rol aquí en la tierra y ahora. Pero para
Castellanos, se debe imponer un "cambio de paradigma"; salir del "viejo paradigma", y entrar en el
"nuevo paradigma" (*). Como lo asegura él mismo:
"Si quieren que haya multiplicación, no pueden seguir en el viejo paradigma" (César Castellanos;
Primera Palabra)
(*) (Nuevo Paradigma, es escuela de pensamiento de la Nueva Era de tipo esotérico) (6)
Sigue diciendo Castellanos:
"Debe ser un crecimiento donde debe haber la transición, o sea, el pasar de una iglesia tradicional a
una iglesia celular" (7) (énfasis nuestro)
Indudablemente, la filosofía de las células como tales, parte de un posicionamiento postmilenarista,
el cual enseña que el Reino es antes del Rey, siendo la Iglesia protagonista del avivamiento y
reforma mundiales, y no Cristo en su venida gloriosa. Pero en realidad, es el engaño del diablo, y su
intentona de establecer su Nuevo Orden Mundial utilizando todo lo que pueda del movimiento
carismático y (o) similar. En su libro "El orden emergente", de 1979, Jeremy Rifkin escribe:
"Estamos en los primeros pasos de una segunda reforma pentecostal…Mientras los Carismáticos
están generando un potencial impulso liberador, el movimiento principal evangélico está empezando
a proveer la necesaria reformulación de doctrina teológica que sea esencial para la creación de un
nueva visión de pacto mundial…Si las fuerzas de orden carismático y evangélico del nuevo
movimiento de la renovación cristiana se unen, y liberan energía con una nueva visión de pacto para
la sociedad, será posible que un gran despertar religioso se produzca, tan potencialmente poderoso
para levantar una segunda reforma protestante…que se levante entre ahora y el año 2000" (8)
¿Qué les parece esa declaración? ¡No se equivoquen!, permítanme aclararles que Rifkin es un gran
economista y un autor de la Nueva Era (*). Sus predicciones empezaron a cumplirse en estos
últimos años a través de los diferentes movimientos, uno de ellos es sin duda, el de la "visión
celular" de Castellanos.
(*) La Nueva Era, es la oferta de las tinieblas para un "mañana mejor". Parte de la propuesta del
diablo a Eva: "seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Gn. 3: 5) y reúne y sincretiza todas las
líneas de pensamiento, movimientos humanistas, religiones, creencias, esoterismo, ocultismo, artes,
y un cada vez más largo etcétera que actúa a espaldas del Espíritu Santo, con el hipotético,
engañoso, falso y blasfemo fin de hacer ascender al individuo a la categoría de Dios, por lo tanto,
pretendiendo inútilmente hacer de él un ser independiente del Creador.
3. Pero, ¿qué es lo que es tan malo de las células?
Habiendo dejado claro que la cuestión nada tiene que ver con la agrupación de creyentes en las
casas para entre otras cosas, estudiar la Palabra, me gustaría analizar el concepto que tiene
Castellanos de qué son y deben ser sus células, teniendo en mente la falsa premisa que él mismo
aduce acerca de que la Iglesia de Jesucristo "está compuesta por las células que la conforman, y
son la base y fundamento de la propia Iglesia" (9)
Si tan importante es para Castellanos la célula como "unidad elemental de estructura" (10), en este
caso, de la Iglesia (sólo en su imaginación, claro), deberíamos ver en qué consiste su entendimiento
de la cuestión. Consideremos que a esa "visión celular", Castellanos la llama en letras de molde,
nada menos que, el "avivamiento postrero" (11).
En primer lugar, la célula de Castellanos nada tiene que ver con el concepto de grupo casero de
estudio de la Biblia, ya que en ella se siguen las pautas que él mismo ha determinado y dispuesto de
antemano, así como por el hecho de que deberá en definitiva constar de un número preciso y
concreto de personas que estarán bajo el GOBIERNO de un "líder". Ese número de personas, es de
DOCE, número que en sí, expresa gobierno teocrático o perfecto.
Como tantas veces hemos apuntado ya en tantos artículos, e incidiremos de igual modo en el libro
que el Dr. Antonio Bolainez y un servidor estamos ultimando, y que esperamos pronto saldrá a la
calle, ese "modelo de gobierno de doce" manifestado en primera instancia en esa célula aludida
como "unidad elemental de estructura", es anticristo. ¿Por qué es anticristo? Porque pretende
emular lo que sólo Cristo hizo, y pudo hacer por ser Quien fue.
Jesús manifestó el primer atisbo de gobierno teocrático, expresándolo sobre aquellos Doce, que Él
mismo, efectivamente, lideró. La manifestación de ese Gobierno Teocrático no se ha producido, ni
se producirá más, sino cuando regrese el Rey Jesucristo en gloria a este planeta, e inicie el Milenio.
Por lo tanto, ese modelo celular, compuesto por un "líder" y "sus" doce, no está ni en la Biblia, ni en
la economía de Dios, ni en Su voluntad.
Nos es menester reconocer, que existe una mente muy pensante detrás de las bambalinas, que ha
urdido toda una filosofía pseudocristiana muy poderosa con la intención de intentar destruir la Iglesia
de Jesucristo, la misma que Castellanos dice que su fundamento son las células. Obviamente esa
mente es la de Satanás. Es el pensamiento e intención de profanar lo santo.
La "visión celular" de Castellanos no es más que un sistema autocrático (no teocrático), en el cual,
una persona, asumiendo, aunque no lo entienda así, ser el cristo de sus doce, lidera su parcela
conseguida por sus esfuerzos propios, y todo ello sumamente elogiado por el líder de todos los
líderes del G12. Fíjense bien en la siguiente declaración de Castellanos:
"Cuando alguien descubre el poder y la autoridad que pueden ser desarrollados siendo líder
de doce personas, entonces se preocupa por capacitarse, comprometerse, y por conseguir
también sus doce" (énfasis nuestro) (12)
La preocupación por capacitarse y comprometerse, supuestamente en el Señor, es para
Castellanos, cuando uno llega a descubrir las mieles del "poder y la autoridad" que se consiguen al
estar al frente de sus doce. ¡Cuán lejos está ese planteamiento carnal, del bíblico que nos enseña
que toda preocupación por capacitarnos y comprometernos para la obra, deberá partir del amor a
Dios y a los demás, para servir a Dios y a los demás!
<padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la
grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por
ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a
vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey>> (I Pedro 5: 1-3) (énfasis nuestro)
La meta a priori de la "visión celular", es la de formar "líderes" de cada uno de los doce de cada
previo "líder". Así lo enseña Castellanos:
"Una célula de éxito es aquella en la que se han preparado doce líderes, los cuales están listos para
ser enviados. El nivel de éxito en el cual se encuentra cada célula, está representado por el nivel de
éxito de cada uno de los líderes preparados para dirigirla" (13)
Como tantas veces hemos apuntado, el término éxito es de lo más manido en el vocabulario de
Castellanos, tanto, que llega a sonar reiterativo, y así lo es también el vocablo "líder". De ambas
cosas ya hemos argumentado suficientemente en muchos otros artículos de la serie "G12;
Revelando la realidad del gobierno de doce". Sólo añadir aquí que ambos términos están
prácticamente ausentes en la Palabra de Dios.
¡Líderes y Éxito! Todo ello no es más que un apelar a la carne y al ego del ingenuo seguidor del
G12.
En los grupos hogareños de estudio de la Biblia, nada de todo eso existe. Allí sólo debe haber
camaradería, estudio de la Palabra, oración, manifestación de los dones del Espíritu, amor fraternal,
amor por las almas que se pierden, por eso en ese contexto se invita al no creyente para que pueda
ver in situ el amor que nos tenemos que profesar los unos a los otros (Jn. 13: 35). Castellanos
argumentará acerca de las que llama "células abiertas", que son las de enfoque evangelístico, pero
eso no viene aquí al caso ahora.
¿En qué se parece ese escenario de arriba, al de las células de a doce de Castellanos? En muy
poco, sino en nada, porque el enfoque y razón de ser de las células de su "visión", en lo que
denomina "células cerradas", no es más que en definitiva la formación de su concepto errático de
"líderes". "Líderes" cacicales que a su vez lleguen a formar más "líderes", y que a su vez estén bajo
otros "líderes", llegando a obtener lo siguiente a la postre:
Toda una estructura jerarquizada piramidal.
La eliminación de los que no llegan a ser formados como "líderes" (ya que, a
diferencia de los que postula Castellanos, en cuanto a que cada creyente es un líder
en potencia, eso no es cierto), por lo tanto:
La formación de un sistema excluyente y clasista.
La eliminación de la enseñanza de la Biblia como tal, ya que se prescinde de su
estudio exegético por la implementación de la doctrina de la "visión".
Toda una estructura jerarquizada piramidal.
En cuanto a esto último, el énfasis es avasallador. Castellanos escribe acerca de los requisitos de la
célula de "éxito":
"El líder debe conocer la visión, y saberla transmitir. El anfitrión debe estar comprometido con la
visión, no sólo conocerla, sino estar desarrollándola" (14)
¿Es todo esto la Iglesia de Jesucristo? ¡No! Es más bien la pretensión de destrucción de la misma.
¡Gracias a Dios que hay verdaderos siervos de Dios, no "líderes" cacicales, sino verdaderos
responsables y colaboradores con Cristo, que no han doblado su rodilla ante esta nefasta "visión
celular"! Esperamos que haya otros que salgan de en medio de ella.
4. Los miembros…las células, ¡qué confusión!
Castellanos escribe:
"La Iglesia es el cuerpo de Cristo, un cuerpo es formado por células, el DNA de la célula es el propio
Cristo…la célula es parte vital en el cuerpo de Cristo" (énfasis nuestro) (15)
Efectivamente, la Iglesia es el cuerpo de Cristo, pero, así como un cuerpo está formado por células,
el cuerpo de Cristo NO está formado por células, sino por miembros:
<cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo…Además, el cuerpo no es un solo
miembro, sino muchos>> (1 Corintios 12: 12, 14)
Decir que el cuerpo de Cristo está formado por células, como si estas fueran los miembros, es una
artimaña de error. Cada creyente verdadero es un miembro del cuerpo de Cristo, y a diferencia de
las células del organismo que se multiplican por partición, los creyentes no nos "partimos", sino que
cada uno constituimos parte integral del cuerpo de Cristo, y es Cristo quien añade nuevos miembros
a Su cuerpo místico, que es la Iglesia. Todo eso nada tiene que ver con las células de Castellanos ni
su filosofía.
Sigue escribiendo Castellanos acerca del supuesto valor y obra de sus células:
"Es en las células que se muestra la pureza de la vida, la fuerza de su poder transformador, su
poder de penetración en la sociedad, su influencia para el cambio de valores, su vigor evangelístico,
su servicio en la comunidad, su militancia en el implantar el reino de Dios en la tierra". (16) (énfasis
nuestro)
No es en las células, sino en los miembros del cuerpo de Cristo, que somos cada uno de los
creyentes verdaderos. Cada miembro del cuerpo de Cristo ha de mostrar pureza; el poder
transformador del Espíritu Santo en su vida; a Dios, quien nos lleva siempre en triunfo en Cristo
Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento (2 Co. 2: 14, 15).
Ha de mostrar vigor evangelístico, servicio a su comunidad, y militancia, no para implantar el reino
de Dios en la tierra, lo cual literalmente hará Cristo en su venida gloriosa, sino para espiritualmente
manifestarlo por doquier.
Castellanos confunde los miembros del cuerpo de Cristo con sus células que nada tienen que ver, ni
con aquéllos, ni con los grupos hogareños de estudio de la Biblia, ni con la verdadera Iglesia de
Jesucristo.
Además, el concepto de célula de Castellanos no es en absoluto bíblico, sino que es profundamente
secular, y curiosamente él lo reconoce así:
"La célula puede desafiar los poderes de los gobiernos, es la palanca apropiada para abrir la fuerza
de cualquier status quo, no importa si escogemos lo primitivo o el calvinismo del siglo XVI, o el
comunismo moderno, esta parece ser la manera más adecuada por la cual un grupo de personas
puede abrir un nuevo capítulo en la historia de la civilización" (énfasis nuestro) (17)
Este es otro fútil intento de adecuar lo profano a lo santo, para supuestamente ayudar a la obra del
Evangelio.
Cristo es el Cabeza de Su Iglesia
Pero Castellanos no deja de intentar persuadirnos de su error. El dice en su libro "Escalera de
Éxito", que "Jesús…comienza a dirigir la célula como la cabeza" (18). Sin embargo, Cristo no es
cabeza de las "células", Cristo es mucho más que eso, Él es el Cabeza del cuerpo, el cual está
constituido por sus diferentes y variados miembros, que somos todos los creyentes.
Queremos decir con todo esto, que por mucho que Castellanos lo pretenda, Cristo no diseñó su
Iglesia basándola en células, la diseñó basándola en miembros, y cada miembro de su Iglesia es
cada creyente renacido (Jn. 3: 3)
Las células, son otra manera de organizarse, pero no es este el verdadero modelo de la Iglesia de
Jesucristo, sino otra cosa.
5. La visión celular del G12; lo último en control
Hacemos un profundo énfasis en todo esto por lo siguiente: Cuando Castellanos pretende confundir
los miembros del cuerpo de Cristo por sus células, está enviando un mensaje subliminal: Las células
sustituyen a los miembros. Eso tiene una implicación muy importante.
Es el Espíritu Santo el que gobierna y debe gobernar a cada miembro del cuerpo de Cristo, pero
cuando se sustituye al miembro, por la célula, tenemos que esta es gobernada por un "líder"
humano que tiene "sus" doce, según el modelo de gobierno de doce.
Entonces vemos implementado de facto, un gobierno de control humano, en vez de un gobierno
teocrático en la vida del creyente por parte del Espíritu Santo; ¡qué extremadamente sutil, a la vez
que destructivo es todo esto!
Cuando se entra en esa dinámica de dominio, se transmite un "temor al líder", por encima del temor
a Dios, haciendo que, en este caso, los seguidores del G12 tengan más presente la opinión y
dictado de su líder inmediato que lo que el Espíritu Santo tenga que decir directamente o través de
la misma Palabra de Dios. Es evidente que se pretende utilizar las células como un elemento y
herramienta de control sobre el creyente. Como escribe el Hno. Pr. Gustavo Furnier:
"Estas corrientes que están surgiendo entre nosotros, lejos de ser estrategias de crecimiento, están
fomentando un "liderazgo perfecto", basados en el temor y en los secretos, creando escalafones y
rangos dentro del cuerpo de Cristo, ya sea doce principales, doce alternos o como se llamen. Todos
estos principios son enteramente masónicos" (19)
El temor al líder por encima del temor a Dios, es una constante en el planteamiento de las células de
gobierno de a Doce. En la mente del seguidor del G12, su líder viene a ser casi como un semi-dios;
muchas veces "líderes" que ni siquiera han nacido de nuevo. El siguiente es el testimonio de una
líder de la M.C.I. (Misión Carismática Internacional) de Bogotá, la iglesia madre fundada por
Castellanos. Esa hermana, pasó muchos años en esa institución religiosa, hasta que por fin decidió
salir:
"Para asegurarse de que nadie se rebele, entonces desde el púlpito se enseña con temeraria
insistencia que EL QUE TOQUE EL MANTO DEL UNGIDO (que en este caso no sería Cristo, sino el
pastor o el Líder) CAE EN MALDICIÓN, César es a la membresía MCI, lo que el Papa a los
católicos: infalible. Tocar este nombre, para un miembro, es como chuzarle un ojo con una aguja. No
lo tolera. Les duele mucho" (20)
En ese mismo testimonio que tengo por escrito, la hermana sigue diciendo, dando algunos puntos
que se implementan en la M.C.I.:
• Doctrina de la Prosperidad.
• No se deje imponer las manos de cualquiera, sólo de su Líder; hay transferencia de
espíritus.
• No le pida consejo a nadie, sólo a su Líder.
• Te prohíben tener comunión con otras iglesias.
• La MCI es la única que enseña a un creyente a ser maduro, líder y conquistador.
• Para ser Pastor debes completar 500 Células.
• Desarrollar los 5 ministerios, lo constituye en Apóstol.
Si nos damos cuenta, el planteamiento de la "visión celular" de Castellanos es absolutamente
sectario, centrado en el líder inmediato como mediador indispensable entre el liderado y
supuestamente Dios. El Rev. Mario E. Fumero escribe lo siguiente acerca de lo sectario:
"Por regla general estos grupos giran en torno a la visión de su líder, el cual se vuelve "iluminado" y
sagrado en sus proclamas. Sus adeptos se vuelven seguidores de hombres, más que de principios.
Estos líderes sectarios usan el ocultismo y la manipulación mental, con técnicas muchas veces
psicológicas o metafísicas. Actualmente el mundo evangélico se encuentra amenazado por estos
apóstoles iluminados que se hacen poseedores absolutos de una verdad que obedece a sus deseos
de poder y no a un principio bíblico sólido"
Y sigue argumentando al respecto el Rev. Fumero, hablándonos de las consecuencias de seguir los
planteamientos sectarios:
"El otro movimiento, más sutil e infiltrado en las iglesias evangélicas es fundado por el Dr. César
Castellanos y el cual se llama "El Gobierno de los doce" o más conocido por G-12. Este movimiento
divide y destruye iglesias denominacionales e incluso separa las familias. Conozco casos de
personas que al participar en los "encuentros" de estos movimientos, se radicalizaron al punto que
rompieron la comunión con su propia familia, porque estos no aceptaron esta llamada Visión de
Castellanos". (21)
Tricia Tillin, teóloga y autora británica de muchos y muy buenos artículos sobre apologética, escribe
de este modo al respecto del G12:
"Abiertamente definido como un programa de discipulado, el G12 es seguramente lo último en
control. Sin embargo, el programa se nos presenta como la mejor manera, si no la única para ganar
el mundo para Cristo" (22)(énfasis nuestro)
Cuando cada líder toma la representación de Cristo, es como que viene a ser un cristo que tiene sus
doce. A pesar de lo terriblemente blasfema que es esta acepción, Castellanos lo defiende
asegurando que así como Cristo el Señor tuvo sus doce, cada uno de sus doce tuvo sus doce, así,
de la misma manera, cada creyente debería ser líder de sus doce, siguiendo el ejemplo del Maestro,
pero sabemos que eso no es cierto. Ninguno de Sus apóstoles tuvo sus doce. Ningún ser
humano puede tomar el lugar de Jesucristo sobre la tierra, y sin embargo, en esto consiste en
realidad la "visión celular de gobierno de doce" de Castellanos, Cash Luna, etc.
Jesús discipuló a sus doce (y uno fue traidor), no para "tomar la tierra" o "conquistar las naciones",
sino para que se llevara el mensaje de salvación a las naciones y a los individuos de las naciones, lo
que llamamos la Gran Comisión.
Nadie puede tomar el lugar de Cristo sobre la tierra. Está muy claro en la Biblia que es el Espíritu
Santo el que lo ha tomado (Juan 14: 25, 26), y no los apóstoles, ni subsidiariamente los líderes del
G12 o similares. Sin embargo la filosofía y espíritu de la célula de gobierno de doce de Castellanos
es un fútil intento de apropiarse de lo que le pertenece a nuestro Señor y a Su bendito Espíritu
Santo. El Gobierno le pertenece al Espíritu Santo, y no a los "líderes". Espero que todo esto se haya
podido entender bien.
6. Resumiéndolo en algunos puntos
1. ¡El fin no justifica los medios! A la hora de llevar adelante la obra de la Gran Comisión que
Jesús nos mandó realizar, deberemos hacer las cosas al modo de Dios, y no al modo de los
hombres.
2. Los grupos caseros de estudio de la Biblia, donde los creyentes de una congregación, en
grupitos se encuentran en diferentes hogares, y tienen un tiempo de koinonia, oración,
evangelismo, estudio de la Palabra, etc. son una buena idea.
3. Las células de Castellanos, no son los aludidos grupos hogareños en absoluto.
4. El fundamento de la Iglesia de Jesucristo, es Jesucristo mismo, y no las células.
5. Consecuentemente, y a diferencia de lo que Castellanos enfatiza hasta el paroxismo, la
Iglesia NO debe estar centrada en la estrategia celular, sino en Jesucristo y en su Palabra.
6. La filosofía de las células como tales, parte de un posicionamiento postmilenarista, el cual
enseña que el Reino es antes del Rey, siendo la Iglesia protagonista de un actual y
supuesto avivamiento y reforma mundiales, y no Cristo en su venida gloriosa.
7. Este es el engaño del diablo, y su intentona de establecer su Nuevo Orden Mundial
utilizando todo lo que pueda del movimiento carismático y (o) similar, incluidas las células
como instrumento de control sobre los creyentes.
8. La célula de Castellanos es la representación elemental de estructura del falso gobierno
teocrático que pretende acaparar a toda la Iglesia de Jesucristo.
9. El cuerpo de Cristo no está formado por células, sino por miembros (1 Corintios 12: 12, 14)
10. Castellanos confunde los miembros del cuerpo de Cristo con sus células que nada tienen
que ver, ni con aquéllos, ni con los grupos hogareños de estudio de la Biblia, ni con la
verdadera Iglesia de Jesucristo.
11. El concepto de célula de Castellanos no es en absoluto bíblico, sino que es profundamente
secular.
12. Castellanos está enviando un mensaje subliminal: Las células sustituyen a los miembros.
13. Cuando se sustituye al miembro por la célula, tenemos que esta es gobernada por un "líder"
humano que tiene "sus" doce, según el modelo de gobierno de doce, entonces vemos
implementado de facto, un gobierno de control humano, en vez de un gobierno teocrático
en la vida del creyente por parte del Espíritu Santo.
14. Se pretende utilizar las células como un elemento y herramienta de control sobre el
creyente.
15. El temor al líder por encima del temor a Dios, es una constante en el planteamiento de las
células de gobierno de a Doce.
16. Ningún ser humano puede tomar el lugar de Jesucristo sobre la tierra, y sin embargo, en
esto consiste la "visión celular de gobierno de doce": Que cada creyente se transforme en
un líder que tenga sus doce, como Cristo tuvo sus doce. Ese es un planteamiento blasfemo.
Bendiciones para todos.
© Miguel Rosell Carrillo, Pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Noviembre 2006.
Anotaciones:
1. César Castellanos Domínguez; "Liderazgo de éxito a través de los doce", pág. 267
2. César Castellanos Domínguez; "La escalera de éxito", pág. 171
3. Íbidem; pág. 168
4. César Castellanos Domínguez; "Liderazgo de éxito a través de los doce", pág. 168
5. Íbidem; pág. 280
6. Definición de "Nuevo Paradigma"; Pr. Juan Mª Argudo Avellana; "Nueva Era, conspiración final";
pág. 200
7. César Castellanos Domínguez; "La escalera de éxito", pág. 168
8. Jeremy Rifkin, "The Emergin Order", del artículo de Ed Tarkowski "Apostasy & the Year 2000
Conference".
9. César Castellanos Domínguez; "La escalera de éxito", pág. 171
10. Íbidem; pág. 169
11. César Castellanos, "Liderazgo de éxito a través de los doce", pág. 278
12. Íbidem; pág. 152
13. César Castellanos Domínguez; "Liderazgo de éxito a través de los doce", págs. 285, 286
14. Íbidem; pág. 286
15. César Castellanos Domínguez; "La escalera de éxito", pág. 171
16. Íbidem.
17. Íbidem.
18. Íbidem; pág. 170
19. Pastor Gustavo Furnier; su exposición sobre el G12.
20. Testimonio de una ex líder de la M.C.I. (Misión Carismática Internacional de Bogotá)
21. Rev. Mario E. Fumero "Las sectas que dividen"; publicado en el diario La Tribuna; noviembre
15, 2006
22. Tricia Tillin; "The Transforming Church", part nine; "The Government of Twelve".
FIN