domingo, 21 de junio de 2009

Persiste en sembrar


Si no sembramos jamás vamos a cosechar. Las semillas dan fruto únicamente si son puestas debajo de la tierra. Al conformarnos estamos guardando las semillas. A Dios no le agrada la gente que esconde sus talentos. Él quiere que demos fruto, que nos multipliquemos, que llenemos la tierra de bendiciones. Él quiere que controlemos el ambiente donde nos movemos. Si tenemos mentalidad de derrota siempre vamos a tener necesidades sin satisfacer. Por el contrario, si pensamos en dar fruto es porque tenemos mentalidad de bendición.


Dios nos puso por cabeza y no por cola. Dios nos dotó de capacidad para liderar. Entonces, si de veraz somos responsables tenemos que obtener el control sobre nuestro ambiente. Dios nos ha dado semillas para sembrar para nuestro futuro. Las semillas son para ser puestas debajo de la tierra. Hay que arar, trabajar la tierra y enterrar la semilla. Y así va a venir la bendición. Si sembramos vamos a cosechar. No permitamos que otros tomen nuestra bendición. Agarremos la bendición que nos pertenece.


Los cristianos no vivimos bajo la mentalidad de maldición, vivimos bajo la mentalidad de bendición. Nuestro trabajo como cristianos es obtener la bendición. Trabajar por conquistar la bendición es hablando bendición. Dios nos dio la tierra para que gobernemos. Basta de conformarnos con las migajas. Basta de pobreza y miseria. Es tiempo de que reclamemos la bendición que nos pertenece. La salud y la prosperidad son nuestro destino.

Por esto, tenemos que persistir en sembrar. Las riquezas de este mundo le pertenecen a los cristianos. Lo que pasa es que los cristianos aún no hemos reclamado todo lo que nos pertenece. Dice que el que siembra escasamente cosechará escasamente, pero el que siembra en abundancia, cosechará abundancia. Sembremos lo que tengamos. En una ocasión una mujer dio las pocas monedas que tenía y Jesús dijo que esta mujer Dios mucho más que otras personas. Lo que diferenciaba a esta mujer de otras personas, es que esta mujer sabía que lo poco en Dios es mucho.

Persistamos en sembrar. Persistamos en hablar bendición. Persistamos en trabajar. Persistamos en tener fe. De este modo controlaremos todo ambiente en el que nos movamos y la bendición será nuestro estandarte y todo lo que hagamos nos saldrá bien.


Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

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