domingo, 16 de septiembre de 2007

Una frase de Dietrich Bonhoeffer


La comunidad [de los santos] está estructurada de tal manera que allí donde se encuentra uno de sus miembros, se encuentra también ella en todo su poder, o lo que es lo mismo, en el poder de Cristo y del Espíritu Santo.
Dietrich Bonhoeffer (1906-1945) en Sanctorum Communio: eine Dogmatische Untersuchung zur Soziologie der Kirche [Sanctorum Communio: Sociología de la Iglesia], Chr. Kaiser Verlag, München, Alemania, 1930. Fuente:
http://karmatarsis.wordpress.com/

Ecumenismo, inmoralidad y apostasía.


Hace poco leí dos noticias, una de ellas en el sitio Web de Radio Nederland y la otra en una Web cristiana de noticias; estas noticias nos reflejan los tiempos decadentes que realmente estamos viviendo. Les dejo un resumen de ambas a continuación.
1. El obispo holandés Tiny Muskens de la diócesis de Breda aboga por que en el futuro llamemos Alá a Dios. Fuente: http://www.elcalvario.us/quicuj/


Vientos postmodernos


Hace ya unos años que en el ambiente cristiano se viene hablando de postmodernismo, ahora recibimos los primeros vientos de esta cosmovisión y todo el mundo pega el grito al cielo. El tema de estos últimos días ha sido El código de Da Vinci, la película basada en la novela de Dan Brown protagonizada por Tom Hanks, uno de mis actores favoritos. En cuanto a esto quiero expresar algunas ideas:
Aunque la mencionada película ha recibido una
crítica pésima —me refiero a la crítica de los cineastas—, ha sido un éxito de taquilla. El jueves pasado, día del estro mundial, el cine que está al lado de mi casa estaba repleto de gente. El parqueo de la plaza comercial estaba a rebosar, la calle no se veía. Está demostrado que la iglesia es el mejor agente publicitario, una fábrica de éxitos de taquilla o bestsellers. La mayor bendición que le puede caer a cualquier cineasta o escritor es la maldición de la iglesia.
Continuar leyendo →

La barriga postmoderna


Este tema lo tenía pendiente desde el pasado diciembre, es la segunda parte que ofrecí del artículo Dos gigantes enfrentados.
La semana pasada estuve conversando con la amiga de un amigo, la cual vive en España y se vino a pasar unos días en Santo Domingo. Le preguntaba por la
postmodernidad en España y su opinión sobre su influencia en países latinoamericanos, como el nuestro. Lógicamente, me dijo que lo ve difícil, que Latinoamérica está muy lejos de llegar a ser postmoderna.
Compartí con ella la opinión que le escuché a
Brian McLaren el año pasado, aquello de llamarnos Post-Coloniales y no Post-Modernos. Luego, la siguiente posición, a la cual he llegado. Fuente: http://www.pezmundial.com/



De la religión al televisor


Comencé a pensar en la religión como entretenimiento en un viaje que hice a una loma del sur del país el año pasado. Visité la iglesia y quedé asombrado al ver una multitud de gente marchar hacia el templo como si fuera una invasión. Niños, jóvenes y adultos con su Biblia bajo el brazo. Sorprendido, estuve hablando con la gente sobre la vida en ese lejano campo y terminé concluyendo —admito que de forma apresurada— en que no había mucho qué hacer en el domingo: la gallera, el bar o la iglesia. Para las dos primeras se necesita dinero.
Plasmé mis impresiones de aquel entonces en un cuento:
Del campo a la ciudad. El jueves pasado, después de escribir el artículo La barriga postmoderna, donde dije que «la influencia de la religión entró en un proceso de erosión que le ha hecho perder su relevancia como instrumento de contención social», pensé en el que ha sido su sustituto más fiel: el televisor. Ahí recordé el mencionado cuento. Fuente: http://www.pezmundial.com/