miércoles, 19 de noviembre de 2008

Los que buscan ser confirmados y son manejados

La mayoría de las personas buscan ser confirmadas. Nuestro entorno cultural refuerza el comportamiento que busca confirmación como norma de vida. El pensamiento independiente muchas veces va en contra de las mismas instituciones que constituyen los valuartes de esta sociedad. Hay gente que no quiere que uno sea autónomo, independiente. Lamentablemente muchas personas a través de la confirmación engañan a sus semejantes.

La concepción de apoyo y aprobación puede llegar a ser un gran medio de manipulación y utilitarismo. Cuando una persona apoya su valor en la opinión de los demás entonces estamos ante una persona adicta a la confirmación. La sociedad y los medios de comunicación estimulan a la masa con mensajes que inducen a la búsqueda de la aprobación y el reconocimiento social. Entonces, el que trabaja o estudia o consigue alcanzar un objetivo no lo hace porque se ama a si mismo y quiere superación sino que el motor que lo impulsa hacia delante es la búsqueda de confirmación. No digo que este mal estudiar, tener un título universitario o lograr algo en la vida, lo que digo es que si todo lo que hacemos es para demostrar que somos valiosos delante de la mirada de nuestros semejantes, es porque tenemos baja estima y estamos en problemas.
La gente quiere que dependamos de su opinión porque si nos confirman entonces nos pueden controlar, pero jamás nos afirmaran. Afirmar significa aceptar a otros como son, dejando que tomen sus propias decisiones y elijan lo que quieran ser. Hasta las letras de canciones románticas tienen letras como: “Sin ti no soy nada”, “Dependo de vos”, “Te necesito”, etc. Cuando en realidad no necesitamos la aprobación de nadie. No tenemos que demostrarle nada a nadie. No necesitamos la confirmación de nadie. Porque si buscamos ser confirmados podemos ser manejados como títeres. Por supuesto que tenemos que dejar que se acerquen aquellas personas que buscan afirmarnos porque ven nuestro potencial y saben lo que somos y en que podemos convertirnos. Lo cierto es que es imposible agradar a todo el mundo. Si logras complacer a un 50% de la gente lo estás haciendo muy bien. Por lo tanto, cuando alguien no esté de acuerdo con algo que vos dices, en vez de sentirte herido pensa que te haz encontrado con una de las personas que están dentro del 50% que no está de acuerdo contigo. Siempre habrá alguien que querrá confirmarte porque si vos aceptas ser confirmados estarás bajo su control. “Hay un cuento que dice que un gato pensaba que la felicidad estaba en su cola. Y por más que se esforzaba en perseguirla siempre se le escapaba. Un gato sabio le dijo: yo hacía lo mismo, hasta que me di cuenta que aunque no me preocupara por ella, me seguía por donde quiera que vaya”. No hesitamos ser confirmados por nadie, solamente necesitamos ser afirmados. No tenemos porque demostrarle nada a nadie.


Julio césar cháves
escritor78@yahoo.com.ar