sábado, 1 de enero de 2011

Ya no voy a perder

¿Estas cansado de perder? ¿Estas agobiado por el rechazo, el desaliento, el temor o la soledad? Tienes que ponerle un límite a tu dolor, tienen que frenar el entorno que quiere destruirte. Ya es hora de que dejes de moverte en un ambiente que te conduce a la derrota, es hora de que cambies de entorno. Hace poco leí que podemos plantar un árbol en una maseta y que ese árbol crecerá tanto como sea el tamaño de la maseta. Simplemente va a crecer hasta cierto límite porque esta condicionado por su entorno, por la maseta, pero si ese mismo árbol es plantado en la tierra, ese árbol va a crecer todo lo que pueda. Lo mismo le sucede a la gente. Si nos movemos en un ambiente pequeño, un ambiente desfavorable, creceremos condiconados por ese entorno en el que nos movemos. Si las personas que nos rodean nos subestiman o tratan mal estamos en el entorno equivocado. Si dejamos que la misma persona nos critique una y otra vez y seguimos escuchandola estamos en el entorno equivocado. Si nos movemos en medio de gente que nos rechaza y que no nos tiene en cuenta y seguimos relacionándos con esa gente, estamos en el entorno equivocado.

Lo que necesitamos hacer para dejar de perder es cambiar nuestra manera de pensar. Necesitamos dar cuenta donde estamos parados y con quien nos relacionamos. Nadie puede crecer en el entorno equivocado. Nadie puede tener una buena estima si deja que nos menosprecien y lo rechacen. Nadie puede crecer si esta plantado en una maseta y sabe que su lugar es la tierra. Nadie puede crecer si vive lamentandose de su pasado y siguie juntandose con la gente equivocada. Tenemos que ponerle un freno a nuestro sufrimiento. Es necesario establecer límites si queremos tener éxito. Escuchemos a gente que desee nuestro bien, juntémonos con personas que vean nuestro potencial, plantémonos en la tierra y todo nos saldrá bien. Confesemos que nada ni nadie detendrá nuestro crecimiento...


Evitemos las malas influencias

Las malas influencias son aquellas personas que nos rodean y quieren desalentarnos, son aquellas personas , cuyo efecto en nuestras vidas puede resultar negativo. En ocasiones puede tratarse de los comportamientos manipuladores de los demás, o de lo que nuestra mente puede aprender o tomar de sus ejemplos. También se puede tratar de gente sin fe, sin sueños o metas.

Por tanto, las malas influencias simplemente son personas, que se encuentran dentro de nuestro entorno, y que pueden afectar de manera negativa nuestro potencial, nuestro crecimiento y desrrollo. Aunque no es fácil alejarnos completamente de las malas influencias, creo que es necesario que nos alejemos de aquellas personas que nos limitan con sus opiniones negativas. No necesitamos que nadie nos subestime ni nos critique, lo que necesitamos es un entorno positivo que nos ayude a crecer.



Las malas influencias pueden cambiar nuestro modo de ver la vida y pueden influir en nuestras decisiones, y con ello, los resultados de las mismas pueden simplemente cambiar el rumbo de nuestro destino, llevarnos a caminos no deseados, e inhibirnos para poder lograr nuestros propósitos, objetivos, metas y sueños. Las malas influencias pueden limtiar nuestro crecimiento. Yo muchas veces he escuchado consejos de la gente equivocada y por esa razón me ha ido mal en la vida, pero cuando evite las malas influencias y escuche los consejos de la gente correcta, ahí comencé a conquistar mis sueños.

Por todo esto es importante que aprendamos a alejarnos de aquellas personas que nos roban la fe, dañan nuestra estima y nos alejan de nuestros sueños. Recordemos que siempre debemos movernos en un entorno que condicione positivamente nuestros pensamientos y nos ayude a desarrollarnos en todas las áreas de nuestra vida.


julio cháves escritor78@yahoo.com.ar www.juliochaves.blogspot.com

No podemos cambiar el pasado

¿Conoces a alguien que tenga la máquina del tiempo? ¿Alguien te dijo que el pasado nos condiciona para toda la vida? Quiero que sepas que nadie puede volver atrás o puede cambiar su pasado. Nadie puede recuperar lo que ya perdió definitivamente. Lo que si podemos hacer es cambiar y mejorar nuestro presente. Muchas veces me he movido en entornos negativos, lugares donde no podía crecer. Hasta me han dicho que jamás me casaría, pero por cambiarme de entorno y haber salido de ese lugar que no me favorecía, hoy en día estoy casado y tengo un hijo. No necesitamos tener una máquina del tiempo ni necesitamos volver a nuuestro pasado, lo que necesitamos a mirar hacia adelante, movernos en un contexto que conspire a nuestro favor y facilite nuestro crecimiento.