lunes, 1 de marzo de 2010
Un polèmico video sobre las sectas
Soy cristiano evangelico y sè que muchas iglesias evangèlicas lamentablemente se estàn convirtiendo en sectas. Sus lìderes tergiversan las sagradas escrituras y las acomodan para beneficiarse a sì mismos. NO digo que todas las iglesias evangèlicas estèn equivocadas. La verdad es que hay verdaderos pastores que buscan a Dios de corazòn y sirven a Dios con humildad, integridad y bondad, pero tambièn es cierto que muchos lìderes que se hacen llamar "cristianos" han tergiversado la verdad de Dios acomodàndola a su propio criterio...
Expuestos a la manipulaciòn
Técnicas de Manipulación:"El Lavado de Cerebro"Televisión,Marketing,Educación,Política..-Técnica 1: Manipular las Emociones.-Técnica 2: Utilizar Medios Audiovisuales para la Seducción.-Técnica 3: Utilizar el Miedo para que el individuo Ceda a la Presión.-Técnica 4: Publicidad.-Técnica 5: Educación.-Técnica 6: Apuntar a las Dianas Más Fáciles, los Más Jovenes.-Técnica 7: Prometer la Felicidad.- Fenix TV -*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*AVISO LEGALLa utilización de este material mediático está protegida por la Clausula de Uso Justo, contenida en el Acta de los Derechos de Reproducción y Copia de 1976, la cual permite la redifusión de materiales protegidos por derechos de reproducción cuando son utilizados con propósito educativo, de análisis o de crítica y comentario.*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*Manipulacion Marketing Publicidad Educacion Politica Television Terrorismo Mediatico Mass Media Orwell 1984 Mediocracia Oligocracia Ciencia Poder Miedo Medios Comunicacion Psicologia Social Sociologia Sociedad Neurociencia Europa Occidente Capitalismo Comunismo Globalización
El eterno mundo de los libros
“Lo que se aprende leyendo es el lenguaje de uno mismo, se consigue dar nombre a las emociones, aumentando así nuestras posibilidades, creciendo, ampliándonos”, dijo el Dr. Guillermo Jain Etcheverry. Y es cierto, los libros son un mundo dentro de este mundo. Los libros nos ayudan a transitar por esta realidad tan volátil, movediza e inexplicable. Leer libros hace que acumules experiencias emocionales, racionales, permanentes. En las páginas de las clásicas obras literarias de todos los tiempos podemos acceder a una amplia interpretación del comportamiento de los hombres sobre la faz de la tierra. Los pensamientos de grandes filósofos, escritores e ideólogos de todas las épocas y culturas enriquecen nuestro mundo intra-personal, aportándonos criterio para interpretar los eventos imprevisibles de la vida. Quienes se dejan acompañar por buenas obras literarias encuentran respuestas oportunas en este mundo lleno de oscuridad intelectual, miedo y dudas. Marcel Proust alguna vez afirmó que “no hay mejor manera de advertir lo que uno siente que tratando de recrear en uno mismo lo que un maestro ha sentido. En este profundo esfuerzo traemos a la superficie nuestro propio pensamiento, junto con el de aquel a quien leemos”.
Es de sabios cultivar la mente con pensamientos de grandes autores que se cultivaron a si mismos y procuraron entenderse y entender al entorno social de su época. Los buenos libros hacen que uno tenga una mente cultivada, ordenada, nutrida de buen criterio. No hablo de leer con el objeto de ser mejores que los demás o parecer más refinados o sofisticados sino con el fin de hacen más clara la vida y evitar complicaciones vivénciales. Las palabras de los grandes filósofos y escritores de todas las épocas y culturas hacen que encontremos esperanza en un mundo confundido y alienado. Leer es un acto de descubrimiento, expansión, crecimiento, iluminación. Leer es navegar por el océano del espíritu humano y llegar a la tierra firme de la paz intelectual. Como dijo Etcheverry: “Al confrontar las obras mayores, lo hacemos alentados por la esperanza de encontrar en ellas algo que desconocíamos acerca del mundo o de nosotros”.
julio cèsar chàves
www.juliochaves.blogspot.com
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Por esto se drogan los jòvenes
Hoy por hoy los jóvenes están expuestos a las drogas como nunca antes. Y el consumo de estas sustancias, provoca consecuencias muy difíciles de revertir. Por curiosidad e influencia, porque esta de moda, por sed de nuevas experiencias y fáusticas aventuras, por evasión y para escapar de uno mismo, para zambullirse en el mar de las vivencias nirvánicas y con el fin de alejar el sufrimiento, por todo esto y muchas más cosas se drogan los jóvenes.Gracias a la medicina, podemos ir a la farmacia y comprar medicamentos o fármacos, bajo suscripción médica, que nos ayudan a lidiar con enfermedades físicas y psicológicas. Hay antibióticos y vacunas que previene enfermedades y otras que curan infecciones. Hay múltiples medicamentos que mejoran nuestra calidad de vida. Pero así como están estas drogas que contribuyen al bienestar de nuestra salud, también están las drogas ilegales y letales que pueden destruirnos. Y son cada vez más los jóvenes que hacen uso y abuso de sustancias prohibidas e ilegales con el objeto de divertirse y dañarse a si mismos.
“Si bien es incierto, según leí en una editorial en el Diario Clarín, el número de adictos que hay en el país, los estudios de algunas jurisdicciones indican la gravedad del problema. Así, un reciente estudio de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones de la provincia de Buenos Aires —que tiene como base un relevamiento realizado en el Conurbano— muestra que tres de cada cuatro adolescentes de entre 16 y 24 años toma alcohol, y más de un diez por ciento consume alguna droga ilegal, sea marihuana, cocaína o la aún más peligrosa pasta base, sustancia cuyo consumo se está expandiendo en base a un circuito muy ramificado de productores y comercializadores”.
La droga es una reacción a la permisividad de nuestra época. Esta reacción responde a una tendencia sociológica asociada a fenómenos muy complejos que son la carencia de expectativas en el futuro. La pérdida de los valores, el relativismo, el materialismo y el consumismo, empujan a los más jóvenes a la desesperanza y a la soledad, desconfiando del entorno y gestando una tendencia de autodestrucción, la cual llevan a la práctica ingestando sustancias corrosivas para la salud física y psíquica. Entonces podemos decir que los jóvenes se drogan por evasión y protesta, porque rechazan el mundo circundante y porque pretender un mundo mejor, pero lamentablemente buscan mejorar el mundo de un modo ya que lo hacen procurando su destrucción. La falta de futuro y contención familiar se contagian más que las infecciones. Sumidos en la soledad, la falta de oportunidades, el racionalismo utilitarista, la dèspota burocracia , y una moral asentada sobre cimientos dudosos, convierte a los jóvenes en presas fáciles de los oportunistas, los manipuladores, narcotraficantes, comercializadores de vanas esperanzas y todo tipo de engaños. Carentes de un proyecto de vida coherente, marginados y olvidados por los que están en el poder, olvidados por las instituciones públicas, olvidados hasta por sus propios familiares, muchos jóvenes no tienen fuerzas para luchar, zambulléndose en el mar de la pseudomística, buscando únicamente las sensaciones evasivas y evanescentes de las experiencias nirvánicas que sólo convergen en la angustia, la muerte y el hastío.
Los jóvenes se drogan para llenar vacíos, para protestar, (obviamente de un modo autodestructivo), para tomarse desquites contra la violencia del olvido y la marginalidad, la exclusión y el utilitarismo burocrático. Para gran parte de los jóvenes, y hablo de aquellos que no pueden acceder a ciertos puestos de trabajo y educación, debido a la pobreza y a múltiples carencias, los derechos, las capacidades y las libertades parecen no existir. Muchos jóvenes son sometidos a la invisibilidad, a la nada, a la violencia del olvido. Resulta preocupante la amnesia y el descuido por parte de muchas personas. Las adicciones se apoyan sobre la indiferencia. Cualquier gradualismo, cualquier distinción o preferencia relativa es una forma de complicidad con las adicciones. Son muchas las formas en que la violencia de las circunstancias van suministrando el vació, la marginación y la desesperanza. El desempleo, la exclusión y la falta de educación, amenazan a muchos jóvenes. Bajo el temor de un futuro incierto, las posibilidades de futuro se desvirtúan y las capacidades de los sujetos se ven cercenadas, quedando a merced de fáusticas aventuras. “Una sociedad que aísla a sus jóvenes, corta sus amarras: está condenada a desangrarse”, dijo Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas.
Julio César Chàves escritor78@yahoo.com.ar
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