martes, 9 de junio de 2009

Cómo ser un buen mayordomo


No saber cómo manejar el dinero puede ser muy perjudicial para nuestras finanzas. Para administrar lo que Dios nos da tenemos que estar preparados intelectualmente, emocional y espiritualmente. Una cosa importante que tenemos que entender que Dios nos da riqueza es para que nuestro paso por esta tierra sea placentero. Dios quiere que vivamos bien, pero él no le regala las riquezas a nadie. En todo caso, hace que aparezcan las oportunidades laborales que nos permiten ganar dinero, pero somos nosotros quienes administramos nuestro dinero, para bien o para mal. Dios quiere que los cristianos estemos bendecidos en todas las áreas de nuestras vidas. Ahora, para que esto se haga realidad tenemos que valorar todo lo que Dios nos de, incluso las cosas pequeñas. Lucas 16:10 dice: “El que es fiel en lo poco, también en lo más es fiel; y el que en lo poco es injusto, también en lo más es injusto”.


Tenemos que ser fieles en lo poco. Si valoramos lo poco y damos gracias a Dios por lo pequeño, Dios se alegrará por nuestra gratitud y nos dará en abundancia. Para que las riquezas vengan a nuestras vidas tenemos que ser agradecidos. Otra cosa importante es ser un bueno administrador. Jamás hay que gastar más de lo que se gana. Siempre hay que guardar, ahorrar. El presente es importante pero el futuro también lo es. Planificar el futuro también es importante. Mucha gente por no saber manejar el dinero han perdido la bendición de Dios y algunos hasta han quedado endeudados. Proverbios 6:6 al 9 dice: “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor prepara para el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento”. Si estos pequeñitos insectos llamados hormigas son tan sabios y juntan su comida en el verano para no trabajar en el invierno, nosotros tenemos que hacer lo mismo, tenemos que ahorrar cuando hay trabajo y cuando estamos sin trabajo podemos seguir viviendo porque tenemos ahorros. El ignorante gasta todo lo que gana, pero el sabio, el que administra bien su dinero, guarda para el tiempo de necesidad. Seamos sabios y cuidemos lo poco, entonces Dios nos dará mucho…

Julio césar cháves
escritor78@yahoo.com.ar

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