lunes, 12 de marzo de 2007

Una sonrisa poderosa.


Sonreír no cuesta nada y vale muchísimo. Cuando un niño nace, todos sonríen, únicamente el bebe llora. Nadie es tan rico como para decir que no necesita de una sonrisa. La risa es uno de los mejores antídotos contra el rigor de una vida tensa, crispada. Una sonrisa lleva a la felicidad, ya que es símbolo de amistad, de amor, de fraternidad, de buena voluntad, es un aliento para los desanimados, descanso para los cansados, rayo de sol para los amargados. Una sonrisa dura muy poco tiempo pero sus efectos positivos duran muchísimo tiempo. Sonreír es poderoso.
La alegría, la risa, el humor, la pureza de un rostro feliz son cosas que Dios ha creado. Una sonrisa sincera tiene mucho valor. El sonreír hace bien al que sonríe, relaja los músculos del rostro, configura estructuras musculares de gozo, alegra los ojos, despeja la frente. Sonreír es terapéutico, sana el alma, alivia la vida y refresca el ambiente en el cual estamos. Los labios se tornan distendidos. La sonrisa es un centro de alegría y proyecta bienestar. Hay que reírse de uno mismo. Hay que darle lugar a la alegría y el buen humor. Porque sonreír es abrazar a los demás sin los brazos. Sonreír es más poderoso que las palabras.
El buen humor es una cualidad que nos permite acceder a una vida jocosa aun cuando las condiciones de la vida sean negativas. El sentido del humor es una capacidad natural de la especie humana que hace la vida más rica, placentera y deseable. De hecho, muchos estudios médicos afirman que el estado de ánimo influye en nuestra salud, que es importante tenerlo en cuenta y es saludable fomentar la risa y el buen humor en las personas enfermas, pues eso ayuda a mejorar la salud física. La risa afecta positivamente. El buen humor es bueno para nuestra salud física, previene el estrés, proporciona sentimientos de alegría y favorece las experiencias innovadoras. Gran parte de los sufrimientos que experimentamos no son consecuencias directas de los problemas, sino de nuestra forma de afrontarlos. El humor tiene valor como recurso terapéutico, incluso aunque no cambie las cosas de forma definitiva. La risa y el buen humor son las mejores características anímicas que puede poseer un individuo. La risa es un remedio infalible…
El Dr. Javier Lavilla, especialista de la Clínica Universitaria de Navarra, en un articulo titulado “La Risa es Salud”, cuenta: “Aunque en apariencia puede resultar un tema poco serio, esta demostrado que la risa es una buena forma de cuidar nuestra salud. La risa es beneficiosa no sólo por tratarse de una serie de gestos y se emiten carcajadas. Como consecuencia se produce una secreción de endorfinas, sustancias neuroendocrinas relacionadas con la sensación y el bienestar. De hecho, se ha comprobado el efecto analgésico que puede tener la risa, no debido a que disminuya el dolor, sino que aumenta el umbral de tolerancia frente a él. De hecho, existen por ello hospitales en Estados Unidos donde se reserva una sala para la práctica de la risa. Además, se ha comprobado que los niños con enfermedades crónicas, precisan menos analgésicos cuando están viendo un programa de humor en la televisión. También como consecuencia de otros cambios hormonales, se puede producir incluso una disminución de la tensión arterial con aumento de las pulsaciones. Durante la risa se producen también unos movimientos respiratorios amplios y profundos, con los que se incrementa notablemente la ventilación pulmonar. Por otro lado, las muecas que acompañan a la risa, mantienen la flexibilidad de la piel muy perjudicada por la actitud rígida que adoptan las personas excesivamente frías. Incluso se recomienda la risa como una manera de prever o disminuir la aparición de arrugas en la cara.”

Julio C. Cháves.

No hay comentarios.: