miércoles, 25 de febrero de 2009

La bendición del matrimonio

No es bueno que el ser humano este solo. Por eso Dios creó el matrimonio. Génesis 2:23,24 registra la creación de esta institución divina: “Dijo entonces Adán. Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varóna, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” Y a pesar de la alta tasa de divorcios, lo cual indica que el compromiso es algo que se esta perdiendo, mucha gente aún cree en el vínculo matrimonial. La Biblia dice que no es bueno que estemos solos. Pienso que una persona sana emocional y espiritualmente es aquella que piensa en casarse.

Yo por mi parte jamás pensé en casarme. Lo que si siempre quise fue escribir un libro. Y lo que jamás pensé es que una de las lectoras de mi primer libro, La conquista de la libertad, se convertiría en mi esposa. Creo que Dios conspiró a mi favor ya que he encontrado una mujer idónea. Mi esposa se llama Alejandra y es una bendición tenerla a mi lado. Estoy enamorando de ella y es mi compañera de viaje. En las sagradas escrituras encuentro consejos prácticos que nos señalan el camino hacia un matrimonio feliz: “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y Él es su Salvador.” (Efesios 5:22-23) “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.” (Efesios 5:25). “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia” (Efesios 5:28-29). “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.” (Efesios 5:31).
Desde que conocí al Señor en mi 1996 entendí la importancia del matrimonio. Aunque no cruzaba por mi cabeza casarme siempre tuvo un buen concepto de esta institución del Señor. Antes de casarme muchos amigos y parientes me decían que estaba loco por querer casarme. Me decía que es mejor juntarse, es decir, convivir en concubinato, pero sé que esto no le agrada a Dios. Alejandra y yo decidimos contraer matrimonio y creo que esta es la decisión más importante que hemos tomado en nuestras vidas. El matrimonio es un regalo de Dios. No lo digo solamente por el sexo sino también por el compañerismo, la amistad y la compañía mutua. El romance y el sexo son bendecidos por Dios cuando se practican dentro del vínculo matrimonial. Proverbios 5:18-19 lo confirma: "Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre".
¡El matrimonio es una bendición! “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová”. (Pro 18:22).

Julio césar cháves Escritor78@yahoo.com.ar