lunes, 4 de abril de 2011

Mirándole el lado positivo a las circunstancias

Ver el lado negativo de la vida o ver lo positivo depende de la percepción de cada persona. La negatividad y la positividad son actitudes frente a la vida. Como actitudes que son, no cambian las condiciones de vida de las personas, no cambian la realidad. Entonces, si las actitudes no cambian las circunstancias que estamos viviendo, ¿tiene alguna importancia si se tiene o no una actitud positiva frente a la vida? Lo aceptemos o no, siempre habrá circunstancias negativas, pero debemos darnos cuenta de que también hay circunstancias positivas, favorables. Pensar en lo bueno de la vida contribuye a nuestro bienestar interior. Si pensamos lo bueno seguramente tendremos paz interior y disfrutaremos de aún de los momentos difíciles. Dado que la forma en que las personas piensan sobre algo determina el modo en que se sienten, pensar en lo bueno y en lo positivo hace surgir en las personas sentimientos de bienestar y fuerza interior para enfrentar las situaciones difíciles. En su libro El lado positivo del fracaso, John C. Maxwell, dice: “En la vida, la pregunta no es si vamos a tener problemas, sino cómo vamos a enfrentarlos”. Fijarse en las cosas buenas y positivas de la vida es una actitud, como tal debe ser cultivada y trabajada. Al principio, cuesta desarrollarla, pero cuando comenzamos a verle el lado positivo de las circunstancias, entonces es cuando empezamos a sacar provecho de nuestras elecciones de vida. “Mientras más controle su mente mayor será su bienestar general. Las personas felices y exitosas no sólo controlan sus vidas sino también sus pensamientos acerca de ellas; los grandes pensamientos son el punto de partida para los grandes logros”, escribió Brian Tracy, en su ensayo Las 100 Reglas Absolutamente Irrompibles del Éxito en los Negocios. Las personas optimistas disfrutan con más frecuencia de sentimientos positivos (bienestar, alegría, esperanza...) y afrontan las tareas diarias con más ánimo. Una técnica sencilla que puede ayudarnos a cultivar una actitud positiva ante la vida es anotar o hacer listas, periódicamente, de las cosas buenas y hermosas que tiene la vida. Por ejemplo escribir cada noche, antes de acostarnos, las cosas buenas que nos sucedieron durante el día. Acciones como éstas constituyen estrategias apropiadas para fortalecer una actitud positiva.
Julio césar cháves www.juliochaves.blogspot.com
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