jueves, 20 de enero de 2011

Burocracia espiritual

Una de las causas que impiden que Dios bendiga a la gente es la burocracia espiritual. Lamentablemente muchos pastores y líderes creen que Dios bendice a los que ellos quieren bendecir. Porque son pastores piensan que la oración de ellos vale más que la oración de los hermanos. La realidad es que Dios escucha las oraciones de todos los creyentes, sean pastores o no. Dios no bendice a los pastores que no son mentores de nadie. Dios bendice a los líderes que forman otros líderes. La burocracia esta relacionada con el egoísmo. Muchos pastores son burócratas porque no le dan lugar a nadie. Pero la realidad es que los verdaderos pastores son aquellos que son superados por sus discípulos. El verdadero pastor es aquel que bendice a la gente y ayuda a que los demás también puedan ejercitar sus dones y talentos.

La burocracia espiritual también esta relacionada con el dinero. Muchos pastores sirven a Dios por los panes y los peces, sirven por interés. He escuchado sermones huecos, vacíos, que no dicen nada ni tienen presencia de Dios. Sé que hay pastores que no leen la Biblia ni están dispuestos a dejar que sus feligreses hagan estudios bíblicos. Los pastores burócratas son ignorantes, castradores de dones, herejes con Biblia en mano, populistas, mentirosos que se engañan a si mismos. La burocracia espiritual es un mal que debe ser erradicado de las iglesias. Vale decir que si los pastores no dejan la burocracia de lado sus rebaños se morirán y muchas ovejas serán devoradas por los demonios y serán confundidos por las mentiras del diablo. Hay hermanos talentosos que se han ido de la iglesia porque no los han dejado participar y trabajar en la iglesia. Otros hermanos se han ido de las iglesias porque en ellas hay únicamente lugar para la familia del pastor, los demás son de palo.
Espero que muchos pastores lean mi artículo y piensen al respecto. Es hora de que les enseñen a los miembros de su congregación los principios del reino. Es hora de que enseñen que Dios nos escucha a todos por igual y que él tiene un propósito con cada uno de nosotros. Es hora de que den oportunidades de servir a los que no pertenecen a su familia biológica. Es hora de que dejen funden iglesias y levanten pastores, formen líderes, conquisten bendiciones. A la iglesia vamos a bendecirnos unos a otros. Nadie es más importante que nadie. Dios puede usar a cualquiera y comenzar a hacer milagros. Los pastores tiene que dejar que el Espíritu Santo comience a moverse y empiecen a surgir otros pastores y líderes y las bendiciones comenzarán a fluir como un manantial de agua viva. ¡Que Dios los bendiga!

Julio césar cháves
www.juliochaves.blogspot.com
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