miércoles, 14 de abril de 2010

El sentido de la vida y la vocación de ser persona

En su ensayo El hombre en busca de sentido, el psiquiatra austriaco Viktor Frankl, discípulo de Freud y fundador de la logoterapia, dice que nuestro mundo padece de un vacío existencial caracterizado por la falta de sentido. Según Frankl, hay cuatro elementos que le dan sentido a la vida, que son: “realizar una vocación, superar un destino adverso, un gran amor, una fe religiosa”. En lo que refiere a vocación entendemos llevar a la práctica nuestros dones y talentos, es decir, hacer aquello para lo que estamos preparados y amamos hacer. Si cada ser humano haría todo aquello que esta relacionado con sus capacidades particulares, el trabajo sería un placer absoluto. Cada cual tiene su idiosincrasia y sirve para una cosa en particular. En todos los ámbitos de la vida, todos somos sabios en algo.

Claro que no podemos saberlo todo, pero siempre somos buenos en algo que nos gusta. Esto tiene que ver mucho con nuestra vocación. Si nuestras capacidades tienden hacia una tarea especifica y amamos eso, esa es nuestra vocación. Siempre debemos fortalecer nuestros puntos fuertes, nuestras virtudes y nos defectos desaparecen solos. Superar la adversidad tiene que ver con sobreponernos a circunstancias desagradables, dolorosas, feas. Mi hermanito Benjamín tiene 8 años y tiene una enfermedad llamada mielomeningoces y consiste en una malformación en la médula espinal que impide que la información que manda su cerebro llegue a sus extremidades, sus piernas, y su aparato genitourinario, y eso es crónico, pero él todos los días se levanta con buen ánimo y se sobrepone a esta adversidad, disfrutando de la vida pese a esta circunstancia. Amar a alguien y amar a Dios, creo que tienen mucho que ver ya que Dios es la fuente de amor. Dios nos creo para amar a los demás, esto le da sentido a nuestra vida. Si Dios es amor, nosotros debemos aspirar a ello. Un psiquiatra español llamado Enrique Rojas, en todos sus ensayos dice que para ser felices necesitamos cuatro elementos que son: amor, trabajo, cultura y espiritualidad. Esto tiene que ver mucho con lo que dijo Viktor Frankl. La vida tiene sentido y no hay porque temer. Todos servimos para algo. Somos seres humanos. Hemos sido creados para la felicidad. No nos sintamos tristes ni deprimidos porque la vida es bella. Todos somos viajeros, peregrinos, y pasamos por múltiples circunstancias, algunas malas, otras buenas, pero en fin, esto contribuye a nuestra maduración y crecimiento personal. Nadie tiene la vida hecha ni es fácil hacerla. Como un poeta dijo, se hace camino al andar. Y si, es así, nadie sabe las cosas que traerá el futuro, pero lo que si sabemos es que vivir tiene sentido y podemos ser felices. Para eso fuimos creados.


julio césar cháves www.juliochaves.blogspot.com
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