viernes, 26 de marzo de 2010

El hombre metrosexual, el varón del tercer milenio


El hombre del siglo XXI es un varón que cuida de si mismo. Usa cremas. Hace ejercicios. Esta a la moda. Cocina. Decora. Conoce lo último de la moda. Es culto y refinado, sabe lo que quiere, tiene buen gusto, le gusta el arte, los viajes, es el hombre de hoy, es el varón metrosexual.


En 1994 Mark Simpson acuño el termino metrosexual para definir a esta nueva clase de varón, narcisista hasta la médula. “El típico metrosexual es un joven con dinero para gastar, que vive en las metrópolis, donde están las mejores tiendas, clubs, gyms y las mejores peluquerías. Puede ser oficialmente gay, hetero o bisexual, pero esto no tendría tanta importancia porque se toma a sí mismo como su propio objeto de amor y placer. Son profesionales independientes, modelan, trabajan en los medios y las productoras o en la música pop y, ahora, también en los deportes, pero aman los productos de vanidad masculina…”.De este modo define Simpson al varón de este siglo. Generalmente el metrosexual es heterosexual, aunque también pueden adoptar otras preferencias sexuales, y se ama a sí mismo con esmero y sumo cuidado. El metrosexual sabe manifestar su lado femenino y deja de lado el machismo. Conoce como se debe tratar al sexo opuesto y jamás se muestra pesimista. Este tipo de varón se esta haciendo muy común.
El futbolista inglés David Beckham es el máximo representante de este tipo de varón. Es masculino, elegante, se pinta las uñas, te tiñe el pelo, su madre es peluquera, y hasta hace fotos para revistas gays, y hace suspirar a las almas femeninas de todo el planeta. “Si bien algunos metrosexuales prefieren privarse de algunas tendencias por miedo a que los demás sospechen que son gays, como ir a la manicura o usar colores brillantes, otros se apropian conscientemente de la cultura gay como un recurso para diferenciarse del montón de hombres grises. El hecho de que haya otros hombres que cuestionen su sexualidad es, incluso, parte de un juego que les gusta jugar”, explica en un articulo el “New York Times”.
Aunque el metro sexual adopta la estética gay le gusta el sexo opuesto. Son grandes consumidores de cosméticos, revistas de diseño y ropa de moda, características que a más de uno le hacen dudar de su orientación sexual. Pero indudablemente le gustan las mujeres. Los gays de quejan de los metrosexuales porque es cada vez más difícil distinguir a los homosexuales de los heterosexuales. El actor homosexual Peter Paige, de la serie “Queer as Folk”, dice al respecto:“antes, cuando te confundías y le decías gay a alguien heterosexual, eras candidato seguro a un puñete. Ahora te dicen: sorry, soy heterosexual, pero gracias por el piropo”. El su libro El metrosexual Michael Flocker “desafía a los hombres de todas las edades a renovarse y mejorar su aspecto, la decoración de su casa, comportamiento social y sus estrategias de seducción”. Flocker dice que el hombre se cuide a si mismo no significa que sea menos masculino. Por el contrario esto hace que sea más seguro y sofisticado. Le gusta las mujeres, esta seguro de su heterosexualidad, y eso no le impide usar cremas, cuidar su cuerpo, y consumir moda y diseño. En fin, ser un varón metrosexual consiste básicamente en aprovechar el lado femenino y estar dispuesto a aceptar que el estilo más la sensibilidad pueden ser un camino hacia el éxito personal.
“El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable”, dijo el Escritor irlandés.
George Bernard Shaw.

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