domingo, 13 de abril de 2014

Haz que funcione…


   Me gusta que las cosas funcionen. No entiendo como hay gente conformista. Es necesario determinarse a cambiar las circunstancias. No podemos dejar que los problemas nos dobleguen. Usemos la cabeza. Pensemos. Nuestras creencias nos condicionan. Así que saquemos de nuestra cabeza todas las creencias autos limitantes. La forma en que hablemos de nosotros mismos o del mundo que nos rodea configurará nuestro presente y nuestro porvenir. A la gente que le van mal en la vida es porque ha tenido expectativas negativas. Sus creencias derrotistas, negativas, los han conducido a la desdicha y la infelicidad. En cambio, aquellos que tienen expectativas positivas y creen que pueden sucederle cosas buenas, seguramente encontrarán éxito y bendición a donde quiera que estén. “Cuando todo recurso físico y mental está focalizado, se multiplica de manera tremenda el poder de uno para resolver un problema”, escribió Norman Vincent Peale.
   Nada funciona solo. Es necesario hacer que las cosas funcionen. Todo lo que creamos se convertirá en nuestra realidad. Por eso debemos esforzarnos, trabajar por cambiar lo que podemos cambiar. Nada funciona por casualidad ni existe un genio de una lámpara que conceda nuestros deseos. Nosotros somos quienes gestionamos nuestra felicidad. “Hay una cualidad que uno debe poseer para ganar, y es determinación de propósito, el conocimiento de lo que uno quiere y un deseo ardiente de lograrlo”, dijo Napoleón Hill. Vivamos con entusiasmo. Hagamos nuestras tareas diarias con la determinación de que todo nos va a salir bien. Hagamos que funcione…

Julio césar cháves

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