jueves, 2 de mayo de 2013

De la felicidad al desarrollo personal

La felicidad es el mejor negocio. Somos seres emocionales. Necesitamos ser percibidos y a su vez percibir a otros. ¿Qué valor tendría tener 1.000 millones de dólares si estamos solos en el mundo? Si buscamos tener éxito es porque necesitamos que otros nos admiren. Los neurocientíficos dicen que las personas más exitosas son aquellas las personas más felices. A mayor felicidad mayor desarrollo personal. Si tenemos con quien compartir nuestros logros seguramente disfrutaremos mucho más de nuestras tareas. El éxito es momentáneo, la felicidad es perdurable. Incluso el fracaso tiene otro sentido cuando somos felices. Cuando sonreímos en los peores momentos, cuando hablamos positivamente aún en medio del sufrimiento, convertimos nuestros peores fracasos en logros sorprendentes. Ser feliz es el mejor negocio. Amar a los demás es un negocio sorprendente. Podes ser el número, podes ser el más inteligente y adinerado, pero si no tenés con quien compartirlo: ¿de qué te sirve? Actualmente mucha gente que tiene “éxito” tiene depresión porque no tienen con quien hablar ni con quien compartir lo que son y tienen. Muchos dicen que la felicidad es un estado interior y eso es verdad, pero no la verdad completa. Lo cierto es que la felicidad existe cuando somos felices con otras personas. La soledad y el aislamiento conducen a la desintegración mental. Necesitamos de otras personas. Necesitamos amar porque el amor es un ingrediente imprescindible para lograr nuestros sueños. Un famoso psiquiatra dijo que para desarrollarnos integralmente necesitamos cuatro elementos: Amor, trabajo, cultura y espiritualidad. Así que si queremos hacer realidad nuestros sueños es indispensable entender que necesitamos ser felices con otras personas y así lograremos nuestro desarrollo personal. Julio césar cháves www.juliochaves.blogspot.com
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