lunes, 1 de abril de 2013

Los amigos

    ¿Qué es la amistad? La amistad es un afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el tiempo. Los amigos no son fáciles de encontrar. Conocidos tenemos muchos, pero los verdaderos amigos son muy pocos, los podemos contar con apenas pocos dedos de las manos. En este enfermo siglo XXI es difícil entablar relaciones auténticas porque tristemente predomina el individualismo y el egoísmo feroz. Las personas positivas son escasas. De ahí la existencia de amistades efímeras, poco sólidas, de poca durabilidad. Los verdaderos amigos son aquellos que nos hacen crecer.

     En compañía de buenos amigos nos sentimos vigorizados por los buenos consejos. Los verdaderos amigos siempre buscan el bien mutuo. Podemos decir que las amistades duraderas son aquellas que nacen en la adolescencia y que si perduran lo hacen para siempre. Puede pasar que la vida nos separe o aleje de nuestros verdaderos amigos por un tiempo, debido a las circunstancias de la vida, pero actualmente gracias a las redes sociales muchos amigos se han vuelto a encontrar y esa amistad ha recuperado su vigor. La compañía de sabios amigos ejerce una poderosa influencia sobre nuestro carácter, aumentando nuestros recursos, elevando nuestros propósitos y nos pone en condiciones de dirigir con mayor destreza y habilidad nuestros proyectos.
    Como escribió Khalil Gibran en su famoso libro El profeta: “La amistad no precisa de palabras para que afloren todos los pensamientos, todos los deseos, todas las esperanzas que nacen y se comparten en espontanea alegría. Porque ¿qué amigo es aquel al que acudes para matar junto a él las horas? Búsquenlo siempre para vivir las horas. Porque es su misión satisfacer las necesidades y no la vacuidad. Y que en la dulzura de la amistad haya risa y placeres compartidos. Porque el corazón humano encuentra su aurora hasta en las gotas resplandecientes del rocío. Y en ellas se vivifica y resurge”.
   Grande es el poder de la amistad para crecer y vencer el individualismo, dejando de lado el egoísmo, procurando los buenos consejos, el bien común, la bondad y el altruismo. El ejemplo de un buen amigo es contagioso y obliga a imitarlo. Ejerce una fuerza eléctrica que vigoriza nuestra capacidad de superación y nos estimula a gestionar nuestras capacidades y nuestra vocación. Ciertamente, es imposible transitar la vida sin amigos. Una persona inteligente busca siempre la compañía de buenos amigos, de gente de buen corazón, de gente de inspiración, porque incluso en la mirada de un buen amigo encontramos virtud. Proverbios 17:17 dice: “En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia”. Julio césar cháves www.juliochaves.blogspot.com
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