viernes, 27 de agosto de 2010

El fracaso es el éxito prematuro

Muchas personas llegaron al éxito gracias al fracaso. Al estar en medio del sufrimiento y la adversidad sacaron lo mejor de sus almas. Ciertamente muchas veces necesitamos encontrarnos con circunstancias difíciles para ser mejores personas. Gracias a los constantes fracasos muchos individuos desarrollaron su voluntad y fueron mucho más fuertes de lo que eran. El guerrero se hace fuerte en medio de la batalla. En medio de las diferentes batallas de la vida se adquiere experiencia, y sabiduría. Si fracasamos una vez mejoraremos nuestra conducta de tal modo que la segunda vez todo salga mejor que antes. Siempre hay que estar listo para lidiar con el fracaso. Porque puede llegar en cualquier momento.

Cuando llega el éxito es fácil lidiar con él. Pero cuando llega el fracaso hay que estar preparado para aprender de él. Para triunfar en la vida es necesario luchar una y otra vez. Para avanzar hay que poner esfuerzo constante.
Antes de tener éxito debemos enfrentar mucha adversidad. Los fracasos enseñan que quizás debemos dedicarnos a otra cosa. Quizás lo que hemos aprendido es lo nuestro o quizás no. A lo mejor debemos probar con otra cosa. Dante es un ejemplo de valor ante el fracaso. Este gran escritor produjo su inmortal obra sumido en la soledad y el exilio. Fue expulsado de su ciudad natal por la fracción política contraria a sus ideas, su casa fue entregada al saqueo. Y él mismo fue condenado, en rebeldía, a ser quemado vivo. Después de un tiempo un amigo le hizo saber que podía volver a Florencia siempre que accediera a pedir perdón y la absolución, entonces contestó: “¡No! ¡No!” Es ese el camino por el cuál volveré a mi país. Regresaré con ligero paso si tú, o cualquier otro, me podéis abrir un camino que no desdiga de la fama y el honor de Dante, pero si hay que entrar en Florencia por aquel camino nunca volveré”. Como los enemigos de Dante eran implacables, Dante murió en el exilio, después de 20 años de destierro. Todavía lo persiguieron después de muerto, ya que su libro “De Monarchia” fue quemado en la plaza pública de Bolonia, por orden del delegado papal. Dante tuvo éxito con su obra, pero tuvo que sufrir muchísimo para conseguirlo. El aparente fracaso lo condujo al éxito. La soledad lo condujo al éxito.
Otro ejemplo de perseverancia y valentía ante la adversidad fue Milton, pues al ser castigado por la ceguera, “la soportó y siguió marchando hacia delante”. Sus mejores obras las escribió durante el periodo de su vida cuando más sufrió, cuando era pobre, enfermo, viejo, ciego, calumniado y perseguido. Allí en medio de esas circunstancias escribió sus mejores obras. Y hasta le dictó a su hija el “paraíso perdido”. Milton es un claro ejemplo de perseverancia y talento ante los constantes fracasos cotidianos. Después de todo, quizás el fracaso que menospreciamos es el camino al éxito.

“Fracaso no significa que somos unos fracasados significa que todavía no hemos tenido buen éxito.
Fracasado no significa que no hemos logrado nada significa que hemos aprendido algo.
Fracasado no significa que hemos actuado como necios significa que hemos tenido mucha fe.
Fracasado no significa que hemos sufrido el descrédito significa que estuvimos dispuestos a probar.
Fracasado no significa falta de capacidad significa que debemos hacer las cosas de distinta manera.
Fracasado no significa que somos inferiores significa que no somos perfectos.
Fracasado no significa que debemos echarnos atrás significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.
Fracasado no significa que jamás lograremos nuestras metas
Significa que Dios tiene mejor idea!”.
Anónimo.

Julio C. Cháves escritor78@yahoo.com.ar www.juliochaves.blogspot.com
Publicar un comentario