sábado, 8 de mayo de 2010

El sentido común

La expresión sentido común describe las creencias o proposiciones que parecen, para la gran mayoría de la gente, como prudentes, coherentes. El sentido común es la inteligencia en su actividad espontánea, es la razón en el sentido de poder distinguir lo verdadero de lo falso. “El sentido común es la potencia por la que se tiene la sensación de cualquier sensación externa, cosa muy distinta de la potencia por la que se tiene la «idea» de cualquier sensación. Dicho de otra manera: el sentido común no entiende, sino que siente las sensaciones externas”, dijo A. Millán Puelles. El sentido común comienza a funcionar cuando tenemos la necesidad de dar solución inmediata a problemas particulares, entonces el conocimiento ordinario de este tipo de sentido se limita a explicar los acontecimientos aisladamente, basadas en la tradición o consenso de la mayoría.
El sentido común es la facultad de poder solucionar los problemas de la forma más simple y natural posible. Consiste en no darle vueltas a las cosas, que a veces sólo existen en nuestra imaginación, a muchas de las situaciones que se nos plantean en la vida. En síntesis, es ver las cosas tal cual son y eso, eventualmente, es difícil de conquistar. Supongo que, como muchas otras condiciones humanas, algunos la traen de fábrica y otros pueden adquirirla a través del aprendizaje, observando a los que lo tienen naturalmente. “Es lo que hay que tener, dijo alguien en un foro, para llevar una vida plácida y fácil. "Sentido común" refiere "comunidad de sentido", es decir, lo que la comunidad siente. Y desde mi punto de vista significa "normalidad" o "mayoría". Obras con sentido común cuando actúas de la misma manera que un "ser humano medio" en tus circunstancias. Y el "ser humano medio" generalmente huye de la complejidad, simplemente quiere ser feliz (o al menos no sufrir demasiado) y jamás arriesga si no está del todo claro que va a ganar. A Galileo le faltó sentido común cuando expuso sus teorías heliocéntricas en una época donde la iglesia velaba por la ortodoxia teológica (lo que implicaba a las ciencias) y no tanto cuando abjuró de ellas al ver su pellejo peligrar”.
“Tampoco es un sentido que tenga como única misión el captar los sensibles comunes, pues éstos son objetos exteriores, captados por los sentidos externos con su propio objeto, mientras el sentido común es un sentido interno. Dada la estrecha conexión e interdependencia dentro de la que actúan los sentidos, el sentido común cumple una función clave: por una parte unifica y regula la multiplicidad sensorial de los sentidos externos; y, por otra, sirve de enlace entre éstos y los sentidos internos. El sentido común no tiene una función de «reflexión»; el conocimiento que proporciona tiene por objeto una cosa distinta del sentido común; su objeto son las sensaciones de los demás sentidos externos aunque no en el mismo plano que ellos, ya que su función no versa sobre los objetos exteriores sino sobre nuestra sensación de los objetos. Viene a ser como la raíz y principio de la sensibilidad externa, radix et principium sensuum externorum. Delimitado así el sentido común podemos pasar a examinar su naturaleza y sus funciones con más detalle. Como todos los sentidos es una potencia pasiva, es decir, que no opera hasta que no es excitado por el objeto, y que no transforma su objeto al conocerlo. Hay que señalar que según un sentido está más alejado del objeto, y según sus funciones vayan siendo más complejas, su capacidad de «error» es mayor. Así, el sentido común puede «equivocarse» más que los sentidos externos. Pero su objeto lo capta más «abstractamente» y, por tanto, de modo más perfecto”.

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