viernes, 7 de mayo de 2010

Chateando con el enemigo

Chatear con una persona que uno conoce es una cosa, pero chatear con un desconocido es una experiencia sometida a la incertidumbre. Las salas de Chat son una espada de doble filo. En Internet hay de todo, pero lo más interesante de todo son las salas de Chat donde podemos conocer personas de todo el mundo. Millones de usuarios de todo el mundo ingresan a salas de chateo donde se vinculan con personas de todo tipo y sexo. Muchas veces se forman buenas amistades a la distancia y otras veces se da la posibilidad de encontrarse y en ocasiones se forman parejas. Pero lamentablemente todas las experiencias en las salas de chateo no son buenas ya que también hay desconocidos con malas intenciones que también se conectan. Ciertos individuos que ingresan a salas de encuentros con el fin de hacer amigos terminan conversando con el enemigo.

En estados unidos una adolescente que desebada irse de su casa, conoció a un hombre en una sala de Chat que aceptó la propuesta de esta niña de aceptarla en la su casa y decidió encontrase con ella. Posteriormente este desconocido de la jovencita convirtió a esta ingenua adolescente en esclava sexual. Fue violada reiteradas veces por este desconocido y varias personas más. La encerraron en una placard. La golpearon. La maltrataron brutalmente. Este caso sirve de ejemplo para reflexionar sobre los múltiples encuentros que pueden darse en las salas de Chat. Podemos encontrarnos con buenas personas que desean conocernos de verdad pero también sin querer podemos estar conversando con el enemigo, con personas peligrosas. Las relaciones que se dan en el Chat están sometidas a la clandestinidad y la incertidumbre. Algunas personas dicen ser de una manera y en la realidad son una cosa. Lo cierto es que las personas que se pasan horas y horas tratando de conocer a alguien en el Chat son individuos que tienen problemas afectivos ya que están reemplazando sus vínculos reales por vínculos virtuales, lo cual pone en evidencia la falta de vínculos sólidos en el espacio real.
Influenciados por las malas intenciones muchos ingresan a las salas de chateo con el objeto de atrapar a estas personas con problemas en sus vínculos afectivos. Seducen y engañan con mentiras. Son manipuladores y esperan a que personas vulnerables les digan que si. Vale decir que en las salas de chateo sobreabundan las propuestas indecentes. Con esto no digo que este mal chatear y conocer personas en Internet. Lo que digo es que debemos ser precavidos a la hora de darnos a conocer y dar a luz datos personales. Debemos tener cuidado a la hora de entablar relaciones virtuales con desconocidos. A este respecto, Claudio Pasik, especialista en seguridad informática, dice sobre las salas de chateo: “Cuando vos chateas con otra persona, no sabes con quien lo haces. Cada uno se cambia el nombre y la mayoría miente. Todo termina basándose en la confianza entre los usuarios que chatean, no pasa por la tecnología, y desde un punto de vista es casi imposible evitarlo”.
A la hora de entablar relaciones virtuales deben tener cuidado. Lo mejor es chatear con personas confiables a quienes conocemos en persona. Chatear con desconocidos puede conducir al peligro. Tomar recaudos antes de relacionarnos con desconocidos en salas de chateo mejorará considerablemente nuestra estadía en el ciberespacio. La tarea de los usuarios debe ser seleccionar con sumo cuidado los amigos virtuales. Las salas de chateo están constituidas por senderos que se bifurcan y conducen tanto a las buenas como a las malas experiencias.

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