viernes, 30 de abril de 2010

Cuál es el propósito del sexo

Como vínculo en el matrimonio: Génesis 2:22-24; 1ª Corintios 7:5 y Hebreos 13:4.Tanto el hombre como la mujer tienen necesidades sexuales, que deben ser satisfechas sólo en el matrimonio.
Como método de reproducción: Génesis 1:28.
La reproducción aparece como un mandato y se convierte en uno de los objetivos de la unión sexual. Tener hijos en el Antiguo Testamento era una obligación; tanto es así, que la esposa infértil podía ser repudiada y la viuda sin hijos debía engendrar descendencia con su cuñado.
Como fuente de placer: Génesis 2:24; Cantar de los Cantares 1:1-3; 7:2-12 y Proverbios 5:18-20.


Como dijo Abel Martínez Martín: “Nuestra sexofóbica civilización... condenó la sexualidad a las llamas del infierno, a la clandestinidad y el pecado, la ignorancia y la oscuridad. La sexualidad se llenó de prejuicios, prohibiciones, mistificaciones, taras y perversiones”.
Dios ha diseñado la sexualidad no sólo para la reproducción sino también para el placer. Si Dios hubiera creado la sexualidad para que tenga como único propósito la reproducción, por lo menos la mujer, debería sentir deseo sexual sólo durante los períodos fértiles, cosa que no sucede.
El sexo es algo maravilloso para disfrutar y gozar dentro del contexto matrimonial.
Tiempo atrás, un hermano de unos 55 años de edad y más de 20 años de casado vino a vernos a la oficina y nos dijo:
“La predicación del domingo hizo que yo reflexionara y he tomado la decisión de consagrarme enteramente a Dios. De ahora en adelante, ya no quiero vivir en la carne sino sólo en el Espíritu; por lo tanto hablé con mi esposa y le dije que dejaría de hacer el amor con ella”.
Aunque parezca inverosímil, esta creencia permanece enraizada en muchas personas, por lo general pertenecientes a generaciones anteriores. Creen que Dios y el sexo no tienen nada en común. Que el sexo es algo repulsivo, nocivo, sucio, bajo, que pertenece a nuestra naturaleza carnal, que no debe mencionarse y que sólo sirve para la conservación de la especie.
Si eso fuera verdad, Cantar de los Cantares sería un libro apócrifo (no inspirado por el Espíritu Santo) y numerosos textos bíblicos que hablan acerca de la belleza y el goce de la relación sexual en el matrimonio, como Proverbios 5:18-20; 1ª Corintios 7:5 y otros, deberían ser borrados. Sin embargo esos textos están y no pueden ser ignorados.



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