viernes, 26 de marzo de 2010

Un genial escritor y pastor en la cárcel


Probablemente debemos el libro El peregrino a la circunstancia de que John Bunyan estuvo en la cárcel. Mientras estuvo privado de la libertad su biblioteca consistió en la Biblia y El libro de los mártires del teólogo John Foxe. Al estudiar el contenido y estilo literario de estas obras, comenzó a escribir folletos y antes de salir en libertad escribió la primera de sus obras más significativas, su autobiografía, Gracia al mayor de los pecadores. (1666).


En el año 1675 fue nuevamente a la cárcel durante seis meses por negarse a dejar de predicar. Bunyan permaneció en la cárcel de Bedford, durante no menos de 12 años, con breves intervalos de libertad, probablemente fue allí donde escribió la mayor porción de su obra principal, El peregrino. Viaje de un cristiano a la ciudad celestial, una alegoría del peregrinaje de un alma en busca de la salvación. La primera parte se publicó en 1678, la segunda en 1684. Durante el transcurso de su vida su libro El peregrino fue reeditado como diez veces y fue el libro más leído de toda Inglaterra después de la Biblia. La obra literaria de Bunyan ejerció una gran influencia en los posteriores escritores ingleses. Se hizo famoso por su estilo sencillo y bíblico y el peregrino esta considerado como una de las más trascendentes alegorías de la literatura inglesa, siendo traducida a muchísimos idiomas. Y con toda certeza debo decir que debemos la más bella alegoría del mundo a su prolongada reclusión, donde se conoció a si mismo y su carácter creativo pudo moverse, donde la actividad de su hambriento espíritu se concentró en el pensamiento y la meditación. Los historiadores cuentan que luego de su confinamiento su obra literaria ceso virtualmente. Un cuáquero visitó cierto día al genial escritor con el fin de comunicarle un mensaje del Señor y le dijo a Bunyan que había recorrido en su búsqueda la mitad de las cárceles de Inglaterra, a lo que Bunyan rebatió: “Si el Señor te enviara, no habría tenido necesidad de sufrir tantas molestias para dar conmigo, pues bien sabe El que durante los últimos siete años he permanecido en la cárcel de Bedford. En el último tramo de su vida fue reconocido a nivel mundial, no solo como uno de los escritores más importantes sino que también fue reconocido como un virtuoso predicador de la palabra de Dios. Aunque dedicó la mayor parte del tiempo al cuidado pastoral de su congregación, siguió publicando tratados teológicos, sermones y poesía. Falleció de neumonía el 31 de agosto de 1688 en Londres. Obras suyas son Vida y muerte de mister Badman (1680), una descripción de la vida de un depravado en la que condena de los vicios de la sociedad de la Restauración , y La guerra santa (1682), una alegoría religiosa y social. Ciertamente la vida y obra de John Bunyan la debemos a su sufrimiento. El mismo dijo que “si fuera lícito, rogaría por una mayor tribulación, para tener la seguridad de un mayor consuelo”.


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