lunes, 18 de febrero de 2008

Estrategias para tomar decisiones correctas


Cuando dejamos atrás la infancia y la adolescencia, y nos convertimos en adultos, nuestros padres ya no deciden por nosotros sino que somos nosotros los que tomamos nuestras propias decisiones. La vida cambia a tanta velocidad que resulta imprescindible tener en cuenta ciertas estrategias que nos ayudan a decidir correctamente, lo cual permite que saquemos provecho de nuestras elecciones de vida.

Ahora bien, ante todo quiero preguntar: ¿Qué significa decidir? El término decidir proviene del latín decidere y significa cortar, extirpar. Entonces, decidir es cortar algo de nuestra vida, es hacer un proceso de evaluación de las diferentes facetas de un evento, un problema, una circunstancia. En fin, decidir es dejar de lado algo, a alguien. Cuando nos decidimos por algo o alguien estamos renunciando a otras posibilidades. Como no podemos andar dos caminos al mismo tiempo, decidimos caminar por un solo camino. Como no podemos hacer dos tareas al mismo tiempo, decidimos hacer una tarea a la vez. Decidir es hacer una cosa a la vez, decidir es preferir una cosa y dejar de lado otra. Decidir es elegir.

La idea de cortar algo de nuestra vida no es nada fácil. Cortar algo implica dolor. El concepto de cortar incluye poner un fin, ponerle un punto a la oración de la vida. Es por algo que la palabra decidir tiene relación directa con la palabra escindir, que también significa cortar y también tiene relación directa con la palabra prescindir que significa cortar con anticipación. Las palabras decisión y escisión son íntimas amigas. La palabra decidir tiene un gran impacto en la vida de las personas. No es curioso que provenga de una raíz común a homicidio, deicidio. Antes de emplear la palabra decidir tendríamos que emplear la palabra elegir que es más neutral, y es menos agresiva. En fin, decidir es cortar algo de nuestra vida.

Finalmente quiero compartir con ustedes un texto de Pere Subirana, de su libro Sabios en zapatillas, cómo cultivar la sabiduría en la vida cotidiana, que se puede encontrar en www.lacasadelsaber.com

“El arte de decidir

"No hay trompetas que suenen cuando tomamos actividades importantes en nuestra vida. El destino se da a conocer en silencio", Agnes de Mille.

La peor pobreza que puede afectar a una persona es la pobreza de actividades. La libertad que tenemos es directamente proporcional a las actividades importantes que tomamos. Ahora bien, toda actividad, por pequeña que sea, es importante. Nuestro destino se construye en base a las actividades. Las pequeñas actividades cotidianas a veces son tan determinantes en la construcción del propio futuro como las grandes actividades, porque las pequeñas actividades son mucho más frecuentes.

Cada actividad es como un cruce. Si sabemos lo que queremos, los cruces son más actividad de pasar, sabemos el camino a tomar. Lo grande engloba lo pequeño, las grandes actividades son el contexto que da sentido y significado a las pequeñas actividades. Todo lo que somos es consecuencia de las actividades que hemos tomado anteriormente. Cada actividad tiene consecuencias en el mundo externo, en nuestras circunstancias personales, pero también en las actividades futuras. No decidir también es una actividad. Tan importantes pueden llegar a ser las actividades que tomamos como las que dejamos de tomar.

Ya que hemos de convivir con las consecuencias de nuestras actividades, es importante aumentar la calidad de las mismas. Y la calidad depende de diferentes factores:

-El grado de conciencia desde el cual decidimos o la reflexión que hemos incorporado.

-La ausencia de condicionantes. Las actividades que tomamos forzados por las circunstancias, contra nuestra actividad, rebajan nuestro nivel de autoestima. Existe además un alto grado de posibilidades de que nos tengamos de arrepentir de las actividades tomadas en tales circunstancias. La democracia consiste en no dejarse robar las actividades. Si siempre son otros los que las toman, nunca nos haremos sabios. "La actividad más básica no es qué es lo mejor, sino quien decide que es lo mejor", señaló Thomas Sowell”.

Julio césar cháves escritor78@yahoo.com.ar

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