miércoles, 14 de marzo de 2007

Perseverando con paciencia.

La perseverancia es comenzar una y otra vez, y otra vez, siguiendo hacia nuestro objetivo, pese a las dificultades. Poseer perseverancia es poseer una virtud que nos empuja hacia delante, que nos activa para que sigamos adelante sin fijar nuestros ojos en los obstáculos arbitrarios. Para perseverar es indispensable que tengamos voluntad de superación. Es necesario que luchemos con tenacidad en pos de lo que anhelamos, de lo que aspiramos. Para perseverar no hay que buscar éxito, pues la verdadera constancia es el premio en sí misma. Si hemos tomado la decisión de ser buenas personas es menester que pongamos voluntad y energía en luchar por lo bueno, lo bello y la verdad. “No es quien comienza dijo Saint Cassien, sino quien persevera hasta el fin en la obra emprendida, el que será salvado”.
Cuando un escritor persevera va generando su obra sin recibir reconocimiento. Nadie lo alienta, pero de todos modos, sigue adelante. Perseverar es comenzar cada día de nuevo. Es hacer el bien hasta vencer el mal. Es mostrar afecto sin que nadie nos muestre afecto a nosotros. La versatilidad quiere todo rápido, de modo inmediato. El individuo versátil, inconstante, es aquel que lucha pero que cuando no obtiene resultados inmediatos, deja la lucha y abandona lo emprendido. Por tanto, ser perseverante es obstinarse en luchar por la que deseamos. Es seguir adelante con paciencia, con tenacidad, hasta alcanzar lo que anhelamos. Baudelaire pensó: “Una sucesión de pequeñas voluntades da un gran resultado”. Si queremos llegar a la meta que deseamos es necesario que sigamos adelante, conquistando en primer lugar nuestra voluntad, pues la perseverancia y un largo tiempo, pueden más que la fuerza y la terquedad de abandonar lo emprendido. Hoy vivimos en una sociedad que lo quiere todo rápido. Muchas personas al no obtener resultados inmediatos se desalientan y dejan de luchar por lo que aman o desean. Por doquier, vemos individuos que caen en el pantano de la frustración, pues se encontraron con el espectro negativo de la impaciencia. Así pues, las personas que están dotadas de paciencia, siguen adelante con constancia y tenacidad, pues saben que la voluntad de superación consiste en permanentes nuevos comienzos. Alguien dijo respecto a la sabiduría de la constancia: “Al que espera, todas las cosa se le revelen por sí mismas, siempre que tenga el corazón de no renegar en las tinieblas de lo que ha visto en la luz”.
En efecto, perseverar con paciencia es luchar en paz de nuestros anhelos, es luchar, contra viento y marea, para llegar a la costa de los resultados positivos. El Dr. Jhon Maxwell es su libro “Actitud de vencedor”, expresó: “La mayoría de las personas están muy cerca de llegar a ser lo que Dios quiere que sean. Uno de los más grandes descubrimientos que hacemos, una de nuestras más grandes sorpresas, es encontrar que podemos hacer lo que pensábamos que no podríamos. Los barrotes de la cárcel contra los que nos golpeamos están dentro de nosotros; nosotros los ponemos y nosotros podemos quitarlos. Esa afirmación incluye algunas noticias buenas y otras malas. Las malas son que llevamos muchos de los problemas dentro de nosotros mismos. Las buenas son que comenzando hoy mismo podemos salir de la prisión de las malas actitudes y ser libres para gozar de una vida útil”. Proverbios 23:7 dice: “Como el hombre piensa en su corazón, así es él”. Perseveremos con paciencia, pensando en lo bueno, lo bello, lo verdadero… y el tiempo dará buenos resultados…

Julio C. Cháves.
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